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El sector pesquero da un primer paso para proteger el atún patudo

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París (AFP)

El sector pesquero dio el lunes un primer paso para proteger mejor el atún patudo en el Atlántico, al acordar reducir las capturas durante dos años, pero no logró un consenso respecto al tiburón mako.

La población de atún patudo, o Thunnus obesus, un pescado apreciado en conserva y en sashimi, es víctima de una sobrepesca y de una mortalidad importante entre los ejemplares jóvenes.

La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT, por sus siglas en inglés) fija niveles de pesca para especies como el atún, el bonito, el espadón y los tiburones, tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, con el objetivo de garantizar su conservación en alta mar.

En 2018, los miembros de la ICCAT no lograron ponerse de acuerdo sobre una reducción de las cuotas del atún patudo. Este año, tras ocho días de negociaciones en Palma de Mallorca (España), acordaron un programa de reconstitución de las reservas para 2034.

La cuota actual de 65.000 toneladas solo concierne los principales pescadores en el Atlántico, entre estos Japón y la UE. Los otros escapan a estos límites. Resultado: en 2017, el total de capturas alcanzó las 77.000 toneladas.

El compromiso adoptado este lunes prevé que la cuota se reducirá a 62.500 toneladas en 2020 y a 61.500 en 2021. Además un mayor número de países deberá limitar las capturas. Para los años posteriores, las cuotas serán reexaminadas.

Es una reducción "bastante moderada", comentó Daniel Gaertner, investigador del Instituto de Investigación y Desarrollo, encargado de la evaluación de las reservas.

- "La buena dirección" -

En 2020, los principales pescadores (más de 10.000 toneladas) deberán rebajar sus capturas de 21%, quienes capturan entre 10.000 y 3.500 toneladas las reducirán de 17% y entre 1.000 y 3.500 toneladas, lo harán en un 10%.

"Es una buena noticia, pero nos decepciona que continúe la sobrepesca", reaccionó Grantly Galland de la ONG Pew Charitable Trusts, que abogaba por una cuota de 50.000 toneladas.

"Estas medidas son severas, nos van a doler, pero van en la buena dirección", dijo a la AFP Yvon Riva, presidente de Orthongel, organización francesa de productores de atún congelado.

La ICCAT también fijó una cuota de 110.000 toneladas anuales a partir de 2020 para el atún claro, cuyo límite había sido superado en un 26% en 2017, y que por primera vez fue objeto de una evaluación científica.

También decidió subir el tono frente a los Dispositivos de Concentración de Peces (DCP), que sirven de cebo y atraen a muchos atunes. Su número será limitado a 350 por barco en 2020 y 300 en 2021, frente a 500 actualmente.

No podrán ser utilizados durante dos meses en 2020 y tres meses en 2021 en el Atlántico para reducir las capturas de atunes jóvenes.

También se debatió sobre los tiburones mako, en peligro a nivel mundial debido a la sobrepesca, y protegidos desde hace unos meses por la CITES, que fija las reglas del comercio internacional de más de 35.000 especies de fauna y flora salvajes.

Pero la ICCAT no logró un consenso. Una propuesta de una decena de países para prohibir "retener a bordo, trasbordar y desembarcar" tiburones mako en el Atlántico Norte topó con contrapropuestas de la UE y Estados Unidos.

"Es una vergüenza que potencias pesqueras como la UE y EEUU se opongan a una amplia coalición de países y de científicos que abogan por medidas fuertes contra las capturas complementarias" de tiburones mako, criticó WWF en un comunicado.

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