Saltar al contenido principal

Bolivia ordena la expulsión de la embajadora de México y dos diplomáticos españoles

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, brinda una conferencia de prensa en La Paz, el 30 de diciembre de 2019.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, brinda una conferencia de prensa en La Paz, el 30 de diciembre de 2019. David Mercado / Reuters

La presidenta interina Jeanine Áñez declaró personas no gratas a la titular de la dependencia diplomática mexicana en La Paz, a dos funcionarios españoles y a los cuatro "encapuchados" que acompañaban a la delegación española. Les dio un plazo de 72 horas para abandonar el país. España respondió de forma "recíproca".

Anuncios

La escalada de tensiones diplomáticas entre Bolivia, México y España dio un nuevo paso. El Gobierno interino boliviano ordenó la expulsión del país de la embajadora mexicana en La Paz y de dos diplomáticos españoles, a raíz del conflicto desatado por el intento de una delegación española de ingresar a la residencia de la embajadora mexicana acompañados por cuatro "encapuchados" el viernes 27 de diciembre.

En concreto, las autoridades bolivianas declararon personas no gratas a la titular de la Embajada de México en La Paz, María Teresa Mercado, al cónsul español Álvaro Fernández y a la encargada de negocios de la Embajada de España en La Paz, Cristina Borreguero, además de a las cuatro personas con el rostro cubierto que buscaron entrar a la dependencia mexicana junto a los funcionarios españoles.

"Este grupo de representantes de los Gobiernos de México y España ha lesionado gravemente la soberanía y la dignidad del pueblo y del Gobierno constitucional de Bolivia", justificó la mandataria provisoria del país, quien sostuvo que la medida se tomó bajo la aplicación de la Convención de Viena.

La líder sostuvo que "la conducta hostil intentando ingresar de forma subrepticia y clandestina a la residencia de México en Bolivia desafiando a los oficiales policiales bolivianos y los propios ciudadanos son hechos que no podemos dejar pasar".

Áñez también consideró que la explicación del grupo de diplomáticos fue "inconsistente" porque "afirmaron que han montado semejante atropello para cumplir una visita de cortesía” y sostuvo que “Bolivia no es colonia de nadie".

"Lo que no podemos tolerar es el abuso y la prepotencia de sus gobernantes que claramente tratan de proteger y encubrir a criminales que han cometido delitos de sedición, alzamiento armado y terrorismo", sentenció, en referencia al asilo otorgado por México a nueve exfuncionarios del Gobierno de Evo Morales, entre ellos a cuatro que tienen órdenes de captura en su contra.

España responde "en reciprocidad al gesto hostil"

Horas después de conocer la decisión del Gobierno interino boliviano, el Ejecutivo español rechazó "tajantemente cualquier insinuación sobre una supuesta voluntad de injerencia en los asuntos políticos internos de Bolivia". 

Por medio del comunicado de La Moncloa, España calificó de "calumnia" la tesis de la supuesta incursión y dijo que se hacen para "dañar nuestras relaciones bilaterales con falsas teorías conspiratorias".

Aunque el país ibérico llamó a seguir manteniendo las relaciones amistosas entre ambas naciones, anunció que declaró personas no gratas a "tres miembros del personal diplomático y consular boliviano" y les dio un plazo de 72 horas para abandonar suelo español. 

México ordenó la salida de su embajadora en Bolivia para "resguardar su seguridad e integridad"

Por otro lado, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) informó que instruyó a la embajadora Mercado a volver a su país "con el fin de resguardar su seguridad e integridad".

"La Embajada de México en Bolivia quedará a cargo de Ana Luisa Vallejo, actual jefa de Cancillería de la Misión. Nuestra representación continuará operando con normalidad tras este movimiento", señaló la SRE a través de un comunicado.

Asimismo, la Cancillería mexicana catalogó de decisión de "carácter político" la medida adoptada por Bolivia y defendió "el actuar de nuestra embajadora, quien ingresó al Servicio Exterior Mexicano en 1982 y ha obtenido condecoraciones de naciones como Dinamarca y Países Bajos".

Por su parte, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español no se expresaron de inmediato sobre la postura de Bolivia.

No obstante, la canciller boliviana, Karen Longaric, señaló que el sábado 28 de diciembre recibió un llamado de su par española Margarita Robles "para indicar que lamentaba muchísimo lo que había ocurrido" y para asegurar que ella y la cartera que dirige "desconocían los hechos que habían ocurrido aquí y desautorizaban plenamente a estos funcionarios que incurrieron en esta irregularidad y en esta ilegalidad".

Un confuso episodio que sumó a España en la disputa diplomática de México y Bolivia

El desencadenante de la expulsión de los diplomáticos dispuesta por el Gobierno interino de Bolivia fue un confuso episodio ocurrido el viernes 27 de diciembre.

Ese día, según denunció el Ejecutivo provisorio boliviano, una delegación diplomática española, liderada por el cónsul y la encargada de negocios, intentó ingresar a la residencia de la embajadora de México en La Paz junto a cuatro hombres "encapuchados" y "presumiblemente armados".

El episodio fue interpretado por el Gobierno boliviano como una supuesta intención de evacuar a algunos de los exfuncionarios de Evo Morales que se encuentran resguardados en la dependencia diplomática mexicana. De los nueve asilados, cuatro tienen órdenes de captura en su contra, entre ellos, los exministros Juan Ramón Quintana, Wilma Alanoca y Javier Zavaleta.

El Ministerio de Asuntos Exteriores respondió que abriría una investigación sobre los hechos, aseguró que la delegación realizó una visita "de cortesía" y negó "rotundamente que pudiera tener como objeto facilitar la salida de las personas que se encuentran asiladas en aquellas dependencias".

Ese hecho sumó aún más tensión en las relaciones bilaterales entre Bolivia y México, resentidas desde que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador le dio refugio al expresidente boliviano Evo Morales en su país y a varios exfuncionarios en sus dependencias diplomáticas en La Paz, además de negarse a entregar a los cuatro investigados a las autoridades bolivianas.

Asimismo, la excesiva presencia de fuerzas de seguridad en las inmediaciones de las sedes diplomáticas mexicanas generó malestar en las autoridades de México, que calificaron esa acción como un "asedio policial" y denunciaron el hostigamiento hacia los empleados consulares.

Por esa razón, la Cancillería mexicana anunció la semana pasada que solicitaría medidas cautelares a la Corte Internacional de Justicia, máximo organismo judicial de la ONU, para que Bolivia cesara en su posición.

Además, el área de Relaciones Exteriores mexicana acusó al Gobierno provisorio boliviano de no cumplir con los mecanismos diplomáticos necesarios para garantizar un "salvoconducto" que les permita a los asilados salir del país de modo seguro.

Con EFE

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.