Saltar al contenido principal

Dolarización en Venezuela: ¿qué tanto pesa la opinión del Gobierno?

El presidente Nicolás Maduro durante una conferencia de prensa en Caracas el 22 de marzo de 2018.
El presidente Nicolás Maduro durante una conferencia de prensa en Caracas el 22 de marzo de 2018. Presidencia de Venezuela / AFP

De calificarla de inconstitucional, Nicolás Maduro pasó a alabar la dolarización. La medida que se ha ido implementando de manera natural puede fomentar la desigualdad y es poco factible a nivel oficial bajo el contexto de las sanciones impuestas por EE. UU.

Anuncios

Como "una válvula de escape"; así definió el presidente Nicolás Maduro "a eso que llaman proceso de dolarización". El comentario del mandatario durante la entrevista que le concedió a José Vicente Rangel en noviembre causó sorpresa. En las elecciones presidenciales del 2018, Maduro había criticado al candidato opositor Henri Falcón por proponer la dolarización, argumentando que era inconstitucional.

Esta vez, el presidente de Venezuela dijo que no lo ve mal, y que puede ser una forma de recuperar "las fuerzas productivas del país". Ese mismo día, el líder opositor Juan Guaidó dijo en una rueda de prensa que "el fracasado de Miraflores reconoce hoy que el país está dolarizado".

Nicolás Maduro no solo se mostró cómodo con la dolarización, sino que incluso dijo que "gracias a Dios existe". Y es que según varios analistas consultados por France 24, en Venezuela se vive desde hace algún tiempo una "dolarización de facto". En medio de una fuerte recesión y una inflación acumulada a septiembre de 4.679,5% -según los últimos datos del Banco Central de Venezuela- los venezolanos optan cada vez más por el dólar para sus operaciones del día a día. El problema es que muchos no tienen esa opción.

Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica, entiende por qué la dolarización es vista ahora por el Gobierno como una válvula de escape. "Como hay nichos que tienen acceso a dólares, que están empezando a tener niveles incipientes de consumo, eso alivia un poco la tensión social", destacó el economista en entrevista con este medio.

Sin embargo, Oliveros asegura que la dolarización está provocando una "profunda desigualdad" entre quienes tienen dólares y quienes no: "Hay un 15% que tiene grandes cantidades de divisas porque tiene stock, ahorro, porque de alguna manera puede tener acceso a más de 400 dólares mensuales. Luego hay un 35% que tiene cantidades incipientes de divisas, no más de 100 o 150 dólares, que algo compra, pero su capacidad de compra está limitada. Y luego está la otra mitad, un 50% que vive principalmente con bolívares y con una caída de poder adquisitivo muy grande por la hiperinflación".

Russ Dallen, experto de la firma Caracas Capital Markets, coincide en que la dolarización beneficia a unos pocos. Según le dijo a France 24, "los bienes son caros en dólares, pero a muchos de los que tienen dólares les gusta que al menos algunas cosas están disponibles y la escasez se ha reducido. Sin embargo, los que tienen dólares son una gran minoría. Para la inmensa mayoría de la población que vive con cinco dólares al mes, todo está fuera de su alcance. Razón por la cual siguen yéndose del país y el éxodo seguirá creciendo".

Una medida inefectiva e improbable en la formalidad

Para Juan Nicolás Garzón, internacionalista y profesor de la Universidad de la Sabana de Bogotá, la dolarización no es una medida eficaz para atacar el gran "monstruo" de la inflación, pues ya se observa una inflación en dólares en Venezuela.

Según le explicó a este medio, "los precios de los bienes que se transan empezaron a tener un precio en dólares. En la medida en que el dólar fue adoptándose, lo que sucedió es que, ante la escasez de bienes, los precios en dólares también empezaron a aumentar. Eso se refleja, por ejemplo, en que antes había una brecha muy grande entre el dólar paralelo y el dólar oficial. En los últimos meses esa brecha se ha ido cerrando, el dólar paralelo y el oficial están convergiendo".

Efectiva o no, los analistas coinciden en que es improbable que la dolarización se implemente a nivel oficial en Venezuela. A nivel político, dolarizar la economía sería claudicar ante el 'imperio', un ataque mortal a uno de los pilares del discurso chavista.

Además, las sanciones que pesan sobre el Estado venezolano y el Banco Central de Venezuela constituyen grandes obstáculos para pensar en una eventual dolarización. Según Garzón, la cercanía política y económica de Venezuela con China y Rusia también son factores para descartar esa medida.

Dólares estadounidenses en cadena de producción.
Dólares estadounidenses en cadena de producción. AFP


Para Dallen, esta opción ni siquiera está sobre la mesa. Según el economista, "el mercado ha eliminado al Gobierno venezolano” del proceso, debido a su incapacidad para proveer dólares a cambio de bolívares. "El régimen está intentando seguir involucrado en el proceso, captando la entrada de dólares por concepto de remesas del exterior a cambio de los bolívares que ellos emiten, pero la mayoría de los venezolanos no confía en el Gobierno y no quiere transar con este".

Con una producción petrolera por debajo de los 700.000 barriles diarios y en un contexto internacional limitado por las sanciones impuestas por Estados Unidos, la declaración de Maduro sobre la dolarización suena más a opinión que a política de Estado. Una opinión que, según Garzón, no es más "que un reflejo de un Gobierno que no tiene ningún control sobre su propia economía".

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.