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Brexit: entre lágrimas (de tristeza y alegría) Reino Unido le dio el último adiós a la Unión Europea

Entre la tristeza y el júbilo, los británicos se despidieron de la Unión Europea.
Entre la tristeza y el júbilo, los británicos se despidieron de la Unión Europea. © France 24

A partir de la medianoche del 31 de enero, Londres y Bruselas dieron por terminada una relación de amores y odios que duró 47 años y de inmediato se preparan para definir cómo será la convivencia de ahora en adelante. Inicia un periodo de transición que irá al menos hasta el 31 de diciembre de 2020.

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Cuando el reloj marcó este viernes la medianoche en casi todo Europa y las 11 de la noche en el Reino Unido, la Unión Europea vio cómo un país se retiraba por primera vez de sus filas en 63 años de historia.

Este 31 de enero de 2020 fue un día cargado de simbolismo: las reacciones a la tan anunciada separación en todo el mundo fueron una mezcla de alegría y euforia, pero también de resignación y hasta rabia.

Mientras unos celebraban, otros lloraban de tristeza

Los llamados “brexiteers” salieron a las calles para alzar sus copas y reclamar la victoria en lo que definieron como un “día de independencia” que, según dijeron, marcó una nueva era para el país.

Un hombre levanta una botella de champán mientras la gente celebra que Gran Bretaña abandonó la UE en Londres, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020.
Un hombre levanta una botella de champán mientras la gente celebra que Gran Bretaña abandonó la UE en Londres, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020. © Henry Nicholls / Reuters

El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que "este no es un final, sino un comienzo" de una "nueva era de cooperación amistosa". En su cuenta de Twitter, Johnson agregó que “esta noche hemos dejado la UE, un punto de inflexión extraordinario en la vida de este país. Unámonos ahora para aprovechar al máximo todas las oportunidades que traerá el Brexit, y desatemos el potencial de todo el Reino Unido”.

Pero las demostraciones de júbilo contrastaron con las caras largas de muchos británicos que protestaron contra el Brexit. En especial en Edimburgo, la capital de Escocia, una nación en la que gran parte de sus ciudadanos se oponía a las intenciones secesionistas del Reino Unido y que ahora demanda un segundo referendo sobre la independencia de su país.

La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, busca convocar un referendo este año para que sus ciudadanos escojan si quieren seguir haciendo parte del Reino Unido, pero no puede hacerlo sin el consentimiento del gobierno británico.

Los manifestantes contra el Brexit sostienen pancartas frente al parlamento escocés, en Edimburgo, Escocia, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020.
Los manifestantes contra el Brexit sostienen pancartas frente al parlamento escocés, en Edimburgo, Escocia, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020. © Russell Cheyne / Reuters

Reino Unido se quedó sin representación en Europa

A los funcionarios de las principales instituciones europeas les tomó menos de un minuto retirar las banderas del Reino Unido de sus sedes, en actos protocolarios casi simultáneos que consumaron el divorcio entre Londres y Bruselas.

El famoso “Union Jack”, una representación que combina las cruces de los santos patronos de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte, ya no está ni en el Parlamento, ni en el Consejo Europeo, y mucho menos en la Embajada británica en Bruselas. Dentro de poco, la bandera será expuesta en el Museo de la Historia de Europa, ubicado a pocos metros del edificio legislativo.

Aunque la retirada de las banderas puso el broche a casi cinco décadas de membresía británica en la UE, su significado no es solo simbólico. De ahora en adelante, Gran Bretaña no tendrá voz ni voto en las decisiones que se tomen en este grupo de países y perdió las sillas en el Parlamento, aunque sí debe seguir aportando a su presupuesto, al menos hasta que termine este año.

Sin embargo, por el momento nada cambiará a nivel práctico para los ciudadanos en el periodo de transición que irá hasta el 31 de diciembre de 2020 y que definirá cómo serán las relaciones futuras entre ambos bloques.

Negociaciones exprés de cara a un “acuerdo amigable”

Aunque los lazos que entablaron en 1973 el Reino Unido y la Unión Europea se hayan roto, a ambos les conviene conservar la amistad. Y así lo quieren plasmar en un ambicioso acuerdo que incluye aspectos tan sensibles como la circulación de personas, el comercio, la agricultura, los servicios sociales, entre muchos otros.

En medio de la euforia de los primeros minutos del Reino Unido como estado independiente, el líder del Partido Brexit y considerado el arquitecto de la separación, Nigel Farage, omitió dar alguna señal sobre cómo se llevarán a cabo estas negociaciones.

En su lugar, destacó que “debemos celebrar el hecho de que vamos a ser capaces de hacer nuestras propias leyes. Nos convertiremos en un gobierno independiente y seremos una nación orgullosa".

El líder del Partido Brexit, Nigel Farage, celebra en la Plaza del Parlamento en Londres, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020.
El líder del Partido Brexit, Nigel Farage, celebra en la Plaza del Parlamento en Londres, Gran Bretaña, el 31 de enero de 2020. © Simon Dawson/Reuters

Entre tanto, el líder del opositor Partido Laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn, cree que el Brexit llevará al Reino Unido a recorrer un camino incierto. “El lugar de Gran Bretaña en el mundo cambiará. La pregunta es ¿qué dirección tomamos ahora?”.

Agregó que “podemos construir una Gran Bretaña verdaderamente internacionalista, diversa y con visión de futuro. O podemos volvernos hacia adentro y cambiar nuestros principios, derechos y estándares para asegurar acuerdos comerciales apresurados y unilaterales con Donald Trump y otros”.

Una decisión que la UE acata, pero no comparte

La salida del Reino Unido del bloque comunitario dejó un sinsabor en Europa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo resumió en que las relaciones “nunca serán las mismas”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo a su turno que, aunque las relaciones bilaterales entre Francia y el Reino Unido no cambiarán del todo, los negociadores del nuevo acuerdo serán “estrictos” a la hora de defender los derechos de los ciudadanos.

Tanto el jefe de Estado francés, como otros mandatarios de la región, hicieron un llamado a la unidad de los 27 países que le quedan a la Unión Europea, pues la salida británica “es una señal de alarma histórica que nos debe hacer reflexionar a todos”.

Los líderes dieron señales claras de que las negociaciones de cara a un acuerdo no serán nada fáciles, aunque de su éxito o no depende si después del divorcio, el Reino Unido y la Unión Europea quedan como enemigos o prefieren seguir siendo amigos con derechos.

France 24 con Reuters y AFP
 

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