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Tercer paro nacional en Colombia contra el Gobierno de Iván Duque

Centrales obreras, estudiantes universitarios e indígenas de varios departamentos de Colombia desarrollaron la tercera jornada de "paro nacional" contra el Gobierno del presidente Iván Duque para rechazar sus políticas económicas y sociales. En Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019.
Centrales obreras, estudiantes universitarios e indígenas de varios departamentos de Colombia desarrollaron la tercera jornada de "paro nacional" contra el Gobierno del presidente Iván Duque para rechazar sus políticas económicas y sociales. En Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

Indígenas, sindicatos y estudiantes se unieron una vez más para protestar, por demandas sociales y económicas acumuladas durante décadas, y contra medidas concretas de la actual administración.

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Demandas que no cesan y un Gobierno que aún no responde a los reclamos sociales. Colombia entró este 4 de diciembre en su tercer paro nacional, desde que comenzaron las protestas antigubernamentales el pasado 21 de noviembre. La jornada se vivió de manera pacífica. Así se evidenció en las principales ciudades del país como Bogotá, Medellín y Cali.

Esta vez, se registró en la capital una aparición inédita en la nación: la conformación de la llamada, “Primera línea de defensa de la vida”, un grupo de ciudadanos que, con máscaras antigases, gafas y escudos, se ubica en la parte delantera de la multitud que se manifiesta, como protección ante cualquier eventual hecho de violencia de cara a la fuerza pública.

Manifestantes durante el tercer paro nacional, contra el Gobierno, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019.
Manifestantes durante el tercer paro nacional, contra el Gobierno, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019. REUTERS/Luisa Gonzalez

Quienes pertenecen a este colectivo aseguran que son la contraparte del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, polémico en las dos últimas semanas, por un presunto uso excesivo de la fuerza. Ellos “defienden los intereses del Gobierno y nosotros a la gente”, afirman los que se unieron a este grupo, pionero en Colombia y similar a los que se han presentado en las protestas de Chile y Hong Kong.

A estos manifestantes también se unieron cientos de indígenas que llegaron a Bogotá, tras varias horas de viaje desde sus lugares de origen en distintos puntos del país. Con mensajes como “Colombia despertó”, “resiste”, y banderas whipalas, los aborígenes marcharon hasta la Plaza de Bolívar, en el centro de la ciudad y en las inmediaciones donde se concentran algunas sedes del poder como el Palacio de Justicia y el Congreso.

"Hoy se moviliza la dignidad del pueblo colombiano, hoy se movilizan los pueblos indígenas de Colombia en defensa de la vida, La Paz, los territorios y en contra del 'paquetazo' de Duque", afirmó en su cuenta de Twitter el Consejero Mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Kankui.

Grupos indígenas participan en una marcha antigubernamental,  en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019.
Grupos indígenas participan en una marcha antigubernamental, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019. EFE/ Juan Zarama

“La unión hace la fuerza”, reza el viejo refrán, y es que los indígenas junto a estudiantes, centrales obreras y ciudadanos del común presionan el cumplimiento de los 13 puntos entregados por el Comité del paro al presidente Iván Duque.

Entre las peticiones se destacan la solicitud para que el Gobierno se abstenga de tramitar una reforma pensional, el retiro de un proyecto de ley de reforma tributaria del Congreso, el cumplimiento al pie de la letra de los acuerdos de paz, la disolución del Esmad y la exigencia para derogar el decreto del Grupo Bicentenario: un holding financiero con un valor patrimonial de 4.632 millones de dólares, que estará conformado por algunas empresas en las que la nación tiene participación. Sobre éste último el Gobierno argumenta que servirá para mejorar la administración de los activos del Estado, pero sus detractores aseguran que el sistema recorta la estabilidad de los trabajadores colombianos. 

El diálogo se estanca, mientras el Gobierno aprueba una reforma ampliamente rechazada

Esta nueva jornada de huelga se desarrolló un día después de que el Congreso aprobara la Ley de Financiamiento, conocida como reforma tributaria, justamente una de las medidas que los manifestantes piden que sea descartada.

Manifestantes durante el tercer paro nacional, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019.
Manifestantes durante el tercer paro nacional, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019. REUTERS/Luisa González

"Continuamos marchando para enviar un mensaje al presidente y al Congreso; no jueguen con la gente", dijo la estudiante Diana Rodríguez, de 23 años, mientras se dirigía hacia la plaza.

"Ayer aprobaron la reforma tributaria y eso demuestra que no nos están tomando en serio", dijo Rodríguez, refiriéndose a la aprobación del proyecto de ley el martes por los comités económicos de ambas cámaras. La propuesta ahora pasa a un debate de piso.

Según el Gobierno, el proyecto incluye tres propuestas que buscan aliviar el bolsillo de los colombianos, como por ejemplo devolver el IVA a los hogares de más bajos ingresos, es decir, el 20 % de la población del país.

Además, una iniciativa para la disminución de los aportes de salud que hacen los pensionados mensualmente. La tarifa que en la actualidad está en el 12 %, bajaría hasta el 8 % en el 2020 y llegará al 4 % en el 2022.

Pero no todo sería color de rosa, según advierten los expertos en economía. Mario Valencia, vocero de la Red de Justicia Tributaria, ha asegurado ante la prensa local que, entre otras desventajas, la propuesta busca que en los próximos 4 años se duplique la recaudación de IVA, Impuesto al Valor Añadido, que está incluso en las compras básicas de la canasta familiar.

Esto pese a que el ingreso de los colombianos en términos generales no se duplica cada cuatro años, sino cada 33 años, afirmó. Situación que incrementaría el costo de vida y golpearía principalmente los bolsillos de las personas de menores recursos.
 

¿Qué han logrado las protestas en Colombia?

Hasta ahora, presionado por las voces de las calles, el “Uribismo”, como se le conoce a la bancada oficialista, retiró el artículo de la reforma laboral que planteaba contratos de trabajo por horas, días y semanas para jóvenes y adultos mayores. También retiró la cotización en salud y pensión con base en ese tiempo contractual, algo considerado por muchos como una precarización del trabajo, pese a que la ministra de trabajo, Alicia Arango, defendió que se trataba de una “oportunidad” para generar empleo.

Un manifestante durante el tercer paro nacional, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019.
Un manifestante durante el tercer paro nacional, en Bogotá, Colombia, el 4 de diciembre de 2019. REUTERS/Luisa Gonzalez

Pero más allá de estos pasos, aún falta mucho para satisfacer las demandas de millones de ciudadanos. Entre tanto, Duque ha enfocado su discurso contra el vandalismo, debido a algunos brotes de violencia y saqueos, en medio de las movilizaciones y por el cual cifra en 300 millones de dólares lo necesario para las reparaciones.

No obstante, el mismo presidente intentó un diálogo con los dirigentes del paro el pasado 27 de noviembre. El encuentro terminó de forma abrupta cuando los representantes de los sindicatos se levantaron de la mesa de diálogo, en rechazo a que empresarios, gremios y entes de control formaran parte de la negociación. Aquella vez los líderes sidicales insistieron en que la conversación fuera exclusivamente con el mandatario, algo que el jefe de Estado aceptó el pasado lunes. El martes, el acercamiento volvió a fracasar luego de que la delegación del Gobierno rechazara algunas peticiones del Comité del Paro, como Garantías de movilización con desmonte del Esmad y tener un espacio en televisión Nacional para explicar los motivos de la huelga. 

El ejecutivo insiste en que la negociación debe darse en torno al programa de Gobierno y no sobre el pliego de peticiones de los organizadores de la manifestación. Ante estas discrepancias, se estima que la nueva ronda de conversaciones, prevista para este jueves 5 de diciembre, será complicada.

Desde la coordinación de la conversación nacional, nombre que dio el Gobierno a esta comunicación con sus adversarios, reclaman una tregua y que cesen las huelgas nacionales, para que “los efectos económicos que está teniendo el paro no sigan afectando las actividades", petición que no fue escuchada este 4 de diciembre.

Los manifestantes siguen midiendo sus fuerzas en las calles y esperan no perder notoriedad ahora que empezó la temporada decembrina y las festividades navideñas.

France 24, con Reuters y EFE

 

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