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Caso Próvolo: histórico fallo contra sacerdotes por abusos a niños sordos en Argentina

El sacerdote italiano Horacio Corbacho asiste este lunes a una audiencia en el Tribunal Penal Colegiado Nº2 de Mendoza (Argentina).
El sacerdote italiano Horacio Corbacho asiste este lunes a una audiencia en el Tribunal Penal Colegiado Nº2 de Mendoza (Argentina). Diego Parés / EFE

Un tribunal de la ciudad argentina de Mendoza condenó este 25 de noviembre a tres imputados, dos de ellos sacerdotes católicos, por abusos sexuales contra menores sordos en el Instituto Antonio Próvolo. Esta es la historia.

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Se trata del cura argentino Horacio Corbacho (de 59 años), el sacerdote italiano Nicola Corradi (83) y Armando Gómez Bravo (49), un empleado no religioso del lugar.

Todos trabajaban en el hoy cerrado Instituto Próvolo, entidad religiosa que se dedicaba a acompañar y formar a menores sordos.

La de Corbacho es la mayor condena por abusos sexuales que se registra en Argentina contra un cura católico: 45 años.

Así lo confirmó a France 24 en Español Anne Barrett Doyle, codirectora del sitio web Bishop Accountability, que hace un seguimiento de los abusos cometidos por miembros de la Iglesia en el mundo.

Barrett dijo que según sus registros es la más dura pena de este tipo en el país.

Por su parte Corradi fue sentenciado a 42 años y Gómez Bravo a 18.

Los fundamentos de la sentencia se leerán dentro de cinco días hábiles y a partir de allí las partes podrán apelar, con un recurso ante la Corte Suprema de la provincia de Mendoza.

El fiscal de instrucción de la causa, Gustavo Stroppiana, dijo en conferencia de prensa que más allá de sentirse satisfecho con la sentencia, lo principal es "que estos hechos no ocurran más".

Según informó, a lo largo de la causa dos de los imputados no declararon y solo Corbacho lo hizo en dos oportunidades para defenderse de las acusaciones.


Lucas Lecour, de la asociación de derechos humanos de Mendoza Xumek, que representó a seis de las 11 víctimas de esta causa, le dijo a France 24 que la sentencia le lleva "mucha tranquilidad, por entender que se hizo Justicia".

Destacó la presencia este lunes en la sala de audiencias de todas las víctimas de este juicio. "Para mí fue muy fuerte verlos abrazarse al final y saltar, con esa sensación de satisfacción de haber logrado Justicia", le dijo a este medio.

Las víctimas, niños y niñas sordos, tenían entre 4 y 17 años

Los tres jueces del tribunal condenaron a los imputados por 25 hechos que tuvieron lugar entre 2004 y 2016 contra exestudiantes sordos del Instituto Próvolo ubicado en Luján de Cuyo, a casi 20 kilómetros de Mendoza, capital de la provincia del mismo nombre, en el centro-occidente del país.

Las víctimas tenían entre 4 y 17 años cuando ocurrieron los abusos sexuales.

Desde que salió a la luz, la causa generó indignación en la sociedad argentina por la gran vulnerabilidad de las víctimas, a las que el instituto evitaba enseñarle lenguaje de señas y, por lo tanto, tenían gran dificultad para contar lo que les sucedía.

De hecho, el proceso fue muy difícil de llevar adelante por la complejidad a la hora de tomar los testimonios de las víctimas.

La sentencia de este lunes incluyó recomendaciones a las autoridades de salud y otras áreas para proveer reparaciones a las víctimas, como atención psicológica y psiquiátrica, acceso a medicamentos y facilidades para su educación.

Por otra parte las víctimas buscan avanzar en procesos civiles –la de la sentencia del lunes fue penal– para exigir reparaciones por parte de la Iglesia.

"Están todas bloqueadas porque la Iglesia ha metido un montón de trabas", le dijo a France 24 el abogado Lecour.

Pero cree que la sentencia penal ayudará a destrabarlas y permitirles buscar "que la Iglesia se siente a negociar una reparación integral para las víctimas y una disculpa pública".

En 2020 comenzarían los juicios contra otros nueve imputados

Los tres sentenciados este lunes no son son los únicos procesados en la causa, que involucra a otros trabajadores y religiosos del Próvolo.

Hay otros ocho imputados; siete de ellos enfrentan una causa unificada; y en una causa separada, individual, se encuentra la monja Kosaka Kumiko, acusada de participar de los abusos y quien ha insistido en su inocencia.

Jorge Bordón, un empleado no religioso del Instituto, se había declarado culpable el año pasado en un juicio abreviado. Su testimonio permitió lograr que avanzara la causa.

De acuerdo con el fiscal Stroppiana, es posible que los juicios contra los otros imputados comiencen el próximo año.

 


En total se conocen 21 víctimas del Próvolo, instituto por el que pasaron unos 200 alumnos entre 2006 y 2016. Solo las 21 víctimas y otros nueve declararon hasta ahora.

El abogado Lecour espera que la sentencia de este lunes movilice a otros exalumnos: "que los anime a acercarse a hablar, a declarar".

Próvolo de La Plata: otro juicio por abusos a niños sordos

Anne Barrett Doyle, de Bishop Accountability, dijo que la sentencia de este lunes implica "un nivel de Justicia que la Iglesia católica no supo darles" a las víctimas.

Barret Doyle dijo que el papa Francisco debía estar al tanto de los abusos y que "debe aceptar cierto nivel de responsabilidad", acusaciones que son rechazadas desde la Iglesia.

El recorrido que hizo el italiano Corradi ha llevado, entre otros elementos, a que se señalara a la Iglesia de encubrimiento.

Corradi ya había sido acusado por víctimas de abusos en su país de origen, desde donde fue trasladado a fines de la década de 1960 a Argentina y quedó a cargo del Instituto Próvolo de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.

Allí estuvo entre las décadas del 70 y la del 90, para otra vez ser trasladado a Luján de Cuyo.

 

Nicola Corradi, sacerdote italiano, en la audiencia en el Tribunal Penal Colegiado Nº2 de Mendoza en el juicio por el caso por abuso y corrupción de menores sordos del instituto Antonio Próvolo.
Nicola Corradi, sacerdote italiano, en la audiencia en el Tribunal Penal Colegiado Nº2 de Mendoza en el juicio por el caso por abuso y corrupción de menores sordos del instituto Antonio Próvolo. Diego Parés / EFE


Corradi enfrenta un juicio en La Plata por abusos contra dos niños, en el contexto de una investigación por ocho hechos de abuso y uno de corrupción de menores. El otro acusado en el juicio es José Ángel Britez, que era preceptor y profesor de informática en el Próvolo, y está detenido con prisión preventiva.

La fiscal María Corfield de La Plata le dijo a France 24 en Español que solicitará que, habiendo concluido el juicio de Mendoza, Corradi sea enviado a su tribunal para una indagatoria.

La fiscal también solicitó la extradición desde Italia de Eliseo Primati, que está señalado de participar de los abusos en La Plata, pero el país europeo no la ha otorgado.

Corfield deberá probar los hechos de La Plata de forma independiente, pero siente que lo ocurrido en Mendoza ayuda a su causa.

"Para mí es histórico", le dijo a este medio.

La causa que tiene en sus manos es más compleja porque los hechos tuvieron lugar hace más de 25 años.

Cualquier sentencia en contra de Corradi a la que se llegue en La Plata se sumará a la de este lunes, pudiendo llegar a un máximo de 50 años en total, que es el límite establecido por el Código Penal.

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