Saltar al contenido principal
Reporteros

Estallido social en Chile, de la rebelión a la revolución por una mejora social

Las protestas por reivindicaciones sociales se mantienen en Chile desde el 18 de octubre
Las protestas por reivindicaciones sociales se mantienen en Chile desde el 18 de octubre France 24

Desde el 18 de octubre miles de chilenos permanecen en las calles. Su principal motivo fue plantarse ante un aumento en el precio del boleto del metro, pero ahora la sociedad sigue enardecida y exige un cambio en el modelo económico ultraliberal que existe en el país desde hace más de 30 años y que ha cultivado una alta desigualdad. La crisis se ha agudizado debido a la represión con la que el Gobierno ha respondido a los reclamos.

Anuncios

Desde hace varias semanas la plaza Italia de Santiago de Chile vive una escena recurrente. Cada día cientos de manifestantes se dan cita para exigirle al Gobierno de Sebastián Piñera reformas sociales. Este movimiento se originó entre los jóvenes, pero en muy poco tiempo ha sido respaldado por una parte de la población especialmente entre los sectores de la clase media chilena. 

La policía chilena ha respondido a los movimientos de los manifestantes con agua, lanzamiento de gases lacrimógenos y disparos de perdigones. Desde el comienzo de las protestas los enfrentamientos han dejado más de 1.500 heridos y decenas de personas muertas, de las cuales al menos cinco murieron a causa de balas reales disparadas por los efectivos policiales.

Adicionalmente, se han producido unos 4.300 arrestos violentos. “Hay muchos casos de palizas, agresiones sexuales, detenciones arbitrarias e incluso personas que han sido arrestadas y no han sido encontradas, están desaparecidas”, dijo Francisca Figueroa San Martín, abogada del Instituto Nacional de Derechos humanos. 

La clase política ignora las manifestaciones 

Para entender la situación en Chile es necesario recordar que alrededor de un 1% de la población concentra un 30% de la riqueza del país. Adicionalmente la nación es considerada como la séptima más desigual del mundo, de acuerdo con el índice de Gini. 

Valparaíso, la segunda ciudad en importancia dentro de Chile, es la sede del Senado. Allí la clase política cercana al presidente de Sebastián Piñera ha establecido políticas para paliar la situación pero que no resuelven el problema de fondo para los chilenos. 

Por otro lado, los legisladores han preferido ignorar los reclamos de los manifestantes y enfocarse en los daños que estos le han causado al patrimonio chileno. 

“El país está fracturado, no es solo una división económica y social. También existe la peor desigualdad, la falta de respeto, como se ve en las manifestaciones violentas”, dijo el senador chileno Kenneth Pugh.

La crisis en Chile ha generado debates en la familia 

La crisis social en Chile ha preocupado a una parte del empresariado, base de la clase alta en el país. Muchos hicieron fortunas amparados en el crecimiento económico de la nación y en la ausencia de impuestos para las grandes ganancias. 

En estos círculos privilegiados, las manifestaciones han abierto el debate sobre la viabilidad del neoliberalismo chileno heredado de la dictadura y de la escuela de Chicago. ¿Estará la élite económica preparada para compartir su parte del pastel con el fin de reducir la brecha social?

Por otro lado, cerca de la capital se encuentra la localidad de Quilicura, considerada como una ciudad dormitorio. Allí pueden palparse los efectos de un programa que afecta cada día a la clase media y los sectores menos favorecidos del país. 

Servicios como la salud, la jubilación, la educación se encuentra privatizados en el país. Una situación que ha obligado a muchos a endeudarse. Familias consultadas durante el reportaje sostienen que le deben alrededor de 300.000 dólares al banco. 

“En este momento estoy pagando el 50% de mi deuda, pero el otro 50% no sé cuándo voy a llegar allí”, dijo José Herrera, un chileno consultado durante el programa.

Por ello, cada día desde el inicio de las manifestaciones su familia, como muchas otras, se han unido a las protestas. A pesar de la renuncia de varios ministros y las medidas tomadas por el presidente Piñera la ira no ha desaparecido, una situación que refleja el daño profundo en la población.

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.