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Bolivia: Gobierno interino deroga polémico decreto de inmunidad para las fuerzas armadas

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Anez, asiste a una ceremonia de la Academia Nacional de Policía, en La Paz, Bolivia, el 26 de noviembre de 2019
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Anez, asiste a una ceremonia de la Academia Nacional de Policía, en La Paz, Bolivia, el 26 de noviembre de 2019 REUTERS/David Mercado

La medida fue retirada por el Gobierno interino, este jueves 28 de noviembre, luego de que según las autoridades provisionales en Bolivia se lograra “la ansiada pacificación”

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La medida llegó luego de que, en medio de las protestas, se cobrara la vida de 34 personas, la mayoría producto de disparos de los uniformados.

La presidenta interina, Jeanine Áñez, anunció la eliminación de la orden, tras las fuertes críticas de organismos internacionales y nacionales, que consideraron inaceptable la inmunidad penal para policías y militares durante las protestas.

La medida amparaba a los agentes que dispararan contra los manifestantes, quienes se movilizaban desde las cuestionadas elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre y que terminaron con la salida del poder del entonces reelegido mandatario, Evo Morales.

"Hemos logrado la ansiada pacificación", argumentó Áñez este jueves. "Nos toca llegar al momento histórico de la reconciliación", concluyó en un rápido discurso de cuatro minutos, para justificar su nueva decisión.

La mandataria provisional fue quien decretó la ley el pasado 14 de noviembre, dos días después de asumir el poder, cuando señaló que se trataba de “un recurso constitucional” necesario ante "acciones violentas que nunca antes" se habían visto en la "historia" de su país. Medida que permitía disparar si actuaban con "proporcionalidad" y "en legítima defensa".

Una manifestante es detenida por la policía antidisturbios durante una protesta, en La Paz, Bolivia, el 21 de noviembre de 2019.
Una manifestante es detenida por la policía antidisturbios durante una protesta, en La Paz, Bolivia, el 21 de noviembre de 2019. REUTERS/Marco Bello

Para sus detractores, se trató de una orden para reprimir las manifestaciones en contra del que denominan golpe de Estado a Evo Morales, y de paso dejar exentas de responsabilidad a las fuerzas armadas, para asesinar o agredir a civiles y llevar a cabo detenciones extrajudiciales.

Al menos 34 muertos y 832 heridos en las protestas

El Ejecutivo interino rechaza las acusaciones de represión de los uniformados. Sin embargo, entidades como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que envió una delegación a Bolivia, denunciaron un uso excesivo de la fuerza en varios operativos.

Uno de ellos ocurrido el 15 de noviembre, en la ciudad de Sacaba, y en el que murieron nueve personas, en medio de una intervención de la fuerza pública.

Según datos de la Defensoría del Pueblo de Bolivia, en total se registran 34 víctimas mortales y 832 heridos por actos de violencia desde los comicios presidenciales del 20 de octubre, ahora anulados.
 

El origen de la crisis boliviana

En el país se profundizó una ola de protestas después de los comicios presidenciales, del 20 de octubre, cuando cientos de ciudadanos salieron a las calles para rechazar un presunto fraude electoral de Morales. Se trató de su aspiración para el que habría sido su mandato consecutivo, después de modificar la Constitución. 

Partidarios del expresidente boliviano Evo Morales llevan ataúdes de personas que aseguran que fueron asesinadas durante recientes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, mientras participan en una protesta, en La Paz, Bolivia, el 21 de noviembre de 2019.
Partidarios del expresidente boliviano Evo Morales llevan ataúdes de personas que aseguran que fueron asesinadas durante recientes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, mientras participan en una protesta, en La Paz, Bolivia, el 21 de noviembre de 2019. REUTERS/Marco Bello

El 10 de noviembre, tras una auditoría de la Organización de Estados Americanos OEA, que señaló evidencias de fraude electoral pese a no haber finalizado su informe, el ejército exigió al mandatario que renunciara. Morales dimitió y pidió refugio en México, desde donde sigue denunciando que lo ocurrido fue un golpe de Estado, patrocinado por la derecha en su país.

Para el secretario general de la OEA, Luis Almagro, el informe preliminar ya evidenciaba una alteración de los resultados y Morales “no tenía otra opción que irse”.

Luego de la salida del poder del entonces presidente, prosiguieron decenas de manifestaciones en la nación, esta vez de los seguidores del exmandatario, para exigir su retorno al ejecutivo.

El pasado 24 de noviembre, la Asamblea Legislativa aprobó, por unanimidad, la ley que establece las condiciones para la realización de unas nuevas elecciones presidenciales y legislativas, eso sí, aclara, sin la participación de Evo Morales ni de su exvicepresidente, Álvaro García. Las autoridades aún no revelan una fecha concreta para que los bolivianos vuelvan a acudir a las urnas, sin embargo, apuntan que serán llevadas a cabo en menos de cinco meses.

France24 con Reuters y EFE


 

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