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Quintuplicar la reducción de emisiones, la fórmula para evitar un "clima destructivo"

Grandes columnas de humo salen de las chimeneas de una central térmica en Moscú, Rusia, el 21 de noviembre de 2019.
Grandes columnas de humo salen de las chimeneas de una central térmica en Moscú, Rusia, el 21 de noviembre de 2019. Maxim Shipenkov / EFE

La Organización de Naciones Unidas alertó sobre la urgente necesidad de incrementar los esfuerzos globales por disminuir el impacto ambiental en la próxima década, con el fin de contrarrestar el aumento de temperatura. 

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No es una broma. Tampoco una exageración diplomática. Lo advierte la Organización de Naciones Unidas (ONU) y lo refuerzan los expertos: de no aumentar las medidas de control de emisiones, nos enfrentaremos a un inminente incremento de temperatura que puede, incluso, superar la media de los tres grados centígrados apenas en los próximos diez años.

Incluso si se implementan los compromisos del Acuerdo de París, "las temperaturas aumentarán 3,2 °C a fines de siglo, lo que provocará impactos climáticos destructivos y de amplio alcance", alerta la organización.

Ante la preocupación sobre cómo contrarrestar el devastador efecto que se asoma con cada vez más prisa, el más reciente informe entregado por el Programa para el Medio Ambiente liderado justamente por la ONU plantea una fórmula clara: quintuplicar la reducción de emisiones. 

A pocos días de la celebración de la Cumbre del Clima, que tendrá como epicentro la capital española, Madrid, del 2 al 13 de diciembre, este reporte detalla que la disminución en las emisiones debe ser de al menos 7,6% entre 2020 y 2030 y que, para ello, las naciones que respaldaron el Acuerdo de París tendrán que cumplir a cabalidad con cada una de las metas planteadas. 

Inger Andersen, la directora ejecutiva del programa autor del estudio, no titubea al señalar que, de haber actuado en el año 2010 con la reducción anual y progresiva de las emisiones, el objetivo por alcanzar en la década siguiente sería de solo 3,3%. 

"Por culpa del aplazamiento de las responsabilidades ahora hace falta ese 7,6 %. Es posible con voluntad política y participación del sector privado", asegura Andersen, para quien también es requisito que se gesten transformaciones sociales que promuevan estilos de vida más amigables con el medio ambiente. 

Evidentemente, la que inicia al término del 2019 es una especie de carrera para compensar los errores del pasado. Un cúmulo de acciones contaminantes que hoy pasan factura y que amenazan no solo a la humanidad, sino también a cerca de un millón de especies que permanecen en peligro de extinción por cuenta del cambio climático.

Actualmente, el mundo produce más de 300 millones de toneladas de plásticos al año, y hay al menos cinco billones de piezas de plástico flotando en nuestros océanos, según los científicos.
Actualmente, el mundo produce más de 300 millones de toneladas de plásticos al año, y hay al menos cinco billones de piezas de plástico flotando en nuestros océanos, según los científicos. AFP

Y es que el documento presentado precisa que, contrario a lo esperado, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) no disminuyeron entre 2010 y 2019. Por el contrario, aumentaron un 1,5% por año y, en 2018, el planeta alcanzó el histórico indicador de 55,3 gigatoneladas de compuestos equivalentes a CO2. 

Se estima que 13 de esas 55,3 gigatoneladas vienen del territorio chino, pero que, por ser este un país cobijado por la condición de nación en desarrollo, no se ha visto obligado a establecer parámetros más rígidos de reducción de emisiones. 

El decisivo rol del G20 en la disminución de las emisiones

La cifra representada por las economías del G20 no es para nada irrisoria en este alarmante panorama. Según los cálculos de la ONU, ellos representan el 78% de las emisiones mundiales y, para tristeza de la ecología global, únicamente cinco de esas potencias se han comprometido a buscar la neutralidad en el uso de carbono. 

Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur, Brasil y Sudáfrica integran este grupo que, de continuar con sus políticas ambientales regulares, no solo acelerarán el registro de más efectos, sino que crearán nuevos focos de emergencia, como el caso de la deforestación en la Amazonía brasileña. 

En la implementación de "políticas limpias" por parte de las delegaciones de las citadas naciones estaría la solución para superar el estado de alerta a un ritmo mucho más rápido, de la mano de las energías renovables y la utilización de mecanismos de transporte eléctrico. 

Los costos de la aplicación de  las estrategias de movilidad ecológica demandarían la inversión de entre 1,6 y 3,8 billones de dólares anuales en los siguientes treinta años, pero le apostarían a una transformación que mengue el temido cambio climático. 

Con EFE y Reuters

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