Saltar al contenido principal

El vuelo más largo de la historia: un trayecto exitoso entre Londres y Sídney

El director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce, y la capitana Helen Trenerry, desembarcan en Sidney, Australia, el 15 de noviembre de 2019 tras casi 20 horas de vuelo desde Nueva York
El director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce, y la capitana Helen Trenerry, desembarcan en Sidney, Australia, el 15 de noviembre de 2019 tras casi 20 horas de vuelo desde Nueva York Peter Rae / APP via Reuters

La compañía operó el primer vuelo de este tipo, que duró casi 20 horas. Los pasajeros y la tripulación fueron monitoreados para determinar si un vuelo comercial de este tipo tiene futuro.

Anuncios

Un avión despegó en Londres, Reino Unido, y aterrizó, casi 20 horas después, en Sídney, Australia. Los pasajeros a bordo de la aeronave vieron dos amaneceres en el aire. Es la primera vez en la historia que se realiza un trayecto de este tipo, sin escalas. 

El vuelo fue una prueba: el avión no volaba con su máxima capacidad, sino que transportó unas cincuenta personas además de la tripulación. Tanto los pilotos como algunos de los pasajeros fueron monitoreados durante todo el trayecto para evaluar su salud y condiciones de bienestar a lo largo del viaje. 

La compañía, los pasajeros y los expertos coincidieron en que el experimento fue un éxito. La aeronave, un Boeing 787 Dreamliner, llegó a Australia con suficiente combustible para volar durante una hora y 45 minutos más. "Me siento realmente bien. Probablemente mucho mejor de lo que me sentiría normalmente después de tantas horas, para ser honesto", aseguró uno de los pasajeros, Andy Chevis. 

Para hacer el trayecto más llevadero, Qantas Airways, la aerolínea australiana que impulsa el proyecto, consultó a varios expertos para diseñar una experiencia saludable a bordo. Desde el menú hasta la iluminación, todos los elementos están pensados para reducir el agotamiento y el estrés que puede causar un vuelo de este tipo. De hecho, los pasajeros realizaron varios ejercicios durante el viaje.

Miembros de la tripulación preparan la comida para los pasajeros del vuelo entre Nueva York y Sidney, que aterrizó en Australia el 15 de noviembre de 2019
Miembros de la tripulación preparan la comida para los pasajeros del vuelo entre Nueva York y Sidney, que aterrizó en Australia el 15 de noviembre de 2019 Jill Gralow / Reuters

Corinne Caillaut, profesora de la Universidad de Sídney, explicó el trabajo del equipo de expertos: "Lo que hemos hecho con este equipo multidisciplinar es diseñar tres cosas importantes. Para empezar, la iluminación, después el horario y la composición de las comidas y finalmente la actividad física a bordo". "Es para ayudar a la gente a adaptarse mejor cuando lleguen a Sidney y para reducir el jet lag", agregó. 

Con este mismo objetivo, la compañía quiere lograr que el avión sea cómodo no solo para los pasajeros en la clase ejecutiva sino también en la económica. "Nuestra intención es tener el mayor espacio en clase económica en la industria, para tener un producto bien diseñado para vuelos tan largos como este", explicó el director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce. 

Los pilotos también fueron monitoreados 

Los pasajeros no fueron los únicos monitoreados durante el trayecto: la tripulación llevó equipos de electroencefalogramas para registrar sus ondas cerebrales y determinar los niveles de alerta y concentración. "Creo que los datos nos servirán para apoyar este vuelo y cómo gestionamos nuestro descanso y nuestro bienestar", aseguró la capitana Helen Trenerry. 

Pasajeros a bordo del vuelo de Qantar Airways que viajo desde Londres hasta Sidney entre el 14 y el 15 de noviembre de 2019
Pasajeros a bordo del vuelo de Qantar Airways que viajo desde Londres hasta Sidney entre el 14 y el 15 de noviembre de 2019 Jill Gralow / Reuters

Los pilotos tuvieron varios días libres antes del viaje y también tendrán que descansar cuando lleguen al destino antes de volver a subir a un avión. Además, cada miembro del equipo de pilotos tuvo dos descansos de cuatro horas en una cama que transporta el avión para este objetivo. 

No es la primera vez que Qantas realiza un vuelo de estas características: hace apenas tres semanas una aeronave de la compañía viajó desde Nueva York hasta Sídney. El trayecto fue un poco más corto, pero también superó las 19 horas.

La aerolínea espera poder lanzar estos vuelos como viajes comerciales entre 2022 y 2023. 

Con Reuters y AP

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.