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Las razones del papa Francisco para eliminar el secreto pontificio en causas de pederastia

El papa Francisco dirige una misa especial para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 12 de diciembre de 2019.
El papa Francisco dirige una misa especial para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 12 de diciembre de 2019. Remo Casilli / Reuters

El sumo pontífice anunció la abolición de la regla que protegía a los pederastas, lo que implica un cambio radical en la forma en que la Iglesia católica trata los casos de abuso sexual a menores. ¿Qué hay detrás de la medida?

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Luego de las crecientes críticas por el alto grado de confidencialidad utilizado para proteger a los pedófilos, silenciar a las víctimas y evitar que las autoridades investiguen los delitos por casos de abuso sexual a menores, el papa Francisco ordenó eliminar el llamado secreto pontificio, atendiendo así a una de las reivindicaciones de las víctimas de pederastia.

La Iglesia católica ha sido golpeada por decenas de escándalos que involucran el abuso sexual de niños por parte de sacerdotes en todo el mundo al menos en los últimos 20 años. El papa Francisco ha prometido tolerancia cero para los delincuentes, pero las víctimas de abuso quieren que se haga más y que haga responsables a los obispos que supuestamente encubrieron el abuso.

En dos nuevos documentos, conocidos como rescriptums, donde el papa Francisco usa su autoridad como máximo jerarca de la Iglesia para reescribir artículos específicos del derecho canónico o partes de documentos papales anteriores, el sumo pontífice decretó que la información en casos de abuso debe ser protegida por los líderes de la Iglesia para garantizar su "seguridad, integridad y confidencialidad". Estos está establecido por el Código de Derecho Canónico para proteger "la buena reputación, la imagen y la privacidad" de los implicados.

Pero se señala que "el secreto de oficio no obsta para el cumplimiento de las obligaciones establecidas en cada lugar por la legislación estatal, incluidas las eventuales obligaciones de denuncia, así como dar curso a las resoluciones ejecutivas de las autoridades judiciales civiles".

El papa Francisco dirige la audiencia general semanal en el Vaticano, el 27 de noviembre de 2019.
El papa Francisco dirige la audiencia general semanal en el Vaticano, el 27 de noviembre de 2019. Guglielmo Mangiapane / Reuters

Los documentos emitidos por el papa Francisco respaldan las prácticas que se han implementado en algunos países, particularmente en Estados Unidos, como la denuncia de sospechas de abuso sexual a las autoridades civiles cuando así lo exige la ley.

Con la nueva instrucción, que entrará en vigor de forma inmediata, no estarán sujetas al secreto pontificio las denuncias, los procesos y decisiones concernientes a esos casos de abusos, según informó este 17 de diciembre el Vaticano. De igual forma, se prohíbe imponer una obligación de guardar silencio a quienes denuncian abusos sexuales o alegan que han sido víctimas, algo sobre lo cual el Vaticano emitió en mayo otra ley donde se estipula explícitamente que las víctimas no pueden ser silenciadas y tienen derecho a conocer el resultado de los juicios canónicos.

También se endurecerán las normas sobre los casos de pederastia de manera que sea delito "la adquisición, posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de 18 años por parte de un clérigo" y no solo los menores de 14 años como hasta ahora. De hecho, el año pasado, un Tribunal del Vaticano condenó a un sacerdote católico a cinco años de cárcel por poseer pornografía infantil mientras se encontraba en Estados Unidos como diplomático.

"Esta es una decisión de época", señaló el investigador de abuso sexual con más experiencia del Vaticano 

Esta reforma establecida por el papa Francisco implica un cambio en las llamadas Normas de Delitos Graves aprobadas en 2001 durante el pontificado de Juan Pablo II. Según el documento firmado por el secretario del Estado Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, la nueva instrucción sobre el secreto pontificio fue acordada por el papa el pasado 4 de diciembre, pero se hizo oficial casi dos semanas después.

El principal investigador de crímenes sexuales del Vaticano, el arzobispo Charles Scicluna, calificó la reforma como una "decisión de época" que facilitará la coordinación con la Policía civil y abrirá líneas de comunicación con las víctimas.

El levantamiento del secreto pontificio en las investigaciones de abuso sexual fue una demanda clave de los líderes de la Iglesia, incluidos Scicluna y el cardenal alemán Reinhard Marx, en una cumbre sobre abuso sexual celebrada en el Vaticano el pasado mes de febrero.

El papa Francisco llega para dirigir una misa especial para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 12 de diciembre de 2019.
El papa Francisco llega para dirigir una misa especial para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 12 de diciembre de 2019. Remo Casilli / Reuters

La directora editorial del Vaticano, Andrea Tornielli, dijo que la nueva ley es un seguimiento "histórico" de la cumbre de febrero y una señal de apertura y transparencia. "La amplitud de la decisión del papa Francisco es evidente: el bienestar de los niños y los jóvenes siempre debe venir antes de cualquier protección de un secreto, incluso el secreto pontificio", dijo en un comunicado.

Si bien la documentación de los procedimientos legales internos de la Iglesia aún no se hará pública, dijo Scicluna, la reforma ahora elimina cualquier excusa para no cooperar con las solicitudes legales legítimas de las autoridades policiales civiles.

"Ciertas jurisdicciones habrían citado fácilmente el secreto pontificio...para decir que no podían y que no estaban autorizados a compartir información con las autoridades estatales o las víctimas", dijo Scicluna, que considera que las nuevas disposiciones abren formas de comunicarse con las víctimas y cooperar con el Estado.

La sobreviviente irlandesa Marie Collins dijo que la reforma fue "una excelente noticia" para los sobrevivientes de abuso sexual y sus defensores, que habían presionando. "Por fin un cambio real y positivo", tuiteó.

El Vaticano ha estado bajo una presión cada vez mayor para cooperar más con las fuerzas del orden público y su incumplimiento ha dado lugar a redadas sin precedentes en los últimos años en la Policía diocesana en Bélgica, en Texas, EE. UU. y en Chile, el país latinoamericano donde mayor escala ha tenido el tema del abuso sexual por parte de miembros del clero con múltiples casos.

También este 17 de diciembre, día del cumpleaños 83 del papa Francisco, el religioso aceptó la renuncia del embajador del Vaticano en Francia, el arzobispo Luigi Ventura, acusado de avances sexuales no deseados a hombres jóvenes.

Ventura cumplió 75 años la semana pasada, la edad de jubilación obligatoria para los obispos, pero el hecho de que su renuncia se anunciara el mismo día de las reformas para el tratamiento de los casos de abuso no fue interpretada como una coincidencia.

Con EFE, AP y Reuters

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