Saltar al contenido principal

El parlamento iraquí aprueba la renuncia del primer ministro

El primer ministro iraquí, Adel Abdul Mahdi, habla durante una ceremonia simbólica de funeral del mayor general Ali al-Lami, quien comanda la Cuarta División de la Policía Federal Iraquí, asesinado en Salahuddin, en Bagdad, Irak, el 23 de octubre de 2019.
El primer ministro iraquí, Adel Abdul Mahdi, habla durante una ceremonia simbólica de funeral del mayor general Ali al-Lami, quien comanda la Cuarta División de la Policía Federal Iraquí, asesinado en Salahuddin, en Bagdad, Irak, el 23 de octubre de 2019. Khalid al-Mousily / Reuters

El parlamento votó para aceptar la renuncia del Primer Ministro Adel Abdul Mahdi, tras semanas de protestas violentas en contra de la corrupción y el llamado del Gran Ayatolá a retirar el apoyo al gobierno.

Anuncios

La convulsión social en Irak puso fin al mandato del primer Ministro Adel Abdul Mahdi. El parlamento, en una sesión extraordinaria, votó y aprobó la renuncia del gobernante, así como la salida "en bloque" de todo el gabinete. El pasado viernes, Mahdi anunció que presentaría su dimisión tras una serie de manifestaciones que se tornaron extremadamente violentas en el país árabe.


A través de un comunicado la institución dio a conocer la decisión: “el parlamento iraquí le pide al presidente del estado que nomine un nuevo primer ministro”. Con esa medida Irak espera calmar los ánimos de los manifestantes que han venido en alza desde la violenta represión a sus demandas. De esta manera, el gobierno que dirige Mahdi pasa automáticamente a ser un gobierno interino mientras que el presidente Barham Saleh nombra a un nuevo primer ministro que debería, según la constitución, ser nominado por la fuerza con más escaños en el parlamento.


Según cifras oficiales, las fuerzas de seguridad de Irak han dejado más de 400 muertos, mayoritariamente jóvenes desarmados desde el primero de octubre. Una docena de policías también han muerto en los choques.
La renuncia de Abdul Mahdi, en respuesta a esa situación, no es suficiente para los manifestantes que piden un cambio de fondo en el sistema político que acusan de corrupto, inepto y de mantener a la mayor parte de la población en pobreza.

Este domingo primero de diciembre, mientras que el legislativo anunciaba su decisión, decenas de ciudadanos iraquíes resultaban gravemente heridos en la ciudad de Najaf, tras nuevos choques con las autoridades. Y en Bagdad, cientos de personas, principalmente estudiantes, marcharon vestidos de negro por las calles de la capital a manera de protesta y para recordar a los caídos durante las movilizaciones ciudadanas. 


 El gobierno chiita, respaldado por Irán, ha sido incapaz de atender las demandas a mejoras en la infraestructura o en los estándares de vida de los ciudadanos.  Incluso en las peregrinaciones religiosas han sido comunes los cantos contra la corrupción: “Bagdad libre y los corruptos fuera” junto a banderas de Irak han sido algunos de los lemas más repetidos entre los manifestantes.


La situación de derechos humanos en Irak


No son pocos los defensores de Derechos Humanos u organizaciones que ven con preocupación la situación en el país árabe. El papa Francisco criticó en su sermón dominical la represión que ha dejado los centenares de muertos.


“Estoy siguiendo la situación en Irak y me preocupa. La semana pasada dejaron los incidentes más sangrientos desde que empezaron las protestas.” El pontífice dijo que espera visitar Irak el próximo año y aseguró que rezaba por las víctimas. Incluso los clérigos chiitas, con amplia influencia entre la población musulmana en Irak y cercanos al gobierno, han hecho llamados al cese de la violencia.

Organismos como la Cruz Roja Internacional han condenado el uso de municiones reales contra los manifestantes, tras conocerse datos e imágenes de la policía abriendo fuego contra grupos de personas en las protestas civiles.
“Cientos de muertos, más de 15.000 heridos. Y la gente en Irak que ha vivido tras un difícil conflicto ahora enfrenta violencia en las protestas.  El uso de la fuerza para mantener el orden público debería ser proporcionado y el último recurso”

 


El movimiento de protestas, en el marco de las que suceden en Hong Kong y en varios países latinoamericanos, ha sido recurrente en las provincias de Najaf, Misan, Zi Qar, Wassit, Diwaniya, Babilonia y Basora. Mientras que, al norte, el Kurdistán, territorio autónomo, y parte de Bagdad, de mayoría sunita, que enfrentaron lo peor del conflicto contra el Estado Islámico, permanecen en calma.

Con Reuters
 

 

 

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.