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El líder de la Autoridad Nacional Palestina rompe todas las relaciones con EE. UU. e Israel

El presidente palestino, Mahmud Abbas (centro), asiste a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe sobre el plan de paz del presidente de Estados Unidos para Medio Oriente en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020.
El presidente palestino, Mahmud Abbas (centro), asiste a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe sobre el plan de paz del presidente de Estados Unidos para Medio Oriente en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020. © AliBob/EFE/EPA

Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, dijo que no aceptará nunca el plan de paz para Medio Oriente propuesto por Donald Trump y Benjamin Netanyahu y que no pasará a la historia por "vender Jerusalén" como capital de Israel. De igual forma, la Liga Árabe rechazó el proyecto.

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En una sesión extraordinaria de la Liga Árabe, celebrada este sábado 1 de febrero para estudiar el plan de paz para Medio Oriente, presentado días antes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, rechazó tajantamente la propuesta y, además, rompió los lazos con ambas naciones, incluidos los de seguridad.

Israel y las fuerzas de seguridad de la ANP han cooperado durante mucho tiempo en áreas de vigilancia de la Cisjordania ocupada que están bajo control palestino. La ANP también tiene acuerdos de cooperación de inteligencia con la CIA, que continuaron incluso después de que los palestinos comenzaron a boicotear los esfuerzos de paz de la administración Trump en 2017.

En el comienzo de la reunión en la sede de la Liga Árabe en El Cairo, la capital egipcia, Abbas afirmó que "no voy a grabar (mi nombre) en mi historia y en la de mi patria como el que vendió Jerusalén, porque Jerusalén no es mía sino de todos". 

Abbas también dijo que se había negado a discutir el plan con Trump por teléfono o a recibir incluso una copia para estudiarlo: "Trump me pidió que le hablara por teléfono, pero le dije que no y que quería enviarme una carta (...) pero lo rechacé".

El presidente palestino, Mahmud Abbas (centro) muestra mapas de la Palestina histórica, el plan de partición de las Naciones Unidas de 1947, las fronteras de 1948-1967 entre los territorios palestinos e Israel y un mapa actual de los territorios palestinos sin Israel, durante la reunión de ministros de relaciones Exteriores de la Liga Árabe sobre el plan de paz del presidente de Estados Unidos para Medio Oriente en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020.
El presidente palestino, Mahmud Abbas (centro) muestra mapas de la Palestina histórica, el plan de partición de las Naciones Unidas de 1947, las fronteras de 1948-1967 entre los territorios palestinos e Israel y un mapa actual de los territorios palestinos sin Israel, durante la reunión de ministros de relaciones Exteriores de la Liga Árabe sobre el plan de paz del presidente de Estados Unidos para Medio Oriente en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020. © Khaled Desouki / EFE / EPA

Asimismo, lamentó que desde que Washington empezó a mediar entre palestinos e israelíes no se haya avanzado hacia una solución negociada, y que él mismo se reunió con Trump cuatro veces pero "estos encuentros no produjeron ningún resultado".

Antes de presentar su plan, el presidente Trump dijo que esperaba el apoyo de los palestinos a su plan de paz pero "si no, la vida continúa".

El plan de paz de Trump no cumple con las aspiraciones de los palestinos

En el plan de paz diseñado por la Casa Blanca, la ciudad santa es reconocida como la capital unida de Israel, aunque Trump explicó que los palestinos podrán establecer la capital de su futuro Estado en las afueras orientales de la ciudad, algo que Abbas rechazó enfáticamente.

El anteproyecto, respaldado por Netanyahu, exige la creación de un Estado palestino desmilitarizado, que excluya los asentamientos judíos construidos en territorio ocupado en Cisjordania bajo el control de las fuerzas de seguridad israelíes. 

El presidente palestino advirtió que el plan solo les concede la zona de Abu Dis, un barrio deprimido de Jerusalén del Este, y no toda la parte oriental de la ciudad, ocupada en 1967 y anexionada en 1980 por Israel, todos unidos por una nueva red de carreteras, puentes y túneles. Abbas, también conocido como Abu Mazen, señaló que los territorios de un futuro Estado palestino, tal y como prevé el plan de Trump, solo representan el 22 % de la "Palestina histórica".

El presidente estadounidense Donald Trump recibe al primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca, en Washington D. C., el 27 de enero de 2020.
El presidente estadounidense Donald Trump recibe al primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca, en Washington D. C., el 27 de enero de 2020. © Kevin Lamarque / Reuters

Israel controlaría las fronteras y el espacio aéreo del estado y mantendría la autoridad de seguridad general. Los críticos del plan dicen que esto privaría a la condición de Estado palestino de cualquier significado.

"Hemos informado a la parte israelí (...) que no habrá ninguna relación con ellos ni con Estados Unidos, incluidos los lazos de seguridad", dijo Abbas en la reunión de emergencia de un día, llamada para discutir el plan de Trump, que según la ANP favorece a Israel.

Los funcionarios israelíes no hicieron comentarios inmediatos sobre las declaraciones de Abbas ni de la Liga Árabe.

La Liga Árabe rechaza el plan de paz para Medio Oriente de Donald Trump

Al término de la sesión de los ministros de Exteriores de los países miembros de la Liga Árabe en El Cairo, el organismo panárabe emitió una resolución en la que afirmó su "rechazo el acuerdo del siglo estadounidense-israelí, que no cumple el mínimo de los derechos y las aspiraciones del pueblo palestino".

El plan aboliría el derecho al retorno de los refugiados palestinos desplazados por la guerra de 1948 y sus descendientes, una demanda palestina clave. Todo el acuerdo dependería de que los gobernantes de Hamás de Gaza y otros grupos armados se desarmaran, algo que siempre han rechazado rotundamente.

Asimismo, el plan "contradice las referencias del proceso de paz" entre palestinos e israelíes, que hasta el momento estaba basado en "ley internacional y las resoluciones relevantes de la ONU". Por ello, la Liga Árabe hizo un llamado a la Administración estadounidense para que "se comprometa con las referencias (legales) internacionales del proceso de paz justo, continuo e integral", según el texto.

Una visión general muestra una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su plan de paz para Medio Oriente, en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020.
Una visión general muestra una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su plan de paz para Medio Oriente, en El Cairo, Egipto, el 1 de febrero de 2020. © Mohamed Abd El Ghany/Reuters

El organismo recordó una de esas referencias más destacadas: las fronteras de 1967 que deberían marcar un futuro Estado palestino independiente con capital en Jerusalén Este, pero que el nuevo plan del presidente estadounidense, Donald Trump, ignora.

El plan respalda la anexión por parte de Israel del valle del Jordán, que constituye alrededor del 30 % del territorio de Cisjordania, y reconoce Jerusalén como capital de Israel. La futura capital palestina se situaría en los suburbios de Jerusalén "al este y el norte" del muro israelí, que incluyen Kafr Aqab, la parte este de Shuafat y Abu Dis, barrios separados y deprimidos de la ciudad. Este es el punto más polémico e irrenunciable para los palestinos, tal y como afirmó con ímpetu Abbas. 

Con Reuters, AP y EFE

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