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Teherán llora la muerte del general Qassem Soleimani y clama por una venganza

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, y el presidente iraní, Hassan Rouhani, rezan cerca del ataúd del mayor general iraní Qassem Soleimani. EL líder supremo llegó a derramar lágrimas. En Teherán, Irán, el 6 de enero de 2020.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, y el presidente iraní, Hassan Rouhani, rezan cerca del ataúd del mayor general iraní Qassem Soleimani. EL líder supremo llegó a derramar lágrimas. En Teherán, Irán, el 6 de enero de 2020. Web oficial del presidente de Irán vía Reuters

La capital iraní se convirtió en una procesión fúnebre multitudinaria, donde cientos de miles de personas velaron el cuerpo del militar, que murió en un ataque ordenado por Estados Unidos, en un acto comandado por el líder supremo Alí Jamenei, quien llegó a llorar en medio de los rezos.

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Teherán se convirtió en un mar de personas vestidas de negro, unidas en un mismo clamor, para despedir al general Qassem Soleimani. Un funeral multitudinario que colapsó las principales arterias de la capital con cientos de miles de personas de luto que quisieron homenajear por última vez a quien es considerado un héroe nacional. Desde que la revolución islámica se hizo con el poder en 1979, el evento de este lunes 6 de enero solo se puede comparar con el homenaje al ayatolá Jomeini tras su muerte en 1989.

La oración estuvo impartida por el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei en una ceremonia muy sentimental, que hizo que el máximo mandatario iraní llegase a derramar lágrimas, ya que mantenía una relación muy cercana con Soleimani.

Durante el acto fueron varios los pronunciamientos. El sucesor de Soleimani al mando de las fuerzas Quds, Esmail Qaads, prometió que se encargaría de expulsar a Estados Unidos de la región para “compensar la muerte del general”. Junto a él y el ayatolá, toda la cúpula iraní rindió homenaje al fallecido, incluido el presidente de la república, Hasan Rohani, y su equipo de Gobierno.

El general Esmail Ghaani, el recién nombrado jefe de las fuerzas Quds del país, reza durante la oración fúnebre del ataud del general iraní Qassem Soleimani. En Teherán, Irán, el 6 de enero de 2020.
El general Esmail Ghaani, el recién nombrado jefe de las fuerzas Quds del país, reza durante la oración fúnebre del ataud del general iraní Qassem Soleimani. En Teherán, Irán, el 6 de enero de 2020. Web oficial de Jamenei vía Reuters

Las proclamas de venganza se extendieron por la capital, al igual que ya lo habían hecho en las anteriores ciudades del país por donde pasaron los restos de los fallecidos en la operación estadounidense. Gritos de “muerte a Estados Unidos”, “muerte a Israel” y “muerte a Arabia Saudita” resonaron en las calles.

La multitud parece haber dejado en el olvido las protestas que sacudieron Irán durante estos últimos meses debido al alza del combustible y que dejaron más de 300 muertos. Las diferentes corrientes ideológicas habilitadas dentro de la república islámica dejaron de lado sus diferencias para condenar la actuación de Estados Unidos.
 

Tras el anuncio del abandono del acuerdo nuclear de 2015, la tensión crece

Muchos de los manifestantes que rebosaron las calles de este lunes tenían la idea de que el conflicto con Estados Unidos es “inevitable” y que la salida del país norteamericano de la región es “una necesidad”.

La ira de la población iraní se materializa en el discurso de la hija del fallecido general, Zeinab Soleimani, quien aseguró que “las familias estadounidenses pasarán sus días esperando la muerte de sus hijos”, además de asegurar que, a partir de ahora, “la sombra se ceñirá sobre Estados Unidos”.

Las tensiones aumentan más después de que Irán confirmase que ya no cumplirá con el límite establecido sobre la cantidad de centrifugadoras para la producción de uranio. Así, ignora todas las restricciones impuestas por el pacto firmado con las potencias mundiales en 2015. Aunque Irán se comprometiese a seguir cooperando con la agencia nuclear de la ONU, se abre una nueva etapa en la que el país podría acercarse a convertirse en una nueva potencia atómica.

Desde la Unión Europea, se quiere evitar esta escalada de tensión y aún se confía en que se cumplan los acuerdos de Viena, pero Irán solo volverá a la senda del acuerdo si Estados Unidos retira las sanciones, algo que parece muy improbable dado el contexto actual y con el Gobierno de Donald Trump en el poder.

La canciller alemana, Angela Merkel, anunció que se reunirá en el Kremlin con su homólogo ruso este sábado 11 de enero y la comunidad internacional en su totalidad ya ha expresado su preocupación ante una escalada de la tensión en Medio Oriente. Parece claro que el chiismo se ha unido para hacer frenta a Estados Unidos, pues desde el Líbano a Irak, apoyan la causa iraní. 

Con AP y EFE
 

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