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Pedro Sánchez logra la investidura como presidente del Gobierno de España

El primer ministro en funciones de España, Pedro Sánchez, hace un gesto mientras habla durante el debate de investidura en el Parlamento en Madrid, España, el 7 de enero de 2020.
El primer ministro en funciones de España, Pedro Sánchez, hace un gesto mientras habla durante el debate de investidura en el Parlamento en Madrid, España, el 7 de enero de 2020. Reuters

En una ajustada votación en el Congreso de los Diputados, el líder socialista obtuvo la mayoría simple y formará con el partido izquierdista Unidas Podemos el primer Ejecutivo de coalición desde que comenzase el actual periodo democrático en 1978.

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Será el primer Gobierno de coalición tras el fin de la dictadura franquista. El tradicional partido socialista , PSOE, junto al partido de izquierda, Unidas Podemos, y otros grupos políticos sacó adelante la investidura con un margen muy ajustado en la votación.

Todos los parlamentarios asistieron a la crucial votación y no era para menos. Se trataba de dejar atrás un bloqueo político que amenazaba la gobernabilidad de España. Sin embargo, el resultado hace pensar que todavía falta un trecho para saber qué pasará con el Gobierno de Pedro Sánchez. Ganó apenas por dos votos, 167 contra 165.

Un resultado que le deja escaso margen de maniobra. Pero que muestra algunas fortalezas, la investidura fue posible gracias a la abstención de los partidos independentistas Esquerra Republicana de Cataluña, con 13 parlamentarios, y EH Bildu con cinco. El primero, es un partido independentista de izquierda catalán y el segundo, es un partido independentista de izquierdas vasco. En ambos casos veían con duda un nuevo Gobierno del PSOE.

Entre los que se opusieron a la investidura están todos los partidos de derecha desde el PP hasta el ultraderechista VOX, con su agenda reaccionaria. Lo que hace pensar que la oposición será muy radical. Para estos partidos, además, el nuevo Gobierno progresista cuenta con el apoyo de los independentistas, que en repetidas ocasiones han calificado como "golpistas". Para la derecha española la "unidad de España" es una asunto "primordial" y en plena sesión ya se apresueraron a llamar "traidor" a Sánchez.  

“No se va romper España”

Con esa frase presentó Sánchez su propuesta de Gobierno el pasado sábado, en medio de los temores crecientes en la opinión pública por la crisis consecuencia de las demandas independentistas y la irrupción de la extrema derecha en la balanza política.

El líder del PSOE tendrá que utilizar toda su fuerza política para poder sacar adelante las propuestas legislativas, que giran en torno a una reforma tributaria que busca aumentar los impuestos de quienes tienen más ingresos y de las grandes compañías.

La coalición planea aumentar los impuestos en un 15% a las empresas corporativas y un 18% a los bancos y a las empresas petroleras. También aumentarán los impuestos a las personas con ingresos de más de 130.000 euros al año.

Con estos recursos, busca subir el salario mínimo nacional en un 60% para el final de la legislatura, que está previsto para 2024, y un 45% para este año. Así como proteger los servicios de salud, educación y seguridad social de la privatización, como herramientas para luchar contra la inequidad. En ese contexto, aunque sin especificar cómo, Sánchez propone reducir el déficit fiscal.

El punto más álgido es la forma en que la nueva coalición enfrentará las demandas de Cataluña. Sánchez se ha mostrado a un diálogo abierto con independentistas, posición que ha sido criticada por la oposición derechista que pide mano fuerte. Para Sánchez, la interlocución política es “el único camino posible” para avanzar. Él insiste, sin embargo, en un diálogo dentro del marco de la Constitución que busque proteger “la integridad territorial” de España.

Un tema no menor de su programa, pero que muestra la línea que quiere marcar el nuevo Gobierno, tiene que ver con la memoria histórica. El 31 de octubre será declarado el día para recordar a las víctimas de la dictadura franquista que terminó en 1975. Un tema que todavía es tratado con reserva por amplios sectores de la opinión pública española conservadora.

El futuro vicepresidente del Gobierno, será Pablo Iglesias, el líder del partido Unidas Podemos, movimiento que nació de las marchas de protesta del 15M de 2011. Iglesias cerró su discurso atacando a la derecha: “el nuevo Gobierno va a defender las condiciones que hacen posible la libertad de todos y de todas frente a esta derecha autoritaria y retrógrada. Porque no hay libertad si no se llega a fin de mes #Sísepuede”

 




Con Reuters y AP
 

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