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Evo Morales llegó a México como asilado y denunció el "golpe de Estado" en Bolivia

Evo Morales, que renunció a la presidencia de Bolivia el pasado 10 de noviembre, saluda durante su llegada a Ciudad de México, México, el 12 de noviembre de 2019.
Evo Morales, que renunció a la presidencia de Bolivia el pasado 10 de noviembre, saluda durante su llegada a Ciudad de México, México, el 12 de noviembre de 2019. Luis Cortes / Reuters

Tras su renuncia al poder, el expresidente boliviano llegó a México, donde pidió asilo por temor a represalias políticas. Morales denunció un "golpe de Estado" orquestado por la oposición y anunció que su "lucha" sigue.

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Evo Morales, que renunció el pasado 10 de noviembre a la presidencia de su país, aterrizó este martes 12 de noviembre en la capital mexicana en condición de asilado en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana que partió la noche anterior desde Bolivia, donde las protestas a favor y en contra de su figura no cesan. Este 12 de noviembre se cobraron una cuarta víctima mortal, un comandante de la unidad de operaciones especiales de la Policía. La cifra de heridos ya supera los 400 desde el inicio de la crisis.

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, habla durante su llegada para pedir asilo en México, en la Ciudad de México, México, 12 de noviembre de 2019.
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, habla durante su llegada para pedir asilo en México, en la Ciudad de México, México, 12 de noviembre de 2019. Edgard Garrido / Reuters

Morales, quien consideró ante la prensa que su vida corre peligro, recibió asilo de México. Tras horas de un largo vuelo por la región, aterrizó en el hangar Sexto Grupo Aéreo Internacional acompañado del exvicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, que también renunció a su cargo.

Tras su llegada a México, el antiguo mandatario agradeció al Gobierno mexicano por haberle "salvado la vida". "Seguimos en política, mientras tenga la vida, sigue la lucha y estamos seguros que los pueblos tienen todo el derecho de liberarse", afirmó Morales, quien dijo que "no por este golpe voy a cambiar lo trabajado con los sectores más humildes" y que su "único delito" era tener una ideología antiimperialista.

Según explicó el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, en un mensaje a los medios de comunicación; el Gobierno de México concedió asilo a Morales por razones humanitarias "en virtud de la urgencia que afronta en Bolivia, donde su vida e integridad corren peligro".

Un día antes, el Parlamento boliviano recibió la renuncia de Morales, quien estuvo al mando del país andino por 13 años y nueve meses. En su carta de dimisión, el exmandatario indicó su decisión de "evitar" la violencia en el país tras las intensas protestas violentas que se desencadenaron en varias regiones tras las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre.

¿Cómo se llegó a la salida de Evo Morales del poder?

En 2006 Morales llegó al poder aupado por una sociedad inconforme con las desigualdades. Fue el primer líder indígena de su país y en sus casi 14 años de Gobierno logró reducir la pobreza en Bolivia de un 63 a un 35% y elevar el crecimiento económico del país andino a un 4.9 % anual.

Pero en 2016, el pueblo boliviano le puso freno su mandato cuando un referendo sobre su reelección le negó -con un estrecho margen- la posibilidad de un nuevo Gobierno. Así inició su decadencia y aunque en 2018 el Tribunal Electoral lo habilitó como candidato y Morales se presentó nuevamente a la reelección, en los comicios del pasado 20 de octubre explotó un descontento que se venía fraguando en su contra en buena parte de la población.

La noche del 20 de octubre, el conteo de los votos, que inicialmente auguraba una segunda vuelta entre Morales y el opositor Carlos Mesa, fue interrumpido para dar horas después la ventaja necesaria a Morales para triunfar en primera ronda. Fue entonces cuando el grito de "¡Fraude!" se tomó las calles con violentas protestas de manifestantes en contra del dimitido mandatario, a quien muchos otros también salieron a defender.

Tras días de profunda convulsión, Morales anunció que permitiría una auditoría externa al proceso electoral. Pero no fue suficiente, los opositores pedían su renuncia. Días más tarde, la Organización de Estados Americanos, que auditó el proceso, anunció haber detectado irregularidades en los comicios, por lo que Morales dijo que convocaría nuevas elecciones, pero tampoco eso bastó para la oposición. La noticia de la renuncia vino entonces el 10 de noviembre, cuando Morales anunció su dimisión después de que las Fuerzas Armadas le "sugirieran" que así lo hiciera.

Golpe de Estado, el debate que ronda la salida de Evo Morales

Tras la renuncia de Morales, estalló el debate en torno a la legitimidad de su salida del poder y las denuncias de un golpe de Estado han resonado dentro y fuera del país. Según la oposición, la salida de Morales se produjo dentro de una "acción democrática", reflejo del descontento social:

"En Bolivia lo que se ha vivido es una acción popular (...) que rechazó sistemáticamente la intención de Morales de ir adecuándose sin moverse un milímetro de una posición autoritaria", aseguró en las redes sociales su principal contendor en los comicios, el opositor Carlos Mesa.

Pero para los partidarios de Morales estos no son argumentos suficientes y aseguran que la forma en la que finalizó el mandato de Morales fue antidemocrática, ya que el presidente renunció de manera inconstitucional al no haberse hecho mediante una destitución parlamentaria sino que se vio forzado tras la "sugerencia" de las Fuerzas Armadas.

¿Quién gobernará Bolivia tras la salida de Morales?

La renuncia de Morales, junto a la de varios integrantes de la cúpula de su partido, el Movimiento al Socialismo, dejó a Bolivia sin un claro sucesor: todos los altos cargos estipulados por la Constitución boliviana que podrían haber sucedido a Morales -el vicepresidente del Gobierno, Álvaro García Linera y los presidentes de la Cámara de Diputados (Víctor Borda) y del Senado (Adriana Salvatierra)- renunciaron, lo que agudizó más el vacío de poder que vive el país.

Entre la incertidumbre, la senadora opositora boliviana Jeanine Áñez, segunda vicepresidenta de la Cámara Alta, convocó para este 11 de noviembre sesiones extraordinarias en el Parlamento en aras de resolver la crisis institucional que vive el país, con ella como candidata a presidenta encargada.

Partidarios de Evo Morales sostienen banderas en su favor durante una marcha en La Paz, Bolivia, 12 de noviembre de 2019.
Partidarios de Evo Morales sostienen banderas en su favor durante una marcha en La Paz, Bolivia, 12 de noviembre de 2019. Luisa González / Reuters

Por su parte, los congresistas del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) pidieron "garantías" para poder asistir a la sesión: "Estamos predispuestos a dar la salida constitucional, eso quiero que quede muy claro conforme todos nuestros compañeros han manifestado", dijo la jefa de bancada del MAS en la Cámara de Diputados, Betty Yañíquez, en la primera comparecencia del partido tras la renuncia de Morales.

Entre tanto, la batalla por el poder se libra también fuera de las puertas del Congreso. Tras la renuncia de Morales, una ola de vandalismo inundó a Bolivia con incendios y asaltos a viviendas en la ciudad de La Paz y los disturbios continuaron en varias regiones del país.

Este 12 de octubre la cifra de fallecidos durante la crisis política ascendió a cuatro, tras la muerte de un comandante de la unidad de operaciones especiales de la Policía de La Paz, quien murió al intentar esquivar un cartucho de dinamita y chocar contra un minibús, según versiones policiales.

Sus casi 14 años en el poder imprimieron el sello de Morales en una Bolivia que ahora se intenta adueñar del vacío que dejó el mandatario indígena. Por su parte, Morales sigue estando en el centro de la disputa y aún desde la distancia se niega a renunciar "a su lucha".

Con EFE

 

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