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Trump castiga a Brasil y Argentina al restablecer los aranceles sobre el acero y el aluminio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con los periodistas cuando él y la primera dama Melania Trump parten para viajar a la cumbre de la OTAN en Londres, desde la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, 2 de diciembre de 2019.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla con los periodistas cuando él y la primera dama Melania Trump parten para viajar a la cumbre de la OTAN en Londres, desde la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos, 2 de diciembre de 2019. Jonathan Ernst / Reuters

Donald Trump anunció por sorpresa que restablecerá los aranceles a las importaciones de estadounidenses de acero y aluminio procedentes de Brasil y Argentina, países aliados. El magnate dijo que estos países aplicaron una "devaluación masiva de sus monedas", lo cual Estados Unidos interpreta como negativo.

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El presidente estadounidense continúa con su guerra comercial internacional, esta vez centrado en dos países de América. "Brasil y Argentina han aplicado una devaluación masiva de sus monedas, lo cual no es bueno para nuestros agricultores", escribió el presidente en su cuenta de Twitter el lunes 2 de diciembre.

"Por lo tanto, efectivo inmediatamente, restauraré los aranceles sobre todas las importaciones de acero y aluminio enviadas a Estados Unidos desde estos países", añadió el mandatario, que instó a la Reserva Federal a actuar para que los países "que son muchos, no aprovechen nuestro fuerte dólar al devaluar más sus monedas", alegando que los fabricantes y agricultores norteamericanos se encuentran con dificultades al exportar sus productos de manera justa debido a las "manipulaciones monetarias".

Los agricultores de Estados Unidos, que representan un grupo demográfico clave para Trump antes de las elecciones presidenciales de 2020, están siendo fuertemente golpeados por la guerra comercial entre su país y China. La disputa comercial y la crisis de los aranceles entre ambas potencias ha perjudicado la competitividad de los productos agrícolas estadounidenses, permitiendo que sus pares brasileños y argentinos se enriquezcan con China.

Si bien en el 2018 Washington anunció –en una medida para reducir el déficit comercial estadounidense-  que impondría aranceles a las importaciones de acero (25%) y al aluminio (10%) a sus principales socios comerciales, ambos países quedaron exentos de dichas tarifas logrando concesiones especiales.  

Ese mismo año, el Gobierno de Argentina anunció que impondría límites a sus exportaciones de aluminio y acero –Estados Unidos es el principal destino de estos productos desde Argentina, representando un mercado de 700 millones de dólares- a fin de evitar los aranceles anunciados por Trump. Mientras que el Gobierno de Brasil aceptó, pocos días después, un acuerdo de cuotas con Washington bajo el cual asumió un arancel del 10% sobre el aluminio y límites a sus ventas de acero.  

Sin embargo, la decisión del mandatario republicano pilló desprevenidos a los mercados e inversores, puesto que el foco del conflicto comercial desatado por Trump estaba centrado en las negociaciones con la potencia asiática.

Brasil dice que defenderá sus intereses tras el anuncio de Trump sobre las tasas de acero y aluminio

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, un fanático declarado de su homólogo estadounidense, dijo a una radio local: "No veo esto como una represalia" y declaró que hará uso del "canal abierto" que mantiene con Trump para discutir la medida.

"Nuestra economía proviene básicamente de productos básicos, es lo que tenemos. Espero que él entienda y estoy casi seguro de que nos escuchará", añadió el líder ultraderechista.  Mientras que desde la industria siderúrgica brasileña recibieron "con perplejidad" el aumento en las tarifas, calificándolo como una "represalia a Brasil" que no refleja las relaciones de sociedad entre los dos países.

El Gobierno brasileño –que ya está en conversaciones con Washington- también anunció que adoptará medidas para defender sus intereses comerciales: "El Gobierno trabajará para defender el interés comercial brasileño y garantizar la fluidez del comercio con Estados Unidos con el fin de ampliar el intercambio comercial y profundizar la relación bilateral en beneficio de ambos países", según explicaron en un comunicado oficial los ministerios de Exteriores, Economía y Agricultura.

Precisamente, la semana pasada estuvo en Washington el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, para reunirse con funcionarios estadounidenses y donde destacó la buena sintonía entre ambos países al insistir en las conversaciones en marcha para un posible acuerdo de libre comercio bilateral.

El Gobierno argentino pide diálogo con Estados Unidos

El Gobierno saliente de Argentina está trabajando para iniciar un diálogo con el Ejecutivo de Estados Unidos, según fuentes del Ministerio de Producción y Trabajo argentinos. Los ministros del Gobierno de Mauricio Macri, que el próximo 10 de diciembre cederá el poder al peronista Alberto Fernández, se han reunido para tratar la decisión de Trump, que tacharon de "inesperada".

Asimismo, Dante Sica, titular de Producción y Trabajo, contactó a representantes del sector privado para "evaluar el impacto sobre sus niveles de producción y exportación, y activar sus contactos internacionales con las cámaras representativas".

Por su parte, tras el anuncio de Trump ya se han visto las primeras consecuencias directas en la economía argentina. Las acciones de la empresa argentina Aluar, la mayor productora de aluminio del país, se desplomó este lunes en la Bolsa de Buenos Aires. "El impacto no se puede estimar ahora. Tenemos que movernos viendo mercados alternativos", dijo el presidente de Aluar, Javier Madanes Quintanilla.

En lo que va de 2019, Argentina ha concertado colocaciones de acero y aluminio en Estados Unidos por valor de 520 millones de dólares.

La inestabilidad y las movilizaciones en la región afecta también a las monedas

Las monedas de Chile, Colombia y Brasil tocaron mínimos históricos frente al dólar la semana pasada debido a la inestabilidad política, las reformas pendientes, las movilizaciones sociales y la creciente incertidumbre por cuenta de la guerra comercial que no da tregua. Por su parte en Argentina, y pese a la incesante devaluación de la moneda durante el último año, el dólar se mantuvo estable.

Sin embargo, la acusación de Trump de que las monedas brasileñas y argentinas estaban siendo devaluadas artificialmente fue acogida con escepticismo generalizado. En Brasil la reciente caída en su moneda provocó una protesta pública que derivó en la intervención del Banco Central brasileño. Y Argentina estableció, por su parte, controles de divisas para estabilizar su asediado peso.

La economista e investigadora del centro de estudios Peterson Institute, Mónica DeBolle advirtió que la estrategia de Trump parece estar dirigida, sin nombrarla, a China, donde Argentina y Brasil habían ganado cuota de mercado, especialmente de soja, por los aranceles de los productos estadounidenses.

"Trump podría estar utilizando esto como medida de presión para que Brasil y Argentina reduzcan las exportaciones a China a expensas de los productores estadounidenses. Y esta podría ser un gran problema para esos dos países", subrayó DeBolle en su cuenta de Twitter.

Con EFE y Reuters

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