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En Irak, los manifestantes mantienen la presión pese a las balas

Unos manifestantes parados bloques de concreto, utilizados por las fuerzas de seguridad para cerrar la calle Al Rasheed, cerca de la sede del banco central iraquí, en Bagdad, Irak, el 25 de noviembre de 2019.
Unos manifestantes parados bloques de concreto, utilizados por las fuerzas de seguridad para cerrar la calle Al Rasheed, cerca de la sede del banco central iraquí, en Bagdad, Irak, el 25 de noviembre de 2019. Ahmed Jalil / EFE / EPA

Cerca de 350 personas perdieron la vida a causa de la represión desde octubre, cuando inició este movimiento sin precedentes que exige una refundición completa del sistema político. Los manifestantes no pierden de vista su objetivo y mantienen activa la movilización  a pesar de nuevos anuncios del Gobierno.

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Las barricadas siguen levantadas en varios puntos de Bagdad, la capital iraquí. Con un intercambio de piedras, ases lacrimógenos y a menudo balas reales, se disputaba una verdadera batalla campal entre manifestantes y fuerza de seguridad este lunes 25 de noviembre. La ciudadanía enojada asegura que sus principales demandas no han sido escuchadas y busca reemplazar a una élite política que considera corrupta e inepta.

En un país usualmente muy dividido entre sunitas y chiitas, las calles continúan llenándose de jóvenes. Este grupo poblacional es el que más ha padecido los estragos del desempleo y es, hoy por hoy, el que más se aleja de los esquemas tradicionales del poder que, en Irak, están basados en el sectarismo religioso. 

En vez de basarse en este sistema donde predominan las creencias, los bandos o los clanes, la juventud en ebullición reclama cosas como servicios públicos básicos, empleos y salarios dignos y el cese del despilfarro de los recursos públicos. Aseguran que su clase dirigente se encuentra entre las más corruptas del planeta. Muchos manifestantes dicen también levantarse en contra del potente vecino iraní, acusado de injerir en todos los estratos del poder en Irak.

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La insatisfacción que les han dejado unas respuestas planteadas por el Gobierno y que consideran insuficientes, los ha llevado a recurrir cada vez más a la desobediencia civil, bloqueando y ocupando vías, puentes y otros lugares estratégicos. "No nos moveremos de aquí", advirtió a la agencia AFP este domingo un ocupante de la plaza Tahrir, en el corazón de Bagdad. "¡Ya basta! ¡Tienen que despegarse de sus asientos! Estamos listos para quedarnos aquí diez años ", agregó otro.

El Gobierno propone retoques mínimos mientras las calles exigen un cambio profundo

"No podemos permanecer silenciosos ante la barbarie de los líderes y el tiempo que tardan en satisfacer nuestras demandas", aseveró otro manifestante. Este lunes, desde el Gobierno, se anunció que se remodelarán “pronto” las carteras tras semanas de bloqueos luego de que el Primer ministro, Adel Abdul Mahdi, perdiera apoyos en el Parlamento. El Ejecutivo también presentó cambios en materia de pensiones, de normas anticorrupción y reglas electorales. Para muchos opositores, se trata de una fachada que disimula el malestar del Gobierno que no se atreve a concretar as evoluciones radicales que se reclaman en las marchas.

La prioridad de Mahdi es ahora de lograr la aprobación del presupuesto nacional de 2020, con la esperanza que los 111 mil millones de dólares que lo conforman, sirvan para apaciguar los descontentos en un país donde el clientelismo ha sido tradicionalmente usado para calmar las tensiones. Pero los aprotagonistas de la protesta no piden un aporte para sus intereses individuales, sino que este monto, originado por la renta petrolera, sea debidamente invertido y redistribuido entre la sociedad.

Detrás de los discursos de buena intención, se señalan intimidaciones del Gobierno hacia los manifestantes, en particular en contra los empleados públicos. "Las amenazas de los dirigentes no nos asustan”, afirmó a la AFP Salem Hassan, quien manifestaba este domingo en Amara, en el sur del país.

“Pueden rebajar los salarios, todos nuestros salarios combinados no pesan nada frente a una gota de sangre de todos los que han caído en la protesta", agregó. Ese día, nueve personas perdieron la vida a nivel nacional por los disparos de las fuerzas de seguridad. Según un balance realizado por la agencia Reuters, que se basa sobre fuentes médicas y de seguridad, hay 339 muertos desde principios de octubre, y también miles de heridos.

Con AFP y Reuters
 

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