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Migrantes

Cuotas para recibir personal calificado: la apuesta de Francia en su política migratoria

El Gobierno de Emmanuel Macron anunció que endurecerá su política migratoria inspirado en el modelo de Canadá y Australia, según el cual se establece anualmente cierto cupo migratorio en el país, que varía según las necesidades de mano de obra.

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Si por algo la oposición ha criticado al presidente francés Emmanuel Macron ha sido por su política migratoria, la cual considera extremadamente laxa y que podría convertirse en uno de los temas clave de cara a la próxima batalla electoral a la Presidencia en 2022.

Hace pocos días, el Gobierno de Macron presentó un paquete de medidas con las que espera endurecer sus disposiciones en la materia y lograr un objetivo específico: "fortalecer la soberanía de Francia".

"Queremos recuperar el control de nuestra política de migración", dijo el primer ministro Édouard Philippe en una conferencia de prensa el miércoles 6 de noviembre. Establecer cuotas anuales para recibir personal calificado de países no pertenecientes a la Unión Europea y reducir los beneficios en salud para solicitantes de asilo son, entre otras, las medidas que el Ejecutivo pondrá en marcha a partir del próximo año.

Cuotas de migrantes: ¿un beneficio para las empresas?

En Francia existen miles de plazas laborales que esperan por mano de obra en sectores como la construcción, el hogar y la informática y por ello el Gobierno pretende facilitar la llegada de personal idóneo en lo que se conoce como 'migración económica'.

Por eso, dentro de las nuevas medidas, busca establecer un sistema de cuotas que limitaría el número de visados de trabajo, en función de las necesidades de la industria, como ya ocurre en Canadá y en Australia.

Las cuotas se basarán en una lista de profesiones en las que los empleadores no estarían en la obligación de demostrar que el trabajo no puede ser cubierto por una persona de nacionalidad francesa. La migración económica representó 33.000 de los 255.956 permisos de residencia otorgados en 2018.

La líder de la extrema derecha de la Agrupación Nacional, Marine Le Pen, desestimó las medidas como una "cortina de humo" diciendo que de hecho conducirían a una mayor inmigración.

Menos beneficios en salud para "evitar abusos"

El Ejecutivo francés también anunció que restringirá el acceso a la atención médica para los solicitantes de asilo, alegando que hay demasiados abusos del sistema.

El presidente Emmanuel Macron ha advertido en repetidas ocasiones que las leyes de asilo del país están siendo "mal utilizadas" por personas que se hacen pasar por refugiados para aprovechar la atención médica francesa.

En ese sentido, a partir de la entrada en vigencia de las nuevas disposiciones, aquellos que busquen el estatus de refugiados tendrán que esperar tres meses antes de acceder a atención médica gratuita y no urgente, mientras que aquellos que sean rechazados tendrán acceso continuo a atención médica gratuita durante solo seis meses (actualmente son 12).

"Francia no puede acoger a todos si quiere acogerlos bien", dijo Emmanuel Macron en una entrevista en septiembre, luego de destacar un fuerte aumento en las solicitudes de asilo desde 2017.

Desalojo de campamentos, el primer paso

Los campamentos de migrantes comenzaron a surgir en 2015 en Francia, pero las condiciones de vida de los refugiados allí no son las mejores: los residentes se han quejado de la inseguridad y las condiciones insalubres. Awa, una mujer de 32 años de Costa de Marfil, solía dormir en una tienda de campaña en la Porte de la Chapelle desde que llegó a Francia hace un año.

"Llueve, hace frío. Ahora no sé a dónde iré, pero me alegro de ir porque tendré un techo sobre mi cabeza esta noche", dijo Awa mientras esperaba en la fila para ser recogida en un bus que la llevaría hasta uno de los refugios cercanos.

En total, la policía francesa evacuó a principios de noviembre a más de 1.600 inmigrantes de dos campamentos en el norte de París, una de las operaciones locales más grandes en años.

Mama Kaba, coordinadora de uno de estos centros, afirmó que "cuando llegan aquí, tienen una cama de campamento, un edredón, un kit de higiene y un desayuno. Es para que descansen realmente porque han tenido momentos difíciles en los campamentos".

El ministro del Interior, Christophe Castaner, advirtió que los campamentos que albergan a hasta 3.000 migrantes en el noreste de París deberían ser evacuados "antes de fin de año". También anunció que se pondrán a disposición 16.000 plazas en tres nuevos centros para migrantes, un esfuerzo para evitar que se establezcan nuevos asentamientos.

Pero los migrantes evacuados el jueves no se verán obligados a permanecer en los centros ni a solicitar asilo, lo que -muchos creen- podría conducir a su deportación. Las ONG presentes en la zona temen que las medidas sean transitorias.

La otra cara de la moneda de la migración

Así como hay muchos migrantes que viajan irregularmente por vía marítima hacia varios países de Europa, hay otros que prefieren no correr el riesgo.

Abdoul Aziz, un habitante de Dakar, la capital de Senegal, lo resume así: "desde mi experiencia y por lo mucho que sufrí en el mar, es realmente un gran riesgo, una verdadera aventura. Quedarme aquí en mi país es todo lo que deseo ahora"”.

De acuerdo con la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), en 2017 Senegal fue el décimo país de origen de migrantes que buscan llegar a Europa cruzando el mar Mediterráneo, muchos de los cuales pierden la vida en el intento.

+ Y el dato de migración de la semana: #Somoslomismo es una iniciativa apoyada por la OIM, ACNUR y oenegés en Panamá. Organizan un concierto con entrada libre con el que buscan la integración, el respeto y la tolerancia entre migrantes y locales.

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