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En el ‘impeachment’ contra Trump, los demócratas se centran en el “abuso de poder”

El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, participa en una conferencia de prensa en el Senado durante un descanso  del juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Capitolio en Washington, EE. UU. el 23 de enero de 2020.
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, participa en una conferencia de prensa en el Senado durante un descanso del juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Capitolio en Washington, EE. UU. el 23 de enero de 2020. © Mary Calvert / Reuters

La oposición demócrata advirtió que, si se absuelve al mandatario, se marcaría un “peligroso precedente” para el futuro, por lo que intentaron demostrar las evidencias del supuesto abuso de poder que ejerció el magnate al presionar a Ucrania, mientras los republicanos siguen unidos.

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El ‘impeachment’ contra Donald Trump continúa y la acusación demócrata focaliza sus esfuerzos en defender el punto que lo incrimina por abuso de poder ante la Cámara Alta.

Los senadores demócratas defendieron que el magnate tenía “buenos motivos” para presionar a Ucrania, ya que una investigación de este país al precandidato demócrata Joe Biden, le “favorecería” de cara a las elecciones de noviembre de 2020.

El supuesto beneficio político del presidente fue el protagonista durante la sesión de este 23 de enero. Los republicanos escucharon escépticos todos los argumentos demócratas. El partido de Trump tiene la mayoría en el Senado, al contar con 53 senadores frente a los 47 demócratas y, además, para que se efectuara la destitución, serían necesarios 67 votos. Hasta el momento, ni un solo republicano se ha salido de la línea marcada por su partido.

Los demócratas, que actúan como fiscales acusadores en este proceso exponen largos procedimientos y los republicanos observan durante horas y desacreditan lo escuchado en los pasillos de la Cámara Alta en entrevista televisivas. Ellos siguen convencidos de que todo este juicio es un intento demócrata de “reventar” la reelección del presidente Trump a tan solo 10 meses de las elecciones.

El desafío de los demócratas pasa más por convencer a un público estadounidense que sigue con atención el juicio, que a los impasibles senadores republicanos. "Ningún presidente ha usado su cargo para obligar a una nación extranjera a ayudarlo a hacer trampa en nuestras elecciones", dijo a los senadores el representante Jerrold Nadler de Nueva York, presidente del Comité Judicial de la Cámara.

El encargado demócrata de perfilar la acusación contra Trump en la Cámara de Representantes, Adam Schiff, esgrimió sus argumentos en el Senado también. “Cuando el presidente ucraniano no accedió de forma inmediata a comenzar la investigación contra Biden, Trump retuvo dos actos oficiales para inducirlo a hacerlo: una reunión de Estado en la Casa Blanca y financiación militar".

En este aspecto intentó rondar la acusación demócrata. Desde el sector republicano, se admite que se quiso investigar a Biden por el trabajo que tuvo su hijo en una compañía de gas en Ucrania cuando era vicepresidente durante la etapa de Barack Obama. Pero, no conforme con eso, sostienen una teoría calificada por muchos como “conspirativa”, en la que aseguran que Ucrania trató de intervenir en las elecciones de 2016 a favor de la candidatura demócrata.
 

Juicio sin acusado ni testigos

El juicio se está realizando de una forma peculiar, ya que el principal acusado se encuentra al otro lado del Atlántico. Donald Trump lleva días en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. Y aunque ha asegurado que “le encantaría” estar delante de “esos corruptos”, en referencia a la acusación demócrata, no lo está.

Además de eso, se sigue bloqueando la comparecencia de testigos en el juicio a personas que en algunos casos podrían ser cercanas al entorno de Trump, como John Bolton o Mike Pompeo. Durante días, se ha asegurado que tres senadores republicanos -Mitt Romney, Susan Collins y Lisa Murkowski- estaban a favor de la comparecencia de testigos, pero, aún así necesitarían otro republicano más que rompa su disciplina de voto para obtener testigos.

Este aspecto es muy importante de cara a la visibilidad del juicio, ya que si se aprobaran testigos se podría alargar el procedimiento hasta las ocho semanas y, si no hay testigos, en dos semanas todo podría estar listo. Varias encuestas señalan que un sector importante de la población preferiría que los hubiera, pero los republicanos quieren que esto pase “cuanto antes” y que el presidente sea absuelto.
 

Ofensiva desde la Casa Blanca

La estrategia desde la Presidencia ha cambiado desde que el juicio comenzó. Mientras Trump simplemente despreciaba todos los procedimientos demócratas antes del inicio del ‘impeachment’, ahora se dedica a rebatir y criticar todo lo que los senadores demócratas esgrimen ante la Cámara Alta.

Su actividad en Twitter es frenética. El 22 de enero se registraron 125 tweets en su cuenta, entre los publicados por él mismo y su retweets. En ellos, criticó -sobre todo- a los senadores demócratas que también son precandidatos presidenciales.

Republicanos y demócratas tienen hasta tres días para esgrimir sus argumentos, a partir de ahí entrará en juego la defensa personal del presidente, que tiene una intervención máxima de 24 horas, aunque no se sabe cuánto utilizarán. Desde la defensa, se mantiene que tratarán de desgranar y desmontar “todos los argumentos demócratas”.

El juicio es muy probable que se alargue hasta la semana que viene, ya que el 26 de enero será día de descanso para los senadores, pero si no se aprueba la comparecencia de testigos no se prolongará mucho tiempo más.

Con AP y Reuters
 

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