Saltar al contenido principal

El juicio al expresidente de la IAAF es aplazado por problemas de procedimiento

4 min
Anuncios

París (AFP)

El juicio a Lamine Diack, antiguo presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), fue aplazado este lunes, al menos hasta junio, por la 32ª cámara correccional del Tribunal de París debido a problemas de procedimiento, anunció la presidenta Rose-Marie Hunault poco después de su comienzo.

La magistrada señaló que el caso, basado en un presunto sistema de corrupción destinado a proteger a los atletas rusos dopados, fue aplazado principalmente porque Senegal entregó "muy recientemente" actas de investigación que habían sido solicitadas por los jueces de instrucción en 2016 y sobre las que Dakar no había respondido hasta ahora.

Hunault señaló que el juicio podría celebrarse ahora entre el 3 y el 22 de junio.

Entre los elementos recibidos, una audiencia del hijo de Lamine Diack, el antiguo consejero de marketing de la IAAF Papa Massata Diack, refugiado en Dakar desde el comienzo de la investigación y que nunca ha respondido ante la justicia francesa.

- Nueva documentación -

Massata Diack es un actor clave en el caso y también debería ser juzgado en París. "Estas piezas las recibimos físicamente esta mañana, no las hemos podido estudiar", señaló uno de los fiscales financieros, Arnaud de Laguiche, mostrando a los jueces un enorme dosier.

"No podemos hacer como que estas piezas no existieran", añadió.

El otro fiscal financiero presente en la audiencia, Eric Russo, señaló otro problema de procedimiento, en el mandato de arresto internacional que había sido dictado por la justicia internacional contra Papa Massata Diack.

El caso, que estalló en noviembre de 2015 con la detención de Lamine Diack en París, fue desarrollándose de manera tentacular, sacando a la luz otros polémicos casos que han dañado la imagen del deporte.

A los 86 años, el que fuera patrón del atletismo mundial de 1999 a 2015, tiene prohibido abandonar territorio francés y podría ser condenado, en teoría, hasta con 10 años de prisión y una fuerte multa por corrupción activa y pasiva, abuso de confianza y blanqueo en banda organizada.

Diack llevó del brazo de un próximo este lunes a la sala, sin hacer declaraciones a los periodistas. "Intentará explicarse", aseguró uno de sus abogados, Simon Ndiaye.

El antiguo cacique del deporte mundial es juzgado junto a uno de sus antiguos consejeros, el abogado Habib Cissé, y el antiguo responsable del servicio antidopaje de la IAAF, Gabriel Dollé, juzgados por corrupción pasiva.

Otros dos protagonistas del caso faltaron este lunes: el expresidente de la Federación Rusa de Atletismo, Valentin Balakhnitchev, y el antiguo entrenador nacional de pruebas de fondo, Alexei Melnikov, sospechosos de haber cobrado dinero a siete atletas rusos a cambio de protegerles contra sanciones por dopaje.

- Salvar a la IAAF de la bancarrota -

A principios de 2010, la llegada de una nueva arma en la lucha contra el dopaje, el pasaporte biológico, había permitido establecer en noviembre de 2011 una lista con 23 atletas rusos sospechosos.

Al mismo momento, Lamine Diack, Habib Cissé y Papa Massata Diack multiplican sus viajes a Moscú y los procesos disciplinarios se demoran en el tiempo, permitiendo a varios atletas participar en los Juegos de Londres-2012, algunos de ellos medallistas, como Sergey Kirdyapkin (oro en 50 km marcha), Olga Kaniskina (plata en 20 km marcha) o Yuliya Zaripova (oro en 3.000 m obstáculos). Esos títulos les serán retirados años más tarde por dopaje.

Durante la investigación, el anciano dirigente admitió que las sanciones por dopaje se escalonaron en el tiempo para evitar dañar la imagen de Rusia, en un periodo de negociación de los derechos televisivos y de patrocinio por parte del banco estatal VTB de cara al Mundial de Moscú de 2013.

Diack también reconoció haber cobrado 1,5 millones de euros de Rusia para hacer campaña en 2012 en las presidenciales senegalesas contra el máximo mandatario de su país Abdoulaye Wade. Las elecciones fueron ganadas por Macky Sall, que sigue en el poder.

Sus abogados tienen previsto argumentar que los atletas rusos fueron finalmente sancionados (la mayoría en 2014) y que lo primero que buscaba Diack era salvar a toda costa a la IAAF de la bancarrota financiera.

El expresidente también será juzgado pro haber permitido a su hijo apropiarse de importantes cantidades de dinero en las negociaciones con patrocinadores.

La IAAF, presidida ahora por Sebastian Coe, reclama 24,6 millones de euros por daños y perjuicios a los implicados en este caso, aunque el perjuicio total se estima en 41 millones de euros.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.