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Colombia y los dos años de la Justicia Especial para la Paz: avances en medio de un clima hostil

Magistrados de la JEP en la ceremonia de los dos años de aniversario
Magistrados de la JEP en la ceremonia de los dos años de aniversario © Prensa JEP

El corazón del Acuerdo de Paz, el modelo de justicia transicional pactado en La Habana, avanza entre la amenaza de nuevos ciclos de violencia, la polarización y las críticas que llegan desde los sectores políticos más radicales. 

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El tribunal de Justicia Especial para la Paz (JEP) presentó su balance a dos años de su creación y los avances más importantes en medio de los obstáculos que presenta la implementación del Acuerdo de Paz de La Habana, que puso fin a más 50 años de conflicto entre la antigua guerrilla de las Farc y el Estado colombiano.

Las amenazas no han sido pocas: el recrudecimiento de conflictos con grupos ilegales que entraron a copar los espacios que dejaron las Farc, el caso Jesús Santrich, un exjefe Farc que aprovechó el beneficio jurídico otorgado por la JEP para escapar a la clandestinidad; el asesinato sistemático de líderes sociales y excombatientes y las objeciones presentadas por el mismo presidente Iván Duque que tuvieron en vilo el funcionamiento del tribunal.

A pesar de esos troncos en la rueda, Patricia Linares, presidente de la JEP, es optimista: “nuestra tarea apenas inicia, sentamos las bases, construimos cimientos sólidos”. La magistrada habló frente a líderes políticos y periodistas desde un lugar símbolo del posconflicto en ese país, la galería en Bogotá donde la artista Doris Salcedo convirtió parte de las armas entregadas por las Farc en la obra de arte 'Fragmentos'.

“Lo avanzado hasta hoy nos permite decir que, paulatinamente, contribuiremos a que esa verdad, hasta ahora esquiva, esa verdad que también ha sido víctima emergerá para dignificarlas, para aliviar su dolor, para que todos evitemos que se repita”, agregó Linares.

Patricia Linares, presidente de la Justicia Especial para la Paz (JEP)
Patricia Linares, presidente de la Justicia Especial para la Paz (JEP) © Prensa JEP

Los hitos de la JEP

Los funcionarios también destacaron algunos logros que muestran los principales avances del joven tribunal.
El primero es el enfoque y la prioridad que le dio a las víctimas en la búsqueda de justicia y verdad. Solo en 2019, se realizaron 82 audiencias en las que fueron escuchadas personas afectadas en algunos de los siete grandes casos que investiga: ejecuciones extrajudiciales, secuestro, reclutamiento forzado de menores, el exterminio del partido político de izquierda Unión Patriótica y los graves casos de violencia en regiones específicas.

El segundo fue, precisamente, esa investigación. En los años más duros del conflicto colombiano, la información oficial o académica fue escasa. Pero organizaciones civiles que resistían recopilaron los datos sobre lo que pasaba en el conflicto y dieron ese aporte a la JEP para que los crímenes no quedaran en la impunidad.

La JEP recibió más de 200 informes de organizaciones de víctimas, indígenas, campesinas, de las madres de Soacha, (un caso de ejecuciones extrajudiciales que destapó una serie de crímenes atroces cometidos por el ejército de Colombia) entre otros.

Infografía de participación en la JEP
Infografía de participación en la JEP © France24


Otro logro ha sido la participación y seguridad de los comparecientes. En un año más de 10.000 excombatientes de las FARC y 2.000 efectivos de la fuerza pública se han acogido a la JEP, y aunque no es obligación, también más de 600 terceros o agentes de estado.

Con esos fragmentos de verdad, los magistrados esperan construir el relato de lo que pasó en Colombia y poder dar justicia a miles de casos que permanecen en el olvido y la impunidad.

Y es precisamente esa búsqueda de la verdad, la que la preocupa a sectores del poder. Los magistrados no dudan en reconocer como principal logro, el poder estar funcionando. Tras una larga lucha jurídica y política, el congreso aprobó una ley estatutaria que la regula y le permite tener dientes al tribunal.
Las críticas contra el tribunal también han sido varias. Desde algunos sectores de víctimas, creen que la Justicia Especial para la Paz intercambia perdones e impunidad para graves perpetradores de crímenes de lesa humanidad.

Como sea, el tribunal de Justicia Transicional opera en medio de fuertes presiones. Su presidenta, Patricia Linares lo resume diciendo que busca “impedir que, como Aureliano Segundo en Cien Años de Soledad, aún luego de escuchar el relato de su propio hermano, se negará a creer la versión de la masacre y la pesadilla del tren cargado de muertos que viajaba hacia el mar”.

El conflicto en Colombia con las FARC dejo más de 8 millones de víctimas, más de 90 mil desaparecidos y 220.000 civiles muertos.

 

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