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Pederastia en la Iglesia: el cardenal francés Barbarin se defiende en el juicio de apelación

El cardenal Philippe Barbarin, Arzobispo de Lyon, en su llegada al Palacio de Justicia de Lyon, Francia, el 28 de noviembre de 2019.
El cardenal Philippe Barbarin, Arzobispo de Lyon, en su llegada al Palacio de Justicia de Lyon, Francia, el 28 de noviembre de 2019. Emmanuel Foudrot / Reuters

 Con actitud "muy combativa" se presentó Philippe Barbarin a su juicio de apelación, según su abogado. Un pleito en el que trata de defender su no culpabilidad sobre la ocultación de los abusos del padre Bernard Preynat, por la que fue condenado el 7 de marzo. 

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Entre gran expectación mediática comenzó el juicio de apelación del cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, quien fue condenado a seis meses de cárcel, el 7 de marzo, por no haber denunciado las agresiones sexuales a menores por parte del padre Bernard Preynat, durante la década de los 70 y 80 en campamentos de menores. 

El pleito tiene lugar entre el jueves 28 de noviembre y el viernes 29 de noviembre, en el antiguo palacio de justicia de Lyon, donde el eclesiástico de 69 años se presentó reconociendo sus errores pero cuestionando su culpabilidad. Con este argumento tratará de ganar la apelación sobre la condena.

Barbarin fue declarado culpable por encubrir abusos sexuales 

Antes de empezar el juicio, uno de sus abogados, Me André Soulier, declaró a la prensa que Barbarin estaba sereno y que afrontaba el juicio de apelación con una actitud "muy combativa". 

Esta será su réplica a la condena del 7 de marzo, en la que fue declarado culpable por guardar silencio sobre las agresiones sexuales cometidas contra jóvenes scouts. Aunque esto tuvo lugar antes de su llegada a Lyon en 2002, la Justicia demostró que Barbarin tenía conocimientos sobre los actos del padre Bernard Preynat, expulsado en julio y que será juzgado en enero de 2020. 

Barbarin no se considera culpable, por lo que está apelando para tratar de salir indemne de la omisión. Sin embargo, en una misa televisada, en 2016, se arrepintió públicamente reconociendo "errores de gobierno". 

"Reconocí los errores que cometí, pero yo solo veo reproches (de la corte)", justificó Philippe Barbarin el 19 de marzo en el canal 'KTO', empoderado tras la visita del papa, quien le recibió en Roma para rechazar su renuncia, anunciada después de la condena.

Finalmente, la única consecuencia por sus actos fue su retirada del gobierno de la diócesis, aunque hoy continúa siendo arzobispo. 

El arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin defiende que, aunque cometió errores, él no es culpable de los cargos por los que fue condenado.
El arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin defiende que, aunque cometió errores, él no es culpable de los cargos por los que fue condenado. Olivier Chassignole / EFE

Las audiencias preliminares del juicio dieron voz al testimonio de los denunciantes, es decir, las víctimas del padre Preynat. Sin embargo, el juicio de apelación se centrará más en temas de derecho que afectan al caso. "El primer juicio puso las cosas en su lugar: sí, podemos ser víctimas y al mismo tiempo tener un trabajo, una mujer, buen humor", declaró en AFP, François Devaux, uno de los fundadores de la Asociación de Víctimas La Parole Libérée. 

La estrategia durante el tribunal de apelación de las víctimas será volver a argumentar que el delito por el que fue condenado el cardenal debe considerarse "continuo" en el tiempo, ya que tenía la obligación de denunciar antes de que el fiscal fuese informado en 2015 por una víctima, Alexandre Hezez. De hecho, los denunciantes argumentan que la prescripción del delito, situada en 3 años, no es aplicable, ya que el cardenal fue denunciado en 2015.

Barbarin: "Me reprochan por haber confiado"

Por su parte, la estrategia de defensa del cardenal, que lidera Jean-Félix Luciani, tratará de que la corte "explique cómo unos hechos que fueron constituidos en 2010, y por lo tanto prescritos desde entonces, pudieron revivir en 2014". 

En marzo, el tribunal consideró que el delito de omisión de la denuncia era vigente ya que el cardenal lo había cometido dos veces: en 2010, cuando aún estaba bajo prescripción y en 2014, cuando recibió a Alexandre Hezez. 

Sin embargo, cuándo Barbarin tuvo la información de los actos de Preynat continúa siendo un misterio. En una entrevista con 'La Croix', el 10 de febrero de 2016, Barbarin dijo que fue informado de los comportamientos del sacerdote entre 2007 y 2008, a través de un tercero, quien asegura que fue más bien entre 2004 y 2005. 

El cardenal habría discutido los hechos en 2010 con el propio Preynat, quien aseguró que no había vuelto a cometer una agresión desde 1991. "Me reprochan por haber confiado", declaró Barbarin en la corte, justificando sus silencios desde que comenzó el caso, ya que considera que los abusos son antiguos y no se iban a repetir.

Pero los testigos afirman que ellos habían hablado con el arzobispo desde mucho antes de lo que Barbarin dice: "Desde 2002", declaró un viejo sacerdote llamado Francisco, tal y como declaró en una entrevista con 'Le Parisien' el miércoles, un día antes del juicio. 

Con AFP

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