Saltar al contenido principal

La cifra de muertos durante las protestas en Irak sigue en aumento

Manifestantes ondean una bandera en una jornada más de protestas en Bagdad, Irak, el 21 de noviembre de 2019.
Manifestantes ondean una bandera en una jornada más de protestas en Bagdad, Irak, el 21 de noviembre de 2019. Khalid al-Mousily / Reuters

En Bagdad la Policía volvió a utilizar fuego real y lanzó botes lacrimógenos contra los manifestantes, causándole la muerte a cuatro personas. El movimiento de protesta continúa controlando los puentes principales de la ciudad.

Anuncios

En la jornada de protestas del 21 de noviembre, al menos cuatro personas murieron y 48 quedaron heridos luego de que la policía iraquí utilizara armas de fuego y arrojara botes de gas lacrimógeno directamente a la cabeza de los manifestantes.

Uno de los fallecidos murió por fuego real en el Puente Ahrar; un segundo manifestante falleció por el impacto de un bote de gas lacrimógeno en la cabeza, en el Puente Sinak; mientras que otros dos iraquíes murieron como consecuencia de las heridas producidas durante la represión.

Sin embargo, lejos de conseguir desalojar a los manifestantes de las principales conexiones viales de la ciudad, los asistentes a las protestas continúan controlando tres puentes importantes: Sinak, Ahrar y Jumurhiya—  que conducen a la Zona Verde, el lugar donde están los edificios del Gobierno y las embajadas extranjeras.

Por su parte, en la mítica plaza Tahrir, epicentro de las protestas, se vive una calma tensa, mientras que en la plaza Al Julani continúan los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, según informó una fuente del Ministerio de Interior a EFE.

Manifestantes posan para una foto con los rostros cubiertos durante las protestas en Bagdad, Irak.
Manifestantes posan para una foto con los rostros cubiertos durante las protestas en Bagdad, Irak. Khalid al-Mousily / Reuters

No parece que las manifestaciones vayan a cesar, después de que desde principios de octubre hayan muerto más de 300 personas, en nueve provincias de Irak, en su mayoría por disparos de francotiradores y la represión por parte de las fuerzas de seguridad, según datos de la ONG Observatorio Iraquí para los Derechos Humanos.

Después de la caída de Sadam Husein en 2003, la guerra que siguió y el auge del Estado Islámico, estas son las protestas más grandes que han sucedido en el país árabe. Después de años de violencia y, tras conseguir una relativa calma con la caída del Estado Islámico en 2017, los iraquíes están protestando contra la élite gobernante, a la que acusan de enriquecerse y servir a potencias extranjeras, mientras la ciudadanía vive en la pobreza, sin trabajo, atención médica o educación. 

El descontento social se trasladó a lo político y diversos grupos están amenazando con retirar la confianza al primer ministro Adel Abedlmahdi, después de que no haya habido ninguna reforma en el gabinete de Gobierno y ante el fracaso de las medidas anunciadas por el Ejecutivo, que no han conseguido calmar los ánimos de una población cansada.

Con EFE y Reuters

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.