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Bolivia: juramentó un nuevo Gabinete, al tiempo que recrudece la violencia

La presidenta autoproclamada de Bolivia, Jeanine Áñez (i), toma juramento a un Gabinete este miércoles 13 de noviembre en La Paz, Bolivia. Jeanine Áñez incluyó entre sus ministros a senadores de Unidad Demócrata, su partido en el Parlamento boliviano, que está en la oposición frente a la mayoría del Movimiento al Socialismo de Morales.
La presidenta autoproclamada de Bolivia, Jeanine Áñez (i), toma juramento a un Gabinete este miércoles 13 de noviembre en La Paz, Bolivia. Jeanine Áñez incluyó entre sus ministros a senadores de Unidad Demócrata, su partido en el Parlamento boliviano, que está en la oposición frente a la mayoría del Movimiento al Socialismo de Morales. Martín Alipaz / EFE

Mientras que la crisis ha dejado por lo menos 10 muertos, 500 heridos y 460 detenidos, Jeanine Áñez, presidenta proclamada, instaló su Gobierno. Por su parte, desde México, el exmandatario Evo Morales reiteró su denuncia de un “golpe de Estado”, llamó a un dialogo con mediación internacional y arremetió contra Estados Unidos.

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Un día después de ingresar al Palacio Quemado, resaltando que “Dios ha permitido que la Biblia vuelva a entrar” a esta antigua sede de la presidencia, proclamándose jefa legítima del Estado Plurinacional del Estado de Bolivia, la conservadora Jeanine Áñez recibió juramento, este miércoles 13 de noviembre, a los miembros de su Gobierno interino, sentada detrás de una cruz, velas y la sagrada escritura abierta de par en par.

Se posesionaron oficialmente 11 de los 20 titulares de las carteras que prevé este Ejecutivo. Se destacan los nombres de la exdiplomática y académica Karen Longaric como canciller -rompiendo la tradición de que la cartera de Relaciones Exteriores la debía ocupar siempre un indígena- y del senador derechista Arturo Murillo como ministro de Gobierno, un cargo equivalente a ministro de Interior, quien prometió cárcel para quien cometa "sedición". Áreas clave como Hidrocarburos, Planificación, Educación, Salud, Trabajo y Culturas quedaron vacantes.

Mientras que Uruguay enfatizó que "solo reconoce presidentes surgidos de elecciones”, Áñez, que sí fue reconocida por países como Guatemala, Brasil, Colombia y Estados Unidos, se comprometió durante la ceremonia con la pronta organización de nuevas elecciones y dijo que su gobierno transitorio será uno caracterizado por el respeto del orden constitucional. Horas antes, anunció un nuevo alto mando militar, luego de que este desestimara a Evo Morales, el domingo.

La promesa de una “paz social” aún lejana

“La labor de nuestra gestión será restablecer la paz social” dijo Áñez ante sus ministros, en un contexto de tensión creciente en el país, más de tres semanas después del inicio de la crisis que se desató tras los comicios del 20 de octubre.

Este miércoles, grupos de partidarios del expresidente Morales se movilizaron en varias ciudades de Bolivia con bloqueos de carreteras para denunciar la abrupta salida de su líder y rechazar la proclamación de Jeanine Áñez. Las marchas, que coinciden también con el llamado a la protesta de seis sindicatos cocaleros del Chapare (región de origen de Morales) terminaron en choques entre manifestantes y la fuerza pública.

En La Paz, sede del Gobierno, los ciudadanos bajaron desde El Alto, otro bastión de Morales, para expresar su descontento. Llegaron hasta el centro de la ciudad donde fueron reprimidos con gases lacrimógenos por la policía.

En esa misma zona, la expresidenta del Senado, Adriana Salvatierra, fue impedida de ingresar al Parlamento. Afirmaba que su renuncia (presentada el domingo, en el marco de la avalancha de dimisiones que siguieron la de Morales) no fue revisada por los parlamentarios, lo cual anularía su validez. De hecho, ninguna lo fue, ya que el mayoritario Movimiento Al Socialismo (MAS) no ha sesionado desde la partida del presidente, dejando así sin quórum a Jeanine Áñez durante su proclamación del martes. Los diputados del MAS aseguraron que actuarán para cancelar los poderes de Áñez.

En las calles, la respuesta policial contra los seguidores de Morales de este miércoles fueron marcados por nuevas detenciones y nuevos heridos. Pese a la renuncia forzada del expresidente, el balance de la tensa coyuntura que atraviesa el país ha ido empeorando. El Instituto de Investigaciones Forenses comunicó la cifra de 10 muertos a nivel nacional, incluyendo 8 por disparos de armas de fuego, mientras que hay más de 500 lesionados y 460 detenidos.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo de Bolivia especificó que entre el 11 y el 12 de noviembre, cinco personas murieron, cuatro por la acción conjunta de las Fuerzas Armadas y la Policía y una con asfixia por estrangulamiento.

Aumentan los muertos y Evo Morales denuncia la postura de Estados Unidos

Desde su exilio, en México, Evo Morales denunció la “represión militar y policial contra el pueblo que denuncia el golpe de Estado” e instó nuevamente a un “diálogo nacional” con los “movimientos sociales, comités cívicos y partidos políticos”. “Si puedo aportar con mi presencia a la solución pacífica que pare la violencia y cuide la vida, lo haré por mi querida Bolivia”, agregó desde sus redes sociales.

El expresidente, que renunció el domingo y recibió el asilo político por parte del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, arremetió contra la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jeanine Áñez como presidenta interina. “El golpe de Estado que provoca muertes de mis hermanos bolivianos es una conspiración política y económica que viene desde EE. UU.”, aseguró, señalando la acción de Donald Trump que “después de imponer a (el líder opositor venezolano, Juan) Guaidó, ahora proclama a Áñez”.

La que se proclamó en virtud de ser la segunda vicepresidenta del Senado rechazó nuevamente la calificación del “golpe de Estado” del proceso en curso, nombrándolo como una “reposición constitucional”.

Con EFE, AFP y Reuters

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