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Idlib, nueva ofensiva de la aviación rusa y siria deja decenas de víctimas

Intensos bombardeos sobre la provincia de Idlib en el noreste de siria incumplen la tregua pactada por Moscú y Anakara para el cese de la hostilidades.
Intensos bombardeos sobre la provincia de Idlib en el noreste de siria incumplen la tregua pactada por Moscú y Anakara para el cese de la hostilidades. © Yahya Nemah / EFE

Una nueva ofensiva de la aviación rusa, apoyada por las fuerzas del Gobierno sirio, sobre varias localidades en la región de Idlib, en el noreste de Siria, violando la frágil tregua negociada entre Moscú y Turquía, deja al menos 18 civiles muertos y 39 combatientes yihadistas.

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Edificios totalmente destruidos, personas atrapadas bajo los escombros y vehículos incendiados. Es el escenario que dejan los nuevos ataques aéreos sobre la ciudad de Idlib, la última área que se mantiene fuera del control del Gobierno central de Damasco.

El miércoles 15 de enero también fueron bombardeadas otras localidades cercanas a la capital de la golpeada provincia. Los Cascos Blancos, un grupo de rescate compuesto por civiles, dijeron que más de 18 civiles fallecieron en los bombardeos y al menos otros 20 resultaron heridos en las redadas sobre el bullicioso mercado de Al-Hal en la ciudad controlada por grupos yihadistas y rebeldes opositores al gobierno de Bashar al Assad. Los bombardeos carbonizaron también varios vehículos en una zona industrial, dejando cadáveres de sus conductores, según testigos.

“¡Este no es el vecindario que dejé hace dos minutos!”, dijo con lágrimas Mustafa, dueño de uno de los talleres de reparaciones en el área y que tuvo la suerte de escapar con vida tras salir de la tienda unos minutos antes del bombardeo.

Los aviones de guerra rusos y sirios, así como los helicópteros "violaron el alto el fuego en Idlib" y efectuaron "ataques aéreos contra las ciudades de Idlib y Ariha, así como contra varias localidades del norte de Siria", afirmó el grupo de defensa civil siria, conocido como los Cascos Blancos, en su cuenta de Twitter.

La última ofensiva orquestada por Moscú bajo el auspicio del presidente Bashar al Assad sobre partes muy pobladas de esa región implica el incumplimiento de la tregua negociada este mes por Moscú (que apoya a Damasco) y Ankara, que secunda a los grupos rebeldes que operan en la región. La tregua debía entrar en vigencia el pasado domingo 12 de enero, pero no ha sido respetada, como ocurrió anteriormente con otros armisticios.

“Los ataques aéreos rusos han hecho añicos a dos días de relativa calma que dieron a las personas un pequeño alivio de las redadas diarias”, dijo Mohamad Rashid, un activista sirio. Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj para intentar recuperar los cuerpos de los atrapados bajo los escombros.

Los bomberos intentan extinguir las llamas en el lugar del ataque aéreo dirigido al centro en el área industrial en el este de Idlib, Siria, el 15 de enero de 2020. Según informes de los medios, al menos 15 personas murieron después de que el gobierno sirio reanudó los ataques aéreos contra los rebeldes zonas de Idlib a pesar de un alto el fuego supuestamente en vigor desde el 12 de enero acordado entre Rusia y Turquía.
Los bomberos intentan extinguir las llamas en el lugar del ataque aéreo dirigido al centro en el área industrial en el este de Idlib, Siria, el 15 de enero de 2020. Según informes de los medios, al menos 15 personas murieron después de que el gobierno sirio reanudó los ataques aéreos contra los rebeldes zonas de Idlib a pesar de un alto el fuego supuestamente en vigor desde el 12 de enero acordado entre Rusia y Turquía. © Yahya Nemah / EFE

Idlib está siendo objeto de crecientes e intensos bombardeos del bando gubernamental y sus aliados en las últimas semanas, desplazando a más de 350.000 civiles sirios, en su mayoría mujeres y niños, según Naciones Unidas. Una crisis humanitaria que habría empeorado debido a la escalada de violencia sobre esta provincia siria. Muchos de los desplazados están llegando a la abarrotada frontera turca, donde miles de sirios malviven en improvisadas tiendas de campaña.

Por su parte, Moscú dice que sus fuerzas –junto con el Ejército sirio y las milicias respaldadas por Irán– están evitando los ataques de militantes de Al Qaeda y otros grupos yihadistas, a quienes acusan de atacar aéreas pobladas y controladas por el Gobierno en una “zona de desescalada” negociada en 2018 por Turquía y Rusia.

El Gobierno sirio anunció la semana pasada que había abierto tres corredores seguros para permitir que las personas atrapadas en zonas rebeldes opositoras huyan a las aéreas controladas por Damasco. Sin embargo, pocos residentes han cruzado a áreas gubernamentales ya que temen represalias y la mayoría se han dirigido a la frontera con Turquía.

Turquía mantiene puestos de observación militar en la zona y ha advertido reiteradamente de que la ofensiva de Damasco puede desencadenar otra gran oleada de refugiados hacia suelo turco. La guerra en Siria, que estalló en 2011 con la brutal represión de las protestas antigubernamentales, entrará en su noveno año el próximo marzo. Al menos medio millón de personas han sido asesinadas y millones han tenido que abandonar sus hogares.
 

Con Reuters, AFP y medios locales

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