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Cumbre de la OTAN celebra 70 años en medio de discordia y un futuro incierto

Una bandera turca ondea junto al logotipo de la OTAN en la sede de la Alianza en Bruselas, Bélgica, el 26 de noviembre de 2019.
Una bandera turca ondea junto al logotipo de la OTAN en la sede de la Alianza en Bruselas, Bélgica, el 26 de noviembre de 2019. REUTERS/Francois Lenoir

Los líderes de la organización se reúnen este 3 y 4 de diciembre en la ciudad de Watford, cercana a la capital de Reino Unido, para celebrar siete décadas de la alianza militar más exitosa de la historia. Sin embargo, el ambiente no es de fiesta debido a las desavenencias entre los países.

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Con un presidente francés que acusa a la organización de tener "muerte cerebral", un líder turco que está atacando a los aliados estadounidenses y comprando armas rusas y un presidente estadounidense que duda de su compromiso con la defensa de Occidente, el futuro político de la OTAN rara vez ha sido tan cuestionado.

"Nos enfrentamos a una paradoja", dijo el jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg. "Sí, tenemos algunas diferencias, pero la realidad es que estamos haciendo más cosas juntas que durante muchos años". 

Según Stoltenberg, a pesar de las disputas, la alianza goza de buena salud, ya que ha fortalecido su capacidad para llevar a cabo su misión principal de defender Europa después de la anexión de Crimea en 2014 por Rusia.

Sin embargo, su optimismo se ha visto empañado este martes por las declaraciones de Donald Trump quien defiende que los objetivos de la alianza europeo-norteamericana deben cambiar. 

"La OTAN puede tener buenas relaciones con Rusia. Rusia quiere un acuerdo nuclear y de control de armas, eso es bueno, y creo que creo que tarde o temprano deberíamos incluir a China", aseguró el mandatario estadounidense. 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, antes de la cumbre de la OTAN en Watford, en Londres, Gran Bretaña, el 3 de diciembre de 2019.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, antes de la cumbre de la OTAN en Watford, en Londres, Gran Bretaña, el 3 de diciembre de 2019. REUTERS/Kevin Lamarque

Durante esta cumbre se espera que Europa, Turquía y Canadá comprometan cerca de 400.000 millones de dólares en gastos de defensa para 2024, con el objetivo de aplacar al presidente Trump, quien durante mucho tiempo ha estado reiterando que los aliados de EE. UU. deben gastar más en defensa colectiva.

Los líderes también acordarán un nuevo presupuesto para 2021-2024 que reduce la contribución de Estados Unidos para financiar la alianza. Aprobarán una nueva estrategia para monitorear la creciente actividad militar de China por primera vez, y nombrarán el espacio como un dominio de guerra, junto con las redes aéreas, terrestres, marítimas y de computadoras.

La reina Isabel recibirá a los líderes en el Palacio de Buckingham. Pero incluso los anfitriones británicos, durante generaciones los más entusiastas de la asociación transatlántica, están desunidos por su proyecto de abandonar la UE y distraídos por una elección el 12 de diciembre.

Con recuerdos dolorosos del enfrentamiento con Trump en la última cumbre de la OTAN en julio de 2018, los líderes ahora también tendrán que lidiar con otros dos presidentes que han frustrado a la OTAN: el francés Emmanuel Macron y el turco Tayyip Erdogan.

¿Muerte cerebral a los 70?

El presidente galo dijo a principios de noviembre que la alianza transatlántica estaba en un estado de "muerte cerebral por la falta de liderazgo estadounidense" y que Europa debía comenzar a actuar como una potencia mundial estratégica, unas palabras que han molestado a la comunidad internacional.

La polémica declaración responde a la frustración del mandatario por la retirada de las tropas estadounidenses en Siria el pasado mes de octubre, que preparó el escenario para la ofensiva unilateral de Turquía en el norte de Siria. 

 

Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se apega a una política para derrotar a los combatientes kurdos en Siria que lucharon junto a los Estados Unidos, sosteniendo la aprobación de los planes militares de la OTAN para defender los países bálticos y Polonia. 

El mandatario, también ha desafiado a sus aliados a comprar misiles antiaéreos rusos a pesar de la amenaza de sanciones estadounidenses.

Una propuesta franco-alemana para salvar la OTAN

Desde hace más de un año, los ministros de Defensa de Francia y Alemania, están apostando por la conformación de un ejército europeo común que esté en estrecha cooperación con la OTAN. Una propuesta incluye también la creación de un grupo de figuras políticas que estudien el futuro de la alianza y presenten un informe para la próxima cumbre programada a finales de 2021.

Finalmente, se espera que los líderes emitan una declaración condenando la anexión de Crimea en Moscú y su acumulación militar, un hecho que podría terminar siendo un elemento de unión dentro de la promesa de defensa colectiva de la alianza.

Con Reuters y EFE

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