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Protestas en Chile: lesiones oculares, una epidemia sin precedentes

Manifestantes con parches en los ojos protestan en respaldo a quienes han sufrido lesiones oculares, por disparos de las fuerzas armadas, durante las protestas antigubernamentales. En Santiago, Chile, el 12 de noviembre de 2019.
Manifestantes con parches en los ojos protestan en respaldo a quienes han sufrido lesiones oculares, por disparos de las fuerzas armadas, durante las protestas antigubernamentales. En Santiago, Chile, el 12 de noviembre de 2019. REUTERS/Ivan Alvarado

Al menos 230 manifestantes han sufrido heridas oculares durante los 40 días de protestas en Chile por impactos con balas de goma y perdigones disparados por la policía antidisturbios. La ceguera parcial o total de uno o ambos ojos es el desenlace para decenas de jóvenes.

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La violencia "está alcanzando niveles no vistos en Chile desde el regreso de la democracia" en 1990, aseguró esta semana el ministro de Defensa, Alberto Espina. Y la cantidad de manifestantes con lesiones en sus ojos desde que iniciaron las protestas el pasado 18 de octubre da cuenta de ello.

Una situación escalofriante que marca un precedente histórico en el país y que no tiene antecedentes en el resto del mundo.

Este jueves, 28 de noviembre, decenas de personas que pagaron con sus ojos el precio de lo que señalan como "la represión violenta", volvieron a las calles para protestar frente al palacio presidencial, en Santiago, mientras los militares, la policía y los carabineros están bajo la lupa de varias organizaciones por presuntas violaciones a los derechos humanos.

"Perdí la visión total y recién el jueves pasado me pudieron sacar el balín, también me sacaron el ojo y voy a tener que usar una prótesis, eso para toda la vida", aseguró Diego Jara, un estudiante afectado que participaba en la protesta, en la que se apreciaron pancartas con mensajes como "Hasta que vivir en Chile no cueste un ojo de la cara" y "El Gobierno autorizó la muerte del pueblo".

"Perdí la visión de mi ojo, no tuve estallido ocular, pero no puedo ver, no veo ni luz, ni sombra, ni nada. Por manos del Estado y por dirección del presidente que les dio atribución a estos para hacer lo que quisieran, a militares y carabineros", denunció Constanza Salcedo Riffo, otra manifestante que engrosa la lamentable lista de lesionados.

Al menos 230 personas han resultado heridas en sus ojos desde que comenzaron las protestas

El estudiante universitario Gustavo Gatica se convirtió en el primer manifestante en quedar completamente ciego después de que sus ojos fueran impactados por los disparos de la policía antidisturbios, el pasado 8 de noviembre durante una movilización en Santiago.

El caso de Gatica se ha convertido en un símbolo entre los más de 200 activistas que han sufrido lesiones oculares. La Sociedad de Oftalmología chilena, Sochiof, señala que principalmente debido a las balas de goma de la policía, el 60% de los lesionados padeció una disminución severa de la visión, y cerca del 30% quedó completamente ciego de un ojo.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos indica que hasta el momento son al menos 232 los chilenos perjudicados.

Al analizar la situación en el ámbito nacional, la Sociedad de Oftalmología chilena arroja otros datos sorprendentes: no existe registro en la historia de su especialidad que muestre en el pasado una situación similar y en esa magnitud.

Al comparar los hechos con protestas en distintos lugares del mundo, la cifra causa escalofríos. Por ejemplo, en Israel y los territorios palestinos como la Franja de Gaza, en los últimos 27 años se han registrado 300 heridos con afectaciones oculares, una cifra que resulta polémica al tener en cuenta que en un período aproximado de dos semanas Chile registró la mitad de ese número, según afirmó la organización Sochiof.

Sebastián Piñera promete investigar abusos pero endurece el tono 

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha prometido que cualquier violación a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad será investigada.

Sin embargo, en los últimos días ha endurecido su tono para dirigirse a quienes asegura están detrás de las frecuentes oleadas de violencia, donde se presentan incendios, saqueos y enfrentamientos con la policía en todo el país, de acuerdo con el ministerio del Interior.

Este jueves, el mandatario dijo que la policía se enfrenta a un "enemigo poderoso e implacable". Sin identificar a los perpetradores, instó a los reclutas de una academia de capacitación policial a que actúen sin "ambigüedad o medias tintas" hacia "sudaderas con capucha, saqueadores y vándalos, ni a quienes levantan barricadas u obstruyen el tráfico".

El presidente de Chile, Sebastián Piñera.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera. Jorge Adorno / Reuters

Rafael Zambrano, de 23 años, dijo que una de sus retinas quedó desprendida y que sufrió heridas en la cabeza después de que la policía le disparara un cañón de agua a corta distancia durante una protesta en el centro de Santiago. Él, al igual que muchos de los heridos, rechaza que la violencia de las fuerzas armadas haya sido provocada por actos de criminalidad.

"Estamos luchando contra un enemigo poderoso: el presidente Piñera y sus fuerzas de seguridad", dijo. "¿Qué amenaza era yo para la policía? No tenía forma de dañarlos, solo palabras", explicó.

Julio Santelices, coronel y vocero de la policía de carabineros afirmó que para los miembros de su institución es difícil responder ante una violencia "sin precedentes" en las protestas.

"Los hechos de violencia que está viviendo carabineros, me refiero a enfrentamientos que vive con esta turba de gente muy violenta, nosotros no lo habíamos vivido nunca, entonces es complejo poder actuar, sumado al cansancio, al agotamiento del carabinero, que es otro tema, para poder estudiarlo posteriormente. Llevamos casi 40 días donde los carabineros están trabajando 15 horas diarias, sin descanso", aseveró.

Human Rights Watch pidió una reforma policial urgente en el país, al tiempo que denunció "uso excesivo de la fuerza contra manifestantes y transeúntes y graves abusos" en las detenciones.

Un policía detiene a un manifestante durante una protesta antigubernalmental en Santiago, Chile, el 13 de noviembre de 2019.
Un policía detiene a un manifestante durante una protesta antigubernalmental en Santiago, Chile, el 13 de noviembre de 2019. Goran Tomasevic / Reuters

Quienes resultaron con heridas oculares afirman que continuarán las protestas frente al Palacio de la Moneda hasta que el jefe de Estado "tome responsabilidad por la represión al pueblo chileno", pues esperan no volver a la impunidad de 1973, año en el que el entonces general Augusto Pinochet lideró un golpe de Estado en la nación, un capítulo de la historia que, aseguran, no debería estar repitiéndose en 2019.

Con AFP y Reuters

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