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Venecia atraviesa su peor semana en 150 años por una marea alta que aún no da tregua

Las autoridades patrullan la Plaza de San Marcos después de días de graves inundaciones en Venecia, Italia, el 17 de noviembre de 2019.
Las autoridades patrullan la Plaza de San Marcos después de días de graves inundaciones en Venecia, Italia, el 17 de noviembre de 2019. Manuel Silvestri / Reuters

Con cuatro mareas superiores a los 140 centímetros desde el pasado 11 de noviembre, esta es considerada la peor semana para "la ciudad de los canales" desde 1872, cuando por primera vez se produjeron las estadísticas oficiales sobre este fenómeno.

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El nivel del agua ha cedido progresivamente, pero Venecia todavía no respira con tranquilidad. Este domingo 17 de noviembre se registró una marea que alcanzó los 150 centímetros, y aunque se preveía que alcanzaría los 160 centímetros, el agua inundó la icónica Plaza de San Marcos, a la que se vieron volcados cientos de voluntarios para ayudar a los ciudadanos a hacer frente a la emergencia.

"La ciudad de los calanes", volvió a ser víctima de las inundaciones que esta semana han hecho estragos en uno de los destinos más seductores para los turistas de todo el mundo. La marea alta anegó el 70% del área urbana. El agua, de a poco, ha ido cediendo, pero no se espera que la situación mejore hasta mañana.

Si bien, según el Ayuntamiento, a las 13:15 hora local, se registró un aumento del agua de 150 centímetros, solo cinco minutos después el agua descendió cinco centímetros, que de igual modo pusieron en evidencia la alerta roja de “marea alta excepcional”, ya que, en condiciones normales, las mareas de 80-90 centímetros generalmente se consideran altas pero manejables.

Un hombre con una máscara camina en una calle inundada durante un período de temporada alta en Venecia, Italia, el 17 de noviembre de 2019.
Un hombre con una máscara camina en una calle inundada durante un período de temporada alta en Venecia, Italia, el 17 de noviembre de 2019. Manuel Silvestri / Reuters


Pero en medio del agua que va y viene, en una zona habituada a navegarla y a sentir sus excepcionales castigos, un habitante de la romántica Venecia, se para en medio de una plaza inundada y se pone sobre su rostro una máscara que emula un grito medido y unos gestos de sórdidos desencantos. Es una imagen que captura un sentimiento: “todo lo que queda tras la inundación es gritar en silencio. Esta es una ciudad que no tiene representantes entre los artesanos y aquellos que trabajan y realizan actividades en la ciudad". “¿Sabes cuántas aguas altas hemos sobrevivido sin ninguna consideración”, señaló el veneciano, Gualtiero Dall'osto

El mayor nivel de agua se registró en las islas que separan la laguna de Venecia del mar Adriático. En el Lido, se alcanzó un aumento de 155 centímetros. De momento, el agua no da tregua y no da espera al invierno que se va instalando en Europa. Las estimaciones mantienen pronósticos optimistas, pero, a medida que el agua baja, los daños y sus costos, salen a flote. El alcalde Luigi Brugnaro, quien ha sido nombrado comisionado especial para hacer frente a la situación, estimó la destrucción que produjeron las inundaciones en la ciudad desde la semana pasada en cerca de mil millones de euros.

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Históricos lugares como la emblemática plaza de San Marcos, tuvieron que cerrarse por orden del alcalde al quedar de nuevo a merced del agua. Aunque a media tarde, se autorizó su reapertura. Pero otros lugares no han corrido con la misma suerte.

Algunas tiendas y restaurantes de la plaza principal están terminando de reparar sus desperfectos y de limpiar para retomar cuanto antes el comercio. Además, por precaución, todos los museos municipales de Venecia estarán cerrados, a excepción del Museo Correr, dedicado a la historia de la antigua Serenísima República.


El saldo sigue dando resultados negativos. Sesenta iglesias de la ciudad acabaron empapadas y sus delicados mosaicos y pavimentos sufrieron la infiltración de la sal del mar. Y para evitar su rápida corrosión, la Superintendencia de patrimonio estima que harán falta al menos 60.000 euros por cada templo.

El Gobierno italiano decretó el estado de emergencia en Venecia tras la inundación del pasado martes 12 de noviembre en la que la ciudad fue golpeada por una marea alta de 187 centímetros. Eso fue poco menos que el récord de 194 centímetros establecido en 1966 y que derivó en la peor inundación de la ciudad en 50 años. Ya se destinaron 20 millones de euros para una primera ayuda, con indemnizaciones de 5.000 euros a los vecinos damnificados y hasta 20.000 para los comerciantes.

Con EFE y Reuters

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