Saltar al contenido principal

Argentina: tras 15 años de la tragedia de Cromañón, las víctimas fueron recordadas con música

Una familiar de una de las víctimas muestra una camiseta en homenaje a Emiliano Giralt, uno de los 194 fallecidos en el incendio en 2004 de la discoteca Cromañón. Buenos Aires, Argentina, 30 de diciembre de 2019.
Una familiar de una de las víctimas muestra una camiseta en homenaje a Emiliano Giralt, uno de los 194 fallecidos en el incendio en 2004 de la discoteca Cromañón. Buenos Aires, Argentina, 30 de diciembre de 2019. Tono Gil / EFE

El recuerdo de las 194 víctimas que dejó el incendio de una discoteca en Buenos Aires en el año 2004 sigue vivo entre familiares y sobrevivientes, quienes aún claman por justicia. 

Anuncios

De la tragedia de la discoteca República de Cromañón todavía muchos hablan. El dolor de aquel jueves de 2004 en el que 194 personas perdieron la vida a causa de un incendio al interior de la estructura no se desvanece. Esta, que es descrita por expertos como una de las escenas más duras que ha marcado la historia de Argentina, late todavía entre quienes piden justicia. 

Congregados a los alrededores del lugar del siniestro, que se desató luego de que una bengala encendiera las telas colgadas de la parte superior del centro nocturno, decenas de familiares y sobrevivientes reclamaron mayores medidas de seguridad para evitar que hechos como estos se repitan en el país. 

Los actos convocados para conmemorar la triste fecha fueron organizados por la agrupación "No nos cuenten Cromañón", la cual surgió en el año 2007 como una manera de mantener viva la memoria de las víctimas. 

Agustina Claramut, una de las líderes del grupo, le explicó a la agencia internacional de noticias EFE que, aunque rememoran este día con angustia y pena, destacan todo lo "constructivo" que le siguió. En aquel momento, ella tenía apenas 18 años, estaba allí, lo vivió y sufrió todo, pero logró salir con vida, vivir para contarlo, por eso dice que a todos les costó recuperarse y que cada uno reformó su camino para superar las secuelas. 

"Fue vital el haberme encontrado con personas que habían pasado por la misma situación que yo, con otros sobrevivientes, con familiares. Todo eso hizo que se creara un colchón de contención para todos, inclusive para mí", admite Agustina. 

Los juicios tras la noche en la que todo se quemó

En el lugar, se encontraban los cerca de tres mil asistentes a la presentación que ofrecía aquella noche la banda de rock Callejeros. Todos superaban con amplitud la capacidad de la discoteca, por lo que el inicio de la conflagración generó caos entre los que intentaban escapar de las llamas, pero se encontraron con el bloqueo en las salidas de emergencia. 

Justamente por las medias de seguridad que fueron incumplidas en el evento, se han llevado a cabo cuatro juicios. En dichas diligencias judiciales han sido condenadas más de 20 personas. Sin embargo, 18 de ellas recuperaron su libertad luego de haber sido enviadas a prisión dado que consiguieron cumplir con la mayor proporción de sus condenas. 

Uno de los condenados fue Patricio Fontanet, el líder de Callejeros, además de otros miembros de la banda. De igual manera, fue hallado culpable Raúl Villarreal, el colaborador más cercano de Omar Chabán, el administrador de la discoteca, quien tenía sobre sus hombros la responsabilidad del acceso de los asistentes a la presentación. 

Aunque fueron emitidas las condenas, muchos siguen inconformes con los procesos. Uno de ellos es Lucas Titiiewsky, también miembro de "No nos cuenten Cromañón", quien insiste en que, a su juicio, los músicos de República de Cromañón eran inocentes. 

"Fue una cadena de responsabilidades cuyo último eslabón, que no tenía una responsabilidad penal, eran los músicos y el público (...) El público fue a divertirse y los músicos fueron a hacer su arte. Después, cada uno, fue el que tuvo las irregularidades más arriba en sus responsabilidades, desde el Estado, que fue el principal, hasta quienes produjeron esa noche, que fue Chabán y su secuaz", afirma Lucas. 

De los más de 1.400 heridos que dejó el incendio, muchos coinciden en que la mejor manera de recordar a quienes murieron es evocar la música que amaban escuchar, "trasmutar el dolor en poesía" y recorrer las escuelas para divulgar su mensaje, uno marcado por la que catalogan como la melodía más importante: la de la prevención. 

Con EFE y medios locales
 

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.