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La Corte Electoral uruguaya pospone la designación de un ganador ante el empate técnico

Dos militantes de la coalición del Partido Nacional miran espectantes los resultados de las elecciones presidenciales ante la incertidumbre de no haber un claro ganador.
Dos militantes de la coalición del Partido Nacional miran espectantes los resultados de las elecciones presidenciales ante la incertidumbre de no haber un claro ganador. Mariana Greif / Reuters

Unos resultados sin precedentes en el balotaje llevan a Uruguay a una diferencia de tan solo 30.000 votos entre el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, y el oficialista del Frente Amplio, Daniel Martínez.

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Unos resultados históricos. La Corte Electoral de Uruguay no designó a ningún ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales debido a los ajustados resultados que dan, con un 98,86% de los votos escrutados, 1.155.000 votos a Luis Lacalle Pou y 1.125.000 votos a Daniel Martínez.

Apenas 30.000 votos de diferencia, o lo que es lo mismo, poco más de un punto porcentual del total. Jamás en la historia de Uruguay se habían producido unos resultados tan ajustado y la histórica decisión de la Junta viene por el motivo de que hay un mayor número de votos en observación que la diferencia de sufragios que separa a los dos candidatos.

Según informó la propia Junta, los resultados finales se conocerán el “jueves” o el “viernes” de la semana que viene, una vez que se conozca el signo de los más de 34.000 votos en observación y del pequeño porcentaje que aún queda por escrutar. Por ahora la ventaja la tiene el Partido Nacional de Luis Lacalle Pou, que por primera vez en 15 años habría superado en votos al Frente Amplio.

Pero la sorpresa de la noche fue la remontada del Frente Amplio de Martínez. Prácticamente ninguna encuesta daba este resultado y alguna se aventuraba a dar una ventaja para el partido derechista de Lacalle de más de cinco puntos. Al finalizar las votaciones algunas de las primeras encuestas a pie de urna empezaron a desmentir este hecho y apuntaban al empate técnico, algo que, efectivamente, sucedió.

Daniel Martínez sale exultante ante los militantes del Frente Amplio tras conocer que la Junta Electoral no designa a un ganador tras un inesperado empate técnico con el Partido Nacional. 24 de noviembre de 2019.
Daniel Martínez sale exultante ante los militantes del Frente Amplio tras conocer que la Junta Electoral no designa a un ganador tras un inesperado empate técnico con el Partido Nacional. 24 de noviembre de 2019. Federico Anfitti / EFE

Luis Lacalle Pou pidió a Martínez que reconociese la derrota, pero el estrecho margen entre las dos candidaturas hizo que un exultante Daniel Martínez, saliera ante su público y pidiese que “se respetase, con prudencia, los resultados que aún están por salir”.

Lacalle, por su parte auguró un momento histórico “que comenzará con la constitución de un Gobierno multicolor en el que participarán cinco partidos que hasta ahora estaban en la oposición y que tratarán de gobernar Uruguay”.

Luis Lacalle Pou sale a hablar ante su militancia. 24 de septiembre de 2019.
Luis Lacalle Pou sale a hablar ante su militancia. 24 de septiembre de 2019. Mariana Greif / Reuters

En un acto que contó con la presencia de seguidores de los partidos de toda la oposición se remarcó que, a la espera de la decisión de la Corte Electoral, “Uruguay abrió una nueva etapa”. Lacalle despidió su discurso con gritos de “presidente” por parte de los asistentes.

Daniel Martínez tenía la posibilidad de comenzar la cuarta legislatura de su partido al frente del Gobierno, tras los dos mandatos de Tabaré Vázquez y el mandato de Pepe Mujica, pero nadie apuntaba a eso después de los resultados de la primera vuelta, celebrada el 27 de octubre.

Daniel Martínez y su candidata a la vicepresidencia, Graciela Villar, ganaron esos comicios, pero con un insuficiente 39% de los votos. En Uruguay es necesario llegar al 50% de los votos para evitar el balotaje y la amenaza de unión entre toda la oposición ponía en peligro la continuidad del Frente Amplio en el poder.

Tras cosechar un exitoso 28% de los votos el 27 de octubre. Lacalle Pou se dispuso a formar una coalición con toda la oposición que acabase con los 15 años del Frente Amplio, y así fue. El Partido Nacional acudió a estas elecciones del 24 de noviembre con el apoyo del Partido Colorado, el ultraderechista Cabildo Abierto, el Partido de la Gente y el Partido Independiente. El Frente Amplio no contó con el apoyo de ninguna formación más.
 

Una victoria agridulce...y una derrota con sabor a triunfo

Las sensaciones en el cuartel de seguimiento de las elecciones del Partido Nacional fueron agridulces. Por un lado, la ventaja de 30.000 voto da una ventaja tranquilizadora al candidato Lacalle Pou ante el recuento que se espera hasta el jueves, pero por otro, nunca se barajó este escenario.

Con la unión de todas las fuerzas de la oposición y contra un Frente Amplio mermado por la creciente inseguridad del país y el evidente desgaste político que causan quince años en el poder, la diferencia ha sido exigua. Es muy difícil que los 35.000 votos en observación viren, en su totalidad, hacia la candidatura de Martínez, pero Lacalle no llegará, en ninguno de los casos al 50%.

No llegar al 50% de los votos puede complicar la gobernabilidad del país para el candidato del partido “blanco”, algo que subrayó el candidato del Frente Amplio, que busco “tender puentes para mejorar el desarrollo del país”.
Desde el Partido Colorado, aliado en estos comicios del Partido Nacional, creen que “hubiera sido necesario que el candidato del Frente Amplio hubiese reconocido la derrota porque la ventaja es prácticamente insalvable”.

La situación en el lugar de reunión de los frenteamplistas era bien diferente. En primer lugar, Daniel Martínez se reafirma como líder del partido a pesar de las numerosas criticas recibidas durante las ultimas semanas.
A pesar de la aparente derrota en número de votos, su figura sale reforzada ante un cambio generacional previsible en el partido, que ya no contará en la primera línea con el presidente Tabaré Vázquez, debido a su enfermedad, y que ya se despidió de figuras históricas como Pepe Mujica o el fallecido Eleuterio Fernández Huidobro.

Con EFE 
 

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