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Absuelven al cardenal francés Barbarin en caso de encubrimiento de pederastia

El cardenal Philippe Barbarin a su llegada a la Corte de Apelaciones de Lyon, el 28 de noviembre de 2019.
El cardenal Philippe Barbarin a su llegada a la Corte de Apelaciones de Lyon, el 28 de noviembre de 2019. © Emmanuel Foudrot / Reuters

El cardenal de Lyon, Philippe Barbarin, había sido condenado en marzo de 2019 a seis meses de prisión sin cumplimiento de pena por haber encubierto los abusos sexuales cometidos por un exsacerdote de la diócesis. Este 30 de enero, un tribunal de apelación lo absolvió.

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El Tribunal de Apelaciones de Lyon dio a conocer este jueves 30 de enero la absolución del cardenal francés Philippe Barbarin, condenado en marzo pasado a seis meses de prisión condicional por no haber denunciado las agresiones cometidas por el sacerdote Bernard Preynat, un cura de su diócesis, contra jóvenes scouts entre 1971 y 1991.

Los jueces habían estimado entonces que al no denunciar estos actos, Barbarin, de 69 años, había preferido "preservar la institución". El religioso, que admitió haber cometido errores, apeló en noviembre a la sentencia estimando que no era culpable ante la Justicia de los hombres.

Si bien Barbarin, que llegó a Lyon en el 2002, no era arzobispo cuando el cura Preynat cometió los abusos contra menores, se le reprochaba no haber denuncia directamente ante la Justicia desde el momento en que, según él, tuvo conocimiento. Esa fecha sería el año 2014, cuando uno de los antiguos scouts contó personalmente al arzobispo la pesadilla que había vivido 20 años antes.

"Nunca quise esconder o encubrir esos hechos horribles", había declarado Barbarin durante su juicio. Las víctimas, en cambio, denuncian un "silencio" dictado por el Vaticano.

El cardenal Philippe Barbarin durante su juicio en una corte de Lyon el 7 de enero de 2019.
El cardenal Philippe Barbarin durante su juicio en una corte de Lyon el 7 de enero de 2019. Reuters / Emmanuel Foudrot

"Admití haber cometido errores (...) pero no pensé que tenía que alertar a la Justicia", declaró el cardenal durante su juicio y señaló que cuando se enteró de los abusos cometidos por Preynat los hechos "ya estaban prescritos" lo que "impedía una acción ante la Justicia".

Defensa: "El cardenal nunca quiso poner trabas a la Justicia"

Tras conocer la absolución de su cliente, Jean-Félix Luciani, uno de los abogados de Barbarin declaró que "se ha reparado esa injusticia (...) el cardenal Barbarin es inocente".

El jurista explicó que "el debate legal en juego tenía más que ver con los hechos desde 2014 hasta hoy, que con lo que pasó antes. La Corte acaba de absolver al cardenal en el fondo indicando que no hay infracción porque el cardenal nunca quiso poner trabas a la Justicia. En el sumario agregamos un mail de Alexandre Hezez de noviembre de 2015, escrito cinco meses después de haber hecho su denuncia, en el que advierte a monseñor Barbarin de que la prensa va a estar al tanto del caso y donde le agradece haberle apoyado en su acción judicial. Esto demuestra que el cardenal nunca quiso impedir la denuncia, y al contrario, fue él quien le dijo al señor Hezez que debía encontrar víctimas no prescritas".

Según Luciani, encontrar víctimas no prescritas permitió también a comienzos de este año juzgar a Bernard Preynat en un proceso cuyo veredicto se conocerá el próximo 16 de marzo.

Según el Tribunal de Apelaciones, Barbarin conocía desde 2010 los abusos del cura preynat pero en ese entonces los hechos habían prescrito. En lo que respecta a la denuncia de Hezez de 2014, la corte considera que no hubo traba a la Justicia y que la víctima era adulta y estaba en condiciones de denunciar por sí mismo.

Didier Burdet, una de las víctimas del cura Preynat presente este 30 de enero en la Corte de apelación de Lyon, se mostró satisfecho de haber iniciado este proceso que sentó en el banquillo de los acusados al máximo responsable de la Iglesia católica francesa y a otros cinco miembros de su diócesis:"Hicimos nuestro trabajo poniendo la máquina en ruta. Hay cosas que cambiaron y otras quedan por cambiar. Un veredicto es un veredicto. Ahora seguiremos el combate aunque no sabemos cómo".

Burdet agregó que "ha habido un cambio aunque en el medio de la religión muchos no lo entendieron. Con nuestra acción no estamos atacando la religión sino la pedofilia, que existe en otras áreas también como el deporte y la educación. Es un combate por los niños y los jóvenes".

Yves Sauvayre, abogado de Stéphane Hoareau, otra de las víctimas, reconoció al 'Progreso de Lyon' que apelará frente a la Corte de Casación: "Será la corte la que nos diga claramente lo que dice la ley francesa en materia de la no denuncia de las agresiones sexuales contra menores", dijo el letrado.

Según Sauvayre, es el recorrido legal clásico: "Tenemos la interpretación de un tribunal que nos dice 'usted tiene razón'. Después la Corte de Apelación nos dice de manera brutal que nos hemos equivocado. ¿Quién va a dirimir entonces? La Corte de casación, la guardiana del examen del texto, del uso del texto y de su extensión".

El abogado dijo además estar "necesariamente decepcionado" con este veredicto porque "este es un proceso que llevamos hace tiempo, porque queremos a nuestros clientes, porque creemos que tenemos una corte justa y porque este caso va más allá de lo ordinario". Según Sauvayre, uno le toma cariño a los casos, pero a este aún más porque ha hecho parte de nuestras vidas profesionales y personales. No se puede salir indemne de un caso como este, y nosotros no tenemos ganas de salirnos inmediatamente", sentenció.

El caso Preynat salió a la luz en un contexto delicado para la Iglesia católica, sacudida por varios escándalos de pederastia en todo el mundo y acusada de haber encubierto casos. Barbarin había presentado su renuncia ante el papa Francisco tras su condena el año pasado, pero este la rechazó, por lo que el máximo pontifice fue ampliamente criticado.

Con AFP 

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