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Alberto Fernández delinea una agenda social para Argentina en su discurso de investidura

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, sentado en la mesa presidencial de la Casa Rosada en Buenos Aires este 10 de diciembre de 2019.
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, sentado en la mesa presidencial de la Casa Rosada en Buenos Aires este 10 de diciembre de 2019. Esteban Collazo / Frente de Todos via Reuters
12 min

Desde su investidura este martes 10 de diciembre, Alberto Fernández gobierna una Argentina "en pie" que promete dar un importante giro social respecto a su predecesor, Mauricio Macri. La guerra contra el hambre, las reformas económicas y el revolcón en la Justicia fueron algunos de los ejes principales que articularon su discurso de juramento.

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"Comenzar por los últimos": ese fue uno de los 'leitmotivs' que salpicaron el discurso de investidura de Alberto Fernández, el nuevo presidente de Argentina. La promesa del mandatario ante el Congreso, junto con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y actual vicepresidenta, fue la de un país social, incluyente, con "compromiso democrático" y donde haya "respeto de los disensos". 

"Vengo a convocar la unidad de toda la Argentina en pos de la construcción de un nuevo contrato ciudadano social, un contrato social que sea fraterno y solidario", sentenció Fernández en el discurso, que abre su etapa como presidente del país y donde sentó las líneas fuertes de su Gobierno durante los próximos cuatro años. El tono del mandatario fue conciliador al tiempo que llamó a "superar el muro del rencor y del odio". 

En ese sentido, el nuevo presidente abrió con su propuesta principal: un plan nacional para atajar la emergencia alimentaria que sacude Argentina debido a la aguda crisis económica que atraviesa el país. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), cinco millones de personas se encuentran en inseguridad alimentaria grave. 

Fernández definió la "lucha contra el hambre" como "prioritaria" y llamó a "poner un freno a esta catástrofe social". Por eso, anunció que impulsará "un sistema masivo de créditos no bancarios a tasas de interés bajas" para facilitar el acceso a los alimentos de los sectores más afectados de la población. 

También anunció un plan contra el desempleo juvenil como punta de lanza de sus reformas sociales. El Gobierno prometió un sistema de becas públicas para que los jóvenes tengan acceso a sus primeros trabajos y así se inserten en el mercado laboral. Además, aseguró que impulsará medidas para "garantizar un trabajo formal". 

Economía: Argentina "no tiene capacidad" de pagar la deuda

En pro de esta Argentina social que promulga Fernández, el presidente se pronunció sobre la enorme deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pesa sobre la economía del país. El Gobierno del conservador Mauricio Macri recibió el mayor rescate nunca otorgado por este organismo, que sin embargo no sirvió para enderezar la caída de prácticamente todos los indicadores económicos en Argentina. 

Fernández aseguró que buscará "una relación constructiva y cooperativa con el FMI" pero reconoció que su Gobierno "no tiene la capacidad" de pagar la deuda a pesar de tener "la voluntad" de hacerlo. "No hay pagos de deuda que se puedan sostener si el país no crece. Tan simple como esto. Para poder pagar hay que crecer primero", sentenció el líder.

El expresidente, Mauricio Macri, le entregó el bastón presidencial al nuevo mandatario, Alberto Fernández, el 10 de diciembre de 2019 en la Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina.
El expresidente, Mauricio Macri, le entregó el bastón presidencial al nuevo mandatario, Alberto Fernández, el 10 de diciembre de 2019 en la Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina. Ricardo Moraes / Reuters

Este apartado del discurso fue donde Fernández tiró más dardos a Macri: "Se han aplicado muy mal las políticas económicas", denunció, y le criticó las cifras de inflación, desempleo y deuda pública que deja el Ejecutivo anterior. En ese sentido, el actual presidente rechazó tramitar los presupuestos para 2020 del Gobierno de Macri y aseguró que crearán unos nuevos.

Fernández quiere reformar el sistema de Justicia

Las palabras que más aplausos recibieron fueron estas: "nunca más una justicia contaminada". Fernández anunció una "reforma integral" del sistema de la Justicia, que según él perpetró "persecuciones indebidas y detenciones arbitrarias por quienes Gobiernan", en una alusión a los procesos penales a los que se enfrentó Cristina Fernández, acusada de corrupción durante su presidencia y que el peronismo denuncia como una "persecución política". 

Esta reforma, que deberá ser aprobada por el Parlamento, busca evitar que la Justicia "persiga según los vientos políticos del poder de turno" y que "haya impunidad". "Ni para un funcionario corrupto, ni para quien lo corrompe", agregó Fernández. 

Alberto Fernández: "Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos"
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Además, el presidente prometió derogar un decreto aprobado por Macri que determinaba que los fondos otorgados a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) fueran secretos. "No más fondos reservados (...) Nunca más al estado secreto", sentenció Fernández. Prometió que la AFI será "intervenida" para "impulsar una reestructuración" de la inteligencia y anunció que estos fondos reservados serán reubicados para la lucha contra el hambre. 

Palabras conciliadoras con el Brasil de Bolsonaro

Fernández asume la Presidencia de Argentina en un momento convulso en el continente latinoamericano y el mundo. Los ojos de la comunidad internacional están puestas en su relación con Brasil, el país vecino gobernado por la extrema derecha de Jair Bolsonaro, en las antípodas del nuevo Gobierno peronista. Sin embargo, el nuevo presidente buscó atajar estas preocupaciones con palabras conciliadoras: "Con Brasil tenemos que construir una agenda ambiciosa, innovadora y creativa", aseguró. Recordó la "hermandad histórica" que une los dos países y que "va más allá de cualquier diferencia personal de quienes gobiernan". 

El presidente también tuvo palabras para el Mercosur, la unión comercial de América del Sur que escenifica las tensiones ideológicas entre los países que la conforman. Fernández le apostó a "robustecer" esta unión y declaró América Latina como su "hogar común". 

Además, saludó los "reclamos ciudadanos contra el neoliberalismo y la inequidad social", en referencia a las protestas que viven países como Chile y Colombia contra sus gobiernos, y recordó que Argentina siempre "respetará la libertad y la autonomía de los pueblos a decidir sus propios destinos". En estas palabras resuenan ecos de Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, que en el contexto latinoamericano ha sido uno de los pocos países que defendió no intervenir en el conflicto venezolano con el argumento de la soberanía de los pueblos.


Salud, derechos de las mujeres y cambio climático

En el resto de su discurso, que duró una hora, Fernández se aseguró de reivindicar su agenda social en todos los ámbitos del Gobierno. Por ejemplo, reafirmó su compromiso con el Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global para reducir las graves consecuencias del cambio climático. También prometió un "nuevo federalismo" para equilibrar el centro y la periferia Argentina. 

Otro de los anuncios más importantes fue el rescate del Ministerio de Salud, que durante el Gobierno de Macri había quedado absorbido por la cartera de Desarrollo Social: "Vamos a restituir el Ministerio de Salud para devolverle a la Argentina una política sanitaria basada en la calidad, el acceso, la equidad y el talento humano", defendió Fernández. 

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, y su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, saludan a sus seguidores desde la Casa Rosada en Buenos Aires el 10 de diciembre de 2019.
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, y su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, saludan a sus seguidores desde la Casa Rosada en Buenos Aires el 10 de diciembre de 2019. Agustin Marcarian / Reuters

No se olvidó de los derechos de las mujeres, que afirmó que estarán "al frente" de sus políticas: "ni una menos", el grito feminista de Argentina, "debe ser una bandera de toda la sociedad", argumentó el presidente. También se refirió a luchar contra todos los estigmas: "abrazaremos a todos los que sean discriminados". 

Tras una hora de discurso, Fernández concluyó con palabras de agradecimiento para Cristina Fernández de Kirchner, algo significativo en medio de los comentarios que levanta que la expresidenta forme parte de este nuevo Gobierno. La reconoció como "una amiga" y agradeció "profundamente la generosidad" y "visión estratégica" de Cristina Fernández, que será ahora su mano derecha. 

Con EFE y medios locales

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