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Los principales líderes mundiales se reúnen en Berlín en busca de la paz en Libia

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pomnpeo, el director de la Oficina de Exteriores del Partido Comunista chino, Yang Jiech, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, la cancíller de Alemania, Angela Merkel, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres y el presidente de Rusia, Vladimir Putin posan para una foto de familia durante la cumbre sobre Libia celebrada en Berlin, Alemania, el 19 de enero de 2020.
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pomnpeo, el director de la Oficina de Exteriores del Partido Comunista chino, Yang Jiech, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, la cancíller de Alemania, Angela Merkel, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres y el presidente de Rusia, Vladimir Putin posan para una foto de familia durante la cumbre sobre Libia celebrada en Berlin, Alemania, el 19 de enero de 2020. © Hannibal / Hanschke

Los principales líderes europeos y de Libia están en Berlín, Alemania, para encontrar una salida al conflicto  entre Fayed al Serraj, jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) y el mariscal rebelde khalifa Hafter, que ya controla el 60% de Libia. La canciller alemana Angela Merkel busca una recuperación de la Unión Europea en el liderazgo diplomático, en un país clave por los pozos petrolíferos y para el control migratorio. 

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En un intento por recuperar liderazgo en la diplomacia internacional la canciller alemana, Angela Merkel, hace de anfitriona de la Cumbre de Berlín en la sede de Gobierno. Un éxito en política exterior: la líder alemana consiguió reunir a las dos partes del conflicto, junto a sus respectivos aliados, que son los principales representantes mundiales. 

La reunión tiene como objetivo frenar la guerra civil y conseguir un alto el fuego que evite la internacionalización del conflicto. Hasta el día de hoy, las grandes potencias se están situando con uno de los dos bandos ofreciendo efectivos y armas. 

Por un lado, Fayed al Serraj, jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), y por otro, el mariscal rebelde Khalifa Hafter, que ya controla el 60% del país, además de los principales pozos petrolíferos, y quien desde abril intensificó la ofensiva sobre Tripoli, en un conflicto que ha dejado desde entonces unos 1.500 muertos y generando 100.000 desplazados internos. 

Merkel reunió, con el respaldo de Ghassan Salameh, enviado especial de la ONU a Libia, a los aliados de los dos rivales: del lado de Al Serraj, entre otros, Antono Guterres (ONU) Recep Tayyip Erdogan (Turquía), Charles Michel y Ursula von der Leyden (Unión Europea). Apoyando a Hafter, destacaron Vladímir Putin (Rusia), Mike Pompeo (EE UU) o Emmanuel Macron (Francia).

Imagen de la cumbre donde el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y el presidente ruso, Vladimir Putin, enemigos en esta contienda, se reúnen para buscar una salida al conflicto.
Imagen de la cumbre donde el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y el presidente ruso, Vladimir Putin, enemigos en esta contienda, se reúnen para buscar una salida al conflicto. © Aleksey NikolskyI / Reuters

Según una filtración, el texto que se está negociando, y que será publicado en las próximas horas, contempla un punto en el que todos estos actores se comprometen a abstenerse de interferir en el conflicto armado de Libia. 

Durante todo el fin de semana milicias pro-Haftar cerraron la producción de petróleo, que ha sido vista como una medida de presión para la cumbre. También se ha conocido que Turquía habría enviado más de 2.000 soldados pro-turcos, que luchan en Siria, para combatir junto al Serraj.

Lo que han dicho sobre la cumbre los principales líderes mundiales

Josep Borrell, alto representante de Política Exterior de la UE: "Si no controlamos la situación allí, se puede desestabilizar toda la región. (...) Esta no es una cita aislada, esto es el inicio de un proceso".

Heiko Maas, ministro de Exteriores alemán: "Las partes que combaten en la guerra civil libia solo pueden luchar entre sí porque reciben apoyo militar del extranjero. Tenemos que detenerlo para que Libia no se convierta en la nueva Siria”.

Fayed al Serraj, jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA): "Si Khalifa Hafter no cesa esta ofensiva, la comunidad internacional tiene que pasar a la acción, incluida una fuerza internacional para proteger a la población civil libia".

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo: "Es hora de consolidar un alto el fuego, respetar el embargo de armas de Naciones Unidas y relanzar un proceso político".

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE. UU.: "Estamos a favor de un acuerdo formal de alto el fuego y un mecanismo creible de control". 

Vladímir Putin, presidente de Rusia: "No perdemos la esperanza de que el diálogo continúe y el conflicto pueda ser resuelto".

Papa Francisco: "Espero sinceramente que esta cumbre sea el comienzo de un camino hacia el cese de la violencia y una solución negociada".

Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía: "La comunidad internacional no está mostrando la necesaria reacción contra los temerarios ataques del golpista Hafter".

Los principales líderes mundiales se reunieron en Berlín para encontrar una salid al conflicto libio.
Los principales líderes mundiales se reunieron en Berlín para encontrar una salid al conflicto libio. © Guido Bergmann / Reuters

Un país clave por sus reservas petrolíferas y para el control migratorio

Alemania apuesta por el multilateralismo con el objetivo de evitar una vía militar, que enfrente a las potencias en campo libanés, como sucedió anteriormente en Siria. La estabilidad de Libia es importante, tanto para la estabilidad de Medio Oriente, como para la Unión Europea, ya que es una de las principales puertas de entrada de África a Europa.

Desde la caída de Muamar el Gadafi, en 2011, Libia no ha conseguido reconducir su situación y se le considera un estado fallido. Desde el 2014, hay una guerra civil en marcha, que se ha intensificado desde abril y ha favorecido la aparición de mafias de tráfico humano, con campos de refugiados en los que destaca el hacinamiento infrahumano, las violaciones y la esclavitud. 

Con EFE y Reuters

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