Saltar al contenido principal

Irán empezó a investigar el siniestro del avión ucraniano, bajo gran exigencia internacional

La caja contiene supuestamente las dos cajas negras recuperadas del avión ucraniano estrellado. Imagen fija tomada de un vídeo, en Teherán, Irán, el 10 de enero de 2020.
La caja contiene supuestamente las dos cajas negras recuperadas del avión ucraniano estrellado. Imagen fija tomada de un vídeo, en Teherán, Irán, el 10 de enero de 2020. © Reuters

La República Islámica pidió tiempo para analizar las cajas negras y revelar la verdad frente a las denuncias de que el avión habría sido derribado por uno de sus misiles. Para disipar esas dudas, varias naciones le han solicitado "transparencia", mientras que la OTAN indicó que no tiene razón para no creer en los informes de sus aliados. 

Anuncios

A las acusaciones de Estados Unidos, Canadá y otros países, Irán volvió a responder "no". Este viernes 10 de enero, el jefe de la Organización de la Aviación Civil del país, Alí Abedzadeh, reiteró la negativa de que el avión siniestrado, en el que murieron 176 personas, hubiera sido derribado por un misil antiaéreo propio. Por lo que solicitó esperar los resultados del análisis de las cajas negras, antes de seguir con las conjeturas.

“Cualquier comentario o informe sobre qué ocurrió antes de analizar las cajas negras no es válido, pero puedo decirles que (el avión) no fue alcanzado por un misil”, enfatizó Abedzadeh, quien sí explicó que en dicho Boeing 737 de la aerolínea Ukrainian International Airlines (UIA) “hubo fuego durante más de un minuto mientras estaba volando” y que, ante esa situación, si uno ve el lugar del accidente, “muestra que el piloto intentó regresar (al aeropuerto Imán Jomeini)”.

Oficiales de seguridad y trabajadores de la Media Luna Roja en el sitio donde el avión de Ukraine International Airlines se estrelló, después del despegue del aeropuerto iraní Imam Jomeini, a las afueras de Teherán, el 8 de enero de 2020.
Oficiales de seguridad y trabajadores de la Media Luna Roja en el sitio donde el avión de Ukraine International Airlines se estrelló, después del despegue del aeropuerto iraní Imam Jomeini, a las afueras de Teherán, el 8 de enero de 2020. © West Asia News Agency/vía Reuters

El tablero diplomático está así: la República Islámica defiende que la causa de lo ocurrido no está bajo su responsabilidad; mientras que varios países, sobre todo Estados Unidos y Canadá, no solo sostienen que el avión fue derribado por “un misil tierra-aire iraní”, sino que dicen tener “pruebas” e “informaciones” sobre ello. En el caso del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, este jueves 9 de enero aseguró contar con “evidencias” provenientes de “inteligencia de múltiples fuentes", incluyendo sus aliados y su propia inteligencia. Todo con un matiz compartido: “Pudo haber sido sin intención” o, como tildó el presidente estadounidense, Donald Trump, “alguien pudo haber cometido un error”, cuando horas antes Irán había disparado misiles contra bases militares estadounidenses.

En medio, Ucrania fue más prudente al hablar este viernes. El presidente Vladímir Zelenski afirmó que existe la posibilidad, no descartada, de que un misil de Teherán haya abatido el avión. No obstante, esta “hipótesis (…) a día de hoy no está confirmada”.

Declaraciones desde Bruselas y Rusia, pasando por 'The New York Times'

Una balanza que podría cambiar según los “importantes datos” que Washington habría dado a Zelenski. Así lo informó el Gobierno ucraniano, que también se citó con representantes estadounidenses para tratar dichos datos, “que serán procesados por expertos”, de acuerdo con el ministro de Asuntos Exteriores, Vladym Prystaiko. Del propio Secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, Ucrania además recibió una “sincera condolencia por las vidas perdidas en el trágico accidente”.

“Nuestro objetivo es establecer la verdad. Consideramos que es un deber de toda la comunidad internacional ante las familias de los fallecidos y la memoria de las víctimas. El valor de la vida humana está por encima de cualquier consideración política”, sentenció el presidente ucraniano.

Stef Blok, ministro de Exteriores de Países Bajos, aseguró “que es muy probable que Irán haya disparado al avión de Ucrania”. Una declaración que lanzó desde Bruselas, donde el resto de ministros europeos se encontraron en una reunión extraordinaria sobre Medio Oriente y, en concreto, sobre el devenir de la relación entre EE. UU. e Irán, tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani por parte del primero.

Una denuncia que ha llevado a la aerolínea alemana Lufthansa a cancelar todos sus vuelos desde y hacia Teherán, como mínimo hasta el próximo 20 de enero, como una “medida de precaución” hasta decidir si los reanudan o se esclarece la seguridad. Acción a la que se ha sumado la Agencia de Transporte de Suecia, argumentando que “la razón es la incertidumbre en torno al accidente y la seguridad de la aviación civil”.

En el lado opuesto, Rusia reaccionó afirmando que, actualmente, no ve motivos para culpar del accidente a la República Islámica y que, en palabras del viceministro Sergei Ryabkov, sería preferible que los altos funcionarios del mundo se abstuvieran de hablar públicamente hasta que se conozcan más detalles.

Y es que, hoy por hoy, la única presunta “prueba” publicada es la del diario estadounidense The New York Times, que ha presentado un vídeo “verificado” que a su parecer mostraría un misil iraní golpeando un avión sobre Parand, cerca del aeropuerto de Teherán, donde el 8 de enero se estrelló ese Boeing 737. Por ahora, solo coincide con Irán en la idea de que el piloto pudo haber intentado regresar.

Irán inició una investigación y se mostró abierto a cualquier ayuda

Ante este panorama, y casi con el fin de acallar los señalamientos, el Gobierno iraní abrió este viernes una investigación del siniestro, mientras que Alí Abedzadeh pidió a todas las naciones que “si tienen pruebas deben presentarlas ante el mundo y ante la Organización de la Aviación Civil (de Irán)”.

El primer paso de Teherán ha sido invitar a Ucrania y a la compañía estadounidense Boeing, propietario y fabricante del avión respectivamente, “a participar en la investigación” en la que ya está trabajando un equipo de expertos ucranianos. El segundo paso ha sido invitar a la Junta estadounidense de Seguridad en el Transporte, una agencia independiente del Gobierno que se dedica a investigar accidentes aéreos, que ya ha aceptado colaborar en las pesquisas.

Si bien Irán ha defendido que el proceso de extraer los datos de las cajas negras, en las que se graban las conversaciones de los pilotos, será suyo, ya que cuenta con el hardware y el software necesarios, y que si no logra hacerlo pedirá “ayuda a otros países”, entre ellos Rusia, Canadá, Francia y Ucrania. En este sentido, valoró que podría tomar uno o dos meses extraer la información, mientras que dejó caer que la investigación podría demorarse entre uno y dos años.

Por el momento, la agencia francesa para accidentes aéreos, la Oficina de Investigación y Análisis para la Seguridad de la Aviación Civil, será la primera en involucrarse en la investigación, con un representante acreditado. Mientras que otros representantes de EE. UU., Francia y Canadá viajarán a Teherán para asistir a las reuniones sobre los motivos verdaderos.

Para la nación islámica, todas estas informaciones son una “guerra psicológica contra Irán”, cuando en las primeras 24 horas su Organización de Aviación Civil reportó en un informe inicial que el avión, de tres años de antigüedad, se topó con un problema técnico tras el despegue.

La Unión Europea ya ha exigido una investigación “transparente e independiente”. Suecia, que perdió a siete de sus ciudadanos, pasajeros en el avión, ha recamado además que sea “rápida (…) los países afectados deben tener la opción de contribuir con expertos y tener acceso a todos los datos”.

Más contundente ha sido Alemania, el cual ha considerado que si Irán "barre" u "oculta debajo de la mesa" las causas, correrá el riesgo de empeorar el clima de desconfianza en Medio Oriente.

Con Reuters, AP, EFE y AFP

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.