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La Amazonía brasileña registra la peor tasa de deforestación en más de una década

Una vista aérea de un tramo de la selva amazónica después de que fue despejado por los agricultores en Itaituba, Pará, el 26 de septiembre de 2019.
Una vista aérea de un tramo de la selva amazónica después de que fue despejado por los agricultores en Itaituba, Pará, el 26 de septiembre de 2019. Ricardo Moraes / Reuters

Según datos del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE), la selva amazónica perdió 9.762 kilómetros cuadrados entre agosto de 2018 y julio de 2019, lo que representa un incremento de 29,5%.

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La deforestación en la Amazonía en Brasil afronta su peor escenario en once años. Así se desprende del informe del Instituto Nacional de Investigación Espacial del país (INPE), que situó en 29,5% el crecimiento de la pérdida de selva en el período comprendido entre agosto de 2018 y julio de 2019 en relación al mismo período anterior. Esto significa 9.762 kilómetros cuadrados perdidos en un año, el equivalente a cerca de 10.000 campos de fútbol.

Este índice, el peor nivel de deforestación desde 2008, puso la mira en la política ambiental del Gobierno de Jair Bolsonaro, que desde su llegada al poder en enero de 2019 se ha mostrado a favor de suavizar las regulaciones para favorecer la actividad económica en la región amazónica.

Según ecologistas, la retórica antiambientalista de Bolsonaro contribuyó a que los madereros aumenten la tala indiscriminada de bosques y los agricultores expandan sus áreas de cultivo en la región. Además de esas actividades, la Amazonía se vio afectada por el incremento de los incendios forestales, lo que le valió duras críticas al Gobierno de Bolsonaro.

De acuerdo al informe del INPE, los estados de Pará, Mato Grosso, Amazonas y Rondonia concentraron el 80% de la deforestación en el período analizado, que comprende el final del mandato de Michel Temer y el inicio del de Bolsonaro.

El INPE había anticipado estos datos a través de su sistema de alerta Deter, los cuales fueron cuestionados públicamente en julio de este año por Bolsonaro, quien consideró que la difusión de esas cifras, a las que catalogó de falsas, tenía la intención de perjudicar a su Gobierno.

Ricardo Galvao, entonces jefe del INPE, defendió los datos y tildó las sospechas de "una broma de un chico de 14 años que no corresponde a un presidente de la República". Posteriormente, Galvao fue destituido.

Cabe remarcar que el informe del INPE tampoco incluye la destrucción posterior a julio de este año. Según datos preliminares, entre agosto y octubre, la deforestación aumentó más del doble en comparación con el mismo período de 2018.

Organizaciones consideran "responsable" al Gobierno de Bolsonaro por la deforestación histórica

Representantes de diferentes organizaciones no gubernamentales cargaron la responsabilidad por la deforestación en la Amazonía en el Gobierno de Jair Bolsonaro, al considerar que, desde su llegada, actividades legales e ilegales en la zona encontraron espacios para crecer.

"El Gobierno de Bolsonaro es responsable de cada centímetro de bosque destruido. Este gobierno hoy es el peor enemigo de la Amazonía", resaltó Marcio Astrini, coordinador de políticas públicas de Greenpeace en Brasil, en un comunicado.

Por su parte, el Observatorio Climático de Brasil, una red de ONG, advirtió que el aumento de la deforestación de 2019 fue el más rápido en términos porcentuales desde la década de 1990 y el tercero más veloz de la historia.

En ese sentido, entre estas entidades crece la preocupación de que la situación empeore, debido a que el Gobierno considera permitir la agricultura comercial en las reservas nativas, expandir la minería y permitir que las tierras ocupadas ilegalmente sean regularizadas. "Los próximos años podrían ser aún peores", advirtió Carlos Rittl, secretario ejecutivo del Observatorio Climático.

Por su parte, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) alertó que "si el Gobierno Federal no modifica profundamente su postura en relación al tema, (la deforestación) tenderá a crecer más todavía, haciendo que el país retroceda 30 años en términos de protección de la Amazonía".

"Es inaceptable que la Amazonía continúe siendo destruida. Nuestra posición es clara: deforestación cero ya. Cerca del 20 % de la Amazonía ya fue destruida y el bosque se aproxima al punto de no retorno, en el que la Amazonía se transformará en una sabana", sentenció.

Para el Gobierno brasileño, la deforestación creció por "actividades económicas ilegales"

Frente a los datos presentados por el INPE, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, apuntó contra las "actividades económicas ilegales" como la principal causa de la deforestación en la Amazonía.

El funcionario citó, en particular, la minería ilegal, la extracción de madera y la ocupación de terrenos, actividades que, según él, hace años que prosperan en la Amazonía.

En respuesta a los datos, Salles prometió adoptar medidas para contrarrestar la creciente deforestación, incluida la intensificación de los esfuerzos para su aplicación a partir de imágenes satelitales de alta resolución. Incluso no descartó la movilización de militares para su uso en operaciones ambientales.

En tanto, anticipó que el miércoles 20 de noviembre mantendrá un encuentro con los gobernadores de los nueve estados amazónicos para discutir nuevas estrategias. "Necesitamos adoptar medidas diferentes para el combate de la deforestación", admitió el ministro.

Con Reuters y EFE
 

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