Saltar al contenido principal

Inseguridad en el este de la RD Congo, un obstáculo para erradicar el ébola

El personal coordinador de la atención a pacientes con ébola mientras se prepara para administrar vacunas contra el virus.
El personal coordinador de la atención a pacientes con ébola mientras se prepara para administrar vacunas contra el virus. Reuters. Archivo.

Los ataques mortales ponen en riesgo la presencia del personal de control del ébola en Biakato, al este de la República Democrática del Congo. La Organización Mundial de la Salud retiró a su personal y Médicos sin Fronteras limitó sus viajes.

Anuncios

A pesar de los ataques mortales contra el personal de control del ébola en Biakato, en el noreste de la República Democrática del Congo, en la noche del miércoles 27 de noviembre, Médicos Sin Fronteras, presente en el pueblo, donde la ONG está tratando a pacientes de ébola dice que sus equipos permanecen en el lugar. "La inseguridad afecta los desplazamientos en la aldea, pero trabajamos con nuestros contactos locales para remediarlo rápidamente y asegurarnos de que nuestra presencia sea aceptada", dijo a France 24 Ghassan Abouchaar, el jefe de la dependencia de emergencias. La ONG, que tiene un centro de salud en Biakato, emplea a más de 800 personas en la lucha contra el virus en toda la República Democrática del Congo.

Los ataques contra equipos de salud que luchan contra el ébola en Biakato y Mangina (a unas pocas docenas de kilómetros de distancia) son los más mortales de los perpetrados contra estos grupos de profesionales de la salud desde el más reciente brote de la epidemia. En la noche del miércoles al jueves, cuatro empleados fueron asesinados, incluido un funcionario del Ministerio de Salud congoleño que trabajaba para la división de inmunización y otras seis personas resultaron heridas, entre ellas un agente de la Organización Mundial de salud (OMS).
 

El retiro del personal de la OMS de Biakato

La inseguridad en el este del Congo está socavando los esfuerzos para combatir el virus del ébola. "Todo el personal de la OMS ha sido retirado de Biakato", indicó el doctor Jean-Jacques Muyembe, coordinador de la respuesta anti ébola de la Organización Mundial de la Salud. "El personal de otras agencias también ha sido reubicado". "El ébola estaba retrocediendo, pero estos ataques revivirán la epidemia y, por lo tanto, más personas morirán", aseguró el jueves el director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus.

Por ahora, estos ataques no han sido reivindicados. Las autoridades congoleñas los atribuyen a los "Mai Mai", milicianos cuyas acciones van desde la defensa de los intereses de la comunidad hasta la delincuencia a gran escala.

La atención se hizo difícil en Beni debido a la violencia

Otra área en el este del país donde las actividades contra el ébola han sido interrumpidas por la violencia es la región de Beni, donde cientos de civiles han sido masacrados desde el 5 de noviembre. Estos asesinatos atribuidos al grupo armado ADF provocaron durante una semana manifestaciones contra los Cascos Azules presentes en la región. El ADF fue, originalmente, un movimiento rebelde ugandés con sede en el este de la RDC, donde ha estado arraigado durante casi 25 años.

La OMS dijo el martes que ha transferido de Beni a Goma a 49 de sus 120 empleados que luchan contra el ébola. "Hoy podemos seguir trabajando incluso si la situación es difícil", afirma Ghassan Abouchaar de MSF. En el sitio, los equipos de la ONG continúan sus actividades ofreciendo tratamiento a los pacientes, a pesar que el número de casos ha disminuido. "Continuamos brindando atención no solo para los enfermos de ébola, sino que también tratamos a las personas que resultan heridas en manifestaciones y ataques", precisa.

Si bien la variedad de maneras de combatir el virus del ébola está a punto de enriquecerse gracias a una segunda vacuna, (actualmente en fase de ensayo clínico) el presidente congoleño Felix Tshisekedi había estimado que el 15 de noviembre la epidemia debía estar erradicada "para fin de año". "Esperamos, pero ya veremos", indica Ghassan Abouchaar de MSF, prefiriendo ser cauteloso.
"El número de víctimas está disminuyendo, pero la inseguridad persiste en varias áreas, lo que afecta nuestro acceso a algunas aldeas donde hay nuevos casos", señala MSF.

El sarampión mata más que el ébola

El ébola no es el único problema de salud en la República Democrática del Congo. En las regiones del noroeste y del centro en particular, MSF está preocupada por el creciente número de casos de sarampión. La enfermedad en el país ha matado a más de 5.000 personas solo en 2019 y acabó con la vida de 2.199 más desde agosto de 2018. El brote actual de sarampión en la RD del Congo "es el más grande del mundo". Según la OMS y Ghassan Abouchaar, los casos podrían ser mucho más importantes, porque "no todos se informan desde las provincias más inaccesibles".

La ONG comenzó una campaña de vacunación hace un año y medio con la distribución de cerca de 1.400.000 vacunas y el cuidado de niños y bebés, particularmente afectados, para prevenir la propagación de este virus que se transmite muy fácilmente por contacto directo o por el ambiente.

Este artículo fue adaptado de su versión original en francés
 


 

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.