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Israel irá a unas terceras elecciones el 2 de marzo de 2020

Una imagen combinada muestra al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Tel Aviv, Israel, el 17 de noviembre de 2019, y al líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, en Tel Aviv, Israel, el 20 de noviembre de 2019.
Una imagen combinada muestra al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Tel Aviv, Israel, el 17 de noviembre de 2019, y al líder del partido Azul y Blanco, Benny Gantz, en Tel Aviv, Israel, el 20 de noviembre de 2019. Nir Elias, Amir Cohen / Reuters
Texto por: Leonardo Niño
6 min

El Parlamento decidió programar unos nuevos comicios luego de que el primer ministro Benjamin Netanyahu y su principal rival, Benny Gantz, no lograran combinar las dos papeletas anteriores en un nuevo gobierno de coalición.

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Los israelíes lidiaron este 12 de diciembre con la realidad confusa del anuncio de unas terceras elecciones nacionales en menos de un año, algo sin precedentes en la historia del país. Esto luego de que se disolviera el Parlamento y se aprobara por unanimidad el pasado miércoles una moción de 94-0 en la Cámara para fijar el 2 de marzo de 2020 como la fecha para la próxima votación, lo que extiende aún más los meses de parálisis política. 

Israel ha estado sumido en un punto muerto político durante meses, después de dos elecciones no concluyentes e intentos fallidos tanto del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu como de su principal rival, el ex jefe del Ejército, Benny Gantz, para improvisar gobiernos de coalición.

Tras los comicios del pasado mes de septiembre, Netanyahu fue el primero en fracasar en su intento de formar Gobierno seguido de Gantz, y la Knesset hizo un último intento para designar un candidato para aspirar a ser primer ministro y evitar así la repetición electoral.

Vista general de los miembros de la Knesset durante una votación sobre un proyecto de ley para disolver el Parlamento israelí en Jerusalén, Israel, el 11 de diciembre de 2019.
Vista general de los miembros de la Knesset durante una votación sobre un proyecto de ley para disolver el Parlamento israelí en Jerusalén, Israel, el 11 de diciembre de 2019. Abir Sultan / EFE/ EPA

En esa votación, y en la anterior en abril, el partido Likud de Netanyahu se estancó con el Azul y Blanco de Gantz. Ninguno de los dos logró reunir suficiente apoyo en la Knesset de 120 asientos para una coalición estable.

Ahora, con el anuncio de las terceras elecciones en el lapso de un año, habrá una campaña de casi tres meses antes de la votación que, según las predicciones de la mayoría de encuestas, no producirá resultados dramáticamente distintos.

Como en cada ronda anterior, los partidos más grandes, Likud y Azul y Blanco, liderados por Netanyahu y Gantz respectivamente, se culparon mutuamente por el punto muerto en el que está sumida la política en el país y trataron de establecer la narrativa de lo que probablemente sea una campaña agotadora y cáustica.

Los problemas judiciales de Netanyahu y la falta acuerdo para una coalición con Gantz

Durante las negociaciones del Gobierno, ambas partes profesaron entusiasmo por llegar a un acuerdo para compartir el poder, pero no lograron un consenso. Netanyahu insistió en servir como primer ministro, donde está mejor posicionado para luchar contra su reciente acusación por cohecho, fraude y abuso de confianza. Gantz se ha negado a servir bajo un primer ministro con problemas legales tan graves y pidió al Likud que eligiera a un líder diferente.

"Intentaron hacer todo lo posible para formar un gobierno minoritario con los partidarios del terrorismo Ayman Odeh y Ahmed Tibi (de la Lista Unida, que representa a la población árabe) y también fracasaron", reprochó Netanyahu al líder de Azul y Blanco. "Solo hay una cosa que hacer y es ganar y ganar a lo grande, y eso es lo que haremos", dijo Netanyahu sobre la próxima cita electoral.

El Likud aprobó celebrar las elecciones primarias el próximo 26 de diciembre, lo que podría retar el liderazgo de Netanyahu e impedir que vuelva a ser cabeza de lista en las próximas elecciones. Menos de un puñado de los legisladores del Likud se han quedado atrás de Gideon Saar, que dice que el partido necesita un nuevo líder, pero la mayoría de la bancada espera que Netanyahu regrese al liderazgo del partido, a pesar del desorden político y sus problemas legales.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén el 1 de septiembre de 2019.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la guardia de honor con su homólogo etíope, Abiy Ahmed, durante su reunión en Jerusalén el 1 de septiembre de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

El juicio de Netanyahu está en espera hasta que se resuelva el problema de inmunidad, un proceso que se espera tome varios meses. Netanyahu esperaba una victoria arrolladora en las elecciones de abril, lo que le valió una mayoría que le otorgaría inmunidad de enjuiciamiento. Ahora puede esperar que las próximas elecciones le den un resultado más favorable.

Después de las elecciones de marzo, también podría usar las negociaciones de coalición como palanca para impulsar a los socios potenciales a apoyar su solicitud de inmunidad. Según la ley israelí, un primer ministro en ejercicio acusado de un delito no tiene que renunciar. Pero los oponentes de Netanyahu argumentan que no puede guiar al país a través de sus innumerables desafíos mientras lucha en sus batallas legales.

Las costosas campañas electorales, el trabajo del gobierno en espera indefinida y la obstinación obvia de ambas partes han frustrado a los israelíes, que están acostumbrados a la política frenética pero nunca habían visto elecciones repetidas.

Con Reuters, AP y EFE    

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