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Los prodemócratas arrasan en las elecciones locales en Hong Kong

Los partidarios del candidato local Kelvin Lam celebran, después de que se anunció que ganó las elecciones del Consejo local en su distrito, en una mesa electoral en el distrito South Horizons West en Hong Kong, China, el 25 de noviembre de 2019.
Los partidarios del candidato local Kelvin Lam celebran, después de que se anunció que ganó las elecciones del Consejo local en su distrito, en una mesa electoral en el distrito South Horizons West en Hong Kong, China, el 25 de noviembre de 2019. Thomas Peter / Reuters

El bloque democrático propinó una derrota aplastante a los partidos pro Beijing en las elecciones al Consejo de Distrito en Hong Kong. Los aspirantes prodemocráticos aseguraron a las 8.00 a.m. hora local, 333 de 452 asientos que estaban en juego en los 18 distritos electorales, según la agencia 'Reuters'.

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Algunos medios locales lo llamaron el "Tsuanami democrático". Este lunes 25 de noviembre Hong Kong amaneció con unos resultados electorales que sorprendieron al establecimiento chino. El péndulo electoral, antes suspendido del lado de Beijing, se inclinó en estos comicios locales hacia la oposición, asestando un simbólico golpe al presidente chino Xi Jinping y a la jefa del Ejecutivo, Carrie Lam. Según un reporte de la agencia ‘Reuters’ de las 8:00 a.m. (hora local), en el que citó estimaciones de medios locales, “el campo prodemocrático ganó 333 escaños confirmados del Consejo de Distrito en comparación a los 52 alcanzados por los partidos están del lado del Gobierno de Beijing". El diario hongkonés 'South China Morning Post', que dijo que el "establecimiento se tambaleaba" tras los resultados, aseguró sin embargo, que "a las 9 de la mañana del lunes, el campo prodemocrático había ganado 17 de los 18 consejos de distrito, con más de 278 escaños". 

Los candidatos prodemocráticos interpretaron la alta participación como un respaldo de los ciudadanos a su liderazgo en unas convulsas movilizaciones que iniciaron el pasado junio y que, el domingo 24 de noviembre, se pausaron para permitir el normal desarrollo de los comicios. Pero el optimismo ahora se traduce en una victoria conduntente y demoledora para el oficialismo, a medida que los resultados arrojan un panorama más claro.

"Este es el poder de la democracia. Este es un tsunami democrático", dijo Tommy Cheung, un exlíder de la protesta estudiantil que ganó un asiento en el distrito de Yuen Long, cerca de la frontera con China. La votación terminó sin interrupciones importantes en un día en el que se formaron filas masivas, aunque ordenadas, fuera de los centros de votación. 

Uno de los activistas hongkoneses más reconocidos en el mundo, Joshua Wong, anunció que a pesar de que a él el Gobierno le prohibió postularse, Kevin Lam, quien lo sustituyó, ganó.

El periódico estatal de Hong Kong 'China Daily' aseguró en un editorial el 25 de noviembre que las elecciones "con suerte habrán servido como una oportunidad para devolver la ciudad a la normalidad".

Durante las elecciones legislativas de 2016, solo el 58% de las personas habilitadas para votar en Hong Kong lo hicieron. En esta ocasión, fueron 2,9 millones de votantes de 4,13 millones habilitados para votar, es decir, poco más del 70% del electorado llamado a las urnas. Fue una participación récord que se percibe como un poderoso mensaje de los hongkoneses al Gobierno chino para exigir autonomía plena a la hora de elegir a sus gobernantes.

Para algunos analistas, las protestas sí modificaron y politizaron el voto de los hongkoneses, avivando más el descontento hacia el gobierno. De acuerdo al diario hongkonés, ‘South China Morning Post’, el ministro de asuntos constitucionales y de asuntos continentales, Patrick Nip Tak-kuen, admitió los rumores de que la confianza en el Gobierno era baja en parte por las manifestaciones contra Beijing. Una confesión que da muestra de la desconexión entre la administración y los ciudadanos durante los últimos seis meses en que la región semiautónoma ha protestado contra China.

Unos comicios politizados que suponen un plebiscito al Ejecutivo de Carie Lam

Estas no son otras elecciones locales más. Después de cinco meses de intensas protestas que han derivado en algunos focos de radicalización y disturbios, politizaron estas elecciones y suponen un medidor real de cuánto apoyo tiene a esta altura la gestión de Carrie Lam, respaldada por Beijing, a la que acusan de reprimir violentamente las protestas y de no escuchar las demandas de los ciudadanos y también qué tanto eco han tenido las voces de los líderes prodemocráticos en las manifestaciones.

"El desempeño del campo prodemocracia enviará una señal a Beijing", dijo Andrew Li, un estudiante de 22 años que apoyó a un candidato prodemocrático. "Al ignorar las demandas de la gente, despierta a toda la gente de Hong Kong para que salga y vote", aseguró.  Pero para quienes apoyan el establecimiento es una oportunidad de oro para manifestar su frustación ante las protestas. "Creen que están luchando por la democracia, luchando por Hong Kong, pero los alborotadores solo escuchan lo que quieren escuchar", dijo Jeremy Chan, gerente de un restaurante de 55 años.

Los funcionarios cuentan los votos en una mesa electoral en Kowloon Tong, Hong Kong, China, el 24 de noviembre de 2019.
Los funcionarios cuentan los votos en una mesa electoral en Kowloon Tong, Hong Kong, China, el 24 de noviembre de 2019. Athit Perawongmetha / Reuters

Desde las 6 de la mañana miles de ciudadanos se empezaron a aglutinar en los más de 600 puestos electorales dispuestos para emitir su voto. Para muchos fue el momento esperado para expresar su opinión política, ya que una buena parte mantuvo en silencio su intención en las encuestas previas a cuenta de la convulsa situación política que enfrenta la excolonia británica.

Estas elecciones, que usualmente trascienden solo al ámbito local, al tratarse de concejales que manejan asuntos como el transporte o el gasto público de sus respectivos distritos, llamaron como nunca antes la atención de la comunidad internacional.

Carrie Lam aprovechó las elecciones locales y prometió receptividad en tono conciliador

Al emitir su voto, la jefa del Ejecutivo hongkonés prometió que su escucharía con mayor intensidad las opiniones de los concejales de distrito. "Espero que este tipo de estabilidad y calma no sea solo para las elecciones de hoy, sino para demostrar que todos no quieren que Hong Kong vuelva a caer en una situación caótica", dijo Lam.

Los concejales son la línea directa de comunicación entre los ciudadanos y los diputados del Parlamento, pero además de los 452, 117 integran el comité de 1.200 representantes que eligen al Jefe del Ejecutivo hongkonés. Aunque su función es más social, allí radica su verdadero poder político. Si la balanza llegara a inclinarse a favor del bloque democrático y no del Gobierno chino, que es como están distribuidos hoy los poderes, esto implicaría un margen de representatividad mayor en este campo.

Jimmy Sham, un candidato para el Frente Civil de Derechos Humanos, que organizó algunas de las manifestaciones antigubernamentales aseguró que “esta elección es especial porque es una confrontación formal entre los partidos proestablecidos y prodemocráticos después de meses de disturbios causados ​​por el paso en falso del gobierno”.

Pero, aunque Lam, prometió abrirse más a las autoridades locales, los manifestantes esperan lo mismo. "El gobierno necesita saber que, si no responden a nuestras demandas, seguiremos exigiendo y las protestas no se detendrán", dijo una votante prodemocrática de 26 años que se identificó como Cda.

La directora ejecutiva de Hong Kong , Carrie Lam, emite su voto en un colegio electoral durante las elecciones locales del Consejo de Distrito en Hong Kong, China, el 24 de noviembre de 2019.
La directora ejecutiva de Hong Kong , Carrie Lam, emite su voto en un colegio electoral durante las elecciones locales del Consejo de Distrito en Hong Kong, China, el 24 de noviembre de 2019. Thomas Peter / Reuters

Los manifestantes están enojados, argumentan que no se detendrán hasta que Beijing los escuche. Dicen además que están respondiendo a la fuerte represión policial.  Los meses de protestas comenzaron por un proyecto de ley que permitía que los hongkoneses fueran extraditados a China continental para ser juzgados. Aunque la propuesta fue retirada, las protestas se convirtieron en llamados a la democracia plena y en un clamor en contra de lo que los manifestantes han calificado como el "intervencionismo" de Beijing en los asuntos del territorio semiautónomo, en lo que se convirtió en un desafío directo al presidente chino, Xi Jinping.

China niega haber interferido y dice que está comprometida con la fórmula de "un país, dos sistemas" para la autonomía de Hong Kong. La policía además respondió que ha mostrado moderación ante ataques potencialmente mortales. Hong Kong vive su propia revolución. 

Con Reuters
 

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