Saltar al contenido principal

La justicia india falla a favor de los hindúes en un territorio sagrado en disputa con los musulmanes

Los musulmanes rezan por la paz antes del veredicto en un sitio religioso en disputa en Ayodhya, dentro de las instalaciones de una mezquita en Ahmedabad, India, el 8 de noviembre de 2019.
Los musulmanes rezan por la paz antes del veredicto en un sitio religioso en disputa en Ayodhya, dentro de las instalaciones de una mezquita en Ahmedabad, India, el 8 de noviembre de 2019. Amit Dave / Reuters

La Corte Suprema sentenció, de forma histórica, que los musulmanes que querían reconstruir la mezquita de Babri Masjid deberán encontrar nuevos terrenos para construirla.

Anuncios

La confrontación religiosa ocupa la agenda india. El Tribunal Supremo del país emitió una sentencia histórica en la que denegó al colectivo musulmán poder reconstruir una mezquita que es considerada sagrada entre los fieles y que fue destruida en 1992 por extremistas hindúes. En su lugar dio la razón al colectivo hindú para realizar en este lugar los rezos.

La disputa sobre la propiedad de la tierra ha sido uno de los temas más candentes de India en los últimos años, con los nacionalistas hindúes exigiendo un templo en el sitio, en la ciudad de Ayodhya del estado de Uttar Pradesh, durante más de un siglo. Estas tierras son sagradas para las dos religiones, pero desde el siglo XVI hasta 1992 se erigió una mezquita.

Desde hace 27 años, solo quedan ruinas y los fieles de ambas religiones chocaban cada vez que se celebraban los rezos. En 1992, la destrucción de este centro religioso islámico provocó disturbios en toda India y causó más de 2.000 muertos, en su gran mayoría musulmanes.

Esto es una polémica más del gobierno de Narendra Modi, el conservador político indio que está estrechamente ligado a la religión hindú y que ya emprendió campañas contra los musulmanes de regiones como Cachemira, al eliminar la autonomía política de la zona y reprimir con contundencia los disturbios ocasionados.

Sentencia que niega la propiedad a las dos religiones, pero se la da a Modi

El Tribunal falló por unanimidad que este terreno pertenece a los seguidores del dios Ram y allanaron el camino a las autoridades y religiosos para que se eliminasen los restos sobrantes de la centenaria mezquita y se construya, de tres meses en adelante, un nuevo templo en honor a esta deidad hindú.

El tribunal cedió al Gobierno esta herencia al no reconocer como persona jurídica al "lugar de nacimiento de Ram", como pretendían los litigantes hindúes, basados en que la legislación india permite reconocer a las deidades o a los ídolos de las mismas como tales cuando estén representadas por sus fieles. Pero dada la ferviente creencia del actual mandatario es casi una victoria indirecta de los seguidores de esta religión.

La sentencia tampoco reconoce la propiedad del lugar para los musulmanes, que no "aportaron evidencias" que demostrasen su posesión del lugar, en el que hasta que en 1992 una turba de fanáticos hinduistas la destruyera, se levantaba la mezquita de Babri, construida en el siglo XVI por el emperador mogol Badar.

El documento judicial, de 1.045 folios, reconoce que dicha mezquita fue a su vez levantada sobre una estructura anterior que no tenía estructura islámica, como indicó en un informe la Sociedad Arqueológica de la India (ASI), por lo que no le puede conceder a esa comunidad la propiedad legal con base en la figura jurídica de la "posesión adversa".

Los hindúes jubilosos, que durante mucho tiempo han hecho campaña para construir un templo sobre las ruinas de la mezquita, tiraron fuegos artificiales en celebración en Ayodhya, después de que se anunciara la decisión judicial.

Los hindúes creen que el sitio es el lugar de nacimiento de Lord Ram, una encarnación física del dios hindú Vishnu, y dicen que el sitio era sagrado para los hindúes mucho antes de que los musulmanes mogoles, los gobernantes islámicos más prominentes de la India, construyeran la mezquita Babri allí en 1528.

La solución para los musulmanes: terreno alternativo

La sentencia reconoce los agravios hacia este colectivo impuestos desde el año 1949, fecha en la que India estaba en su proceso de independencia del Reino Unido y división con Pakistán y Bangladesh. Durante esa etapa los hindúes entraron y colocaron ofrendas a Ram. A esto hay que sumarle la posterior destrucción del templo.

Como solución a ese agravio el veredicto obliga al Gobierno indio y al del estado de Uttar Pradesh a ponerse de acuerdo para ceder a la comunidad musulmana un terreno en Ayodhya de dos hectáreas, que es el doble que el original, para que levanten una nueva mezquita. Una solución que el abogado de esa comunidad, Zafaryab Jilani, ya anunció que no le satisface, por lo que examinarán el dictamen para decidir si presentan una petición de revisión del mismo.

Numerosas autoridades llevaban días llamando a la población a que no festejase ni expresase su rechazo a la sentencia en las calles, como hoy mismo hicieron tanto el primer ministro, Narendra Modi, a través de Twitter, como las partes afectadas.

Modi aseguró que la sentencia demuestra que "cualquier disputa puede resolverse amigablemente a través del debido proceso legal", en tanto que el abogado de la parte musulmana, a ese respecto pidió a sus seguidores que no se manifestaran y que no tomaran la decisión judicial como una "victoria o una derrota de nadie".

La India es el segundo estado con más población del mundo y el que más religiones alberga en sus fronteras. La mayoritaria es la hindú, pero también existen millones de musulmanes, zoroastristas, cristianos, sijistas y budistas. Las tensiones con los musulmanes son las más grandes en el panorama religioso.

Con AP, Reuters y EFE

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.