Saltar al contenido principal

Iowa, dividido entre la revolución de Sanders y la unión sagrada de Biden

Los precandidatos demócratas Bernie Sanders (izquierda) y Joe Biden (derecha) haciendo campaña en Iowa.
Los precandidatos demócratas Bernie Sanders (izquierda) y Joe Biden (derecha) haciendo campaña en Iowa. © Jessica Le Masurier

Ambos favoritos para las elecciones en Iowa, el socialista Bernie Sanders y el moderado Joe Biden se presentan como las figuras más capaces de vencer a Donald Trump durante las elecciones presidenciales estadounidenses en noviembre de 2020. Uno basa su campaña sobre sus ideas, el otro sobre su personalidad. Reportaje.

Anuncios

Son las 6:00 p.m. el domingo 2 de febrero, en un barrio desierto del centro de Des Moines, en Iowa. En un local discreto, alrededor de 30 voluntarios trabajan. Un pequeño grupo de personas con gafas teclea, con la cabeza gacha, en los computadores. Un poco más lejos, una mujer joven le explica a los voluntarios motivados las reglas de oro para el trabajo puerta a puerta.

"Lo que estamos haciendo aquí, asegura ella, es cambiar el curso de la historia estadounidense". Nada más y nada menos. Todos tienen alrededor de 20 años y una apariencia moderna. Su candidato para el caucus democrático de la noche del lunes es Bernie Sanders, el ídolo de los jóvenes estadounidenses.


Aquí en Iowa, el primer Estado en votar, el senador de Vermont compite codo a codo con el moderado Joe Biden. Sin embargo, Biden es el favorito a nivel nacional. Su victoria el lunes 3 de febrero representaría un enorme acierto para dirigirse en la buena dirección. El candidato ha estado atascado desde hace varios días en Washington a causa del proceso de destitución contra Donald Trump. Adelanta su campaña los fines de semana, labrando el terreno para hablarle sobre su "revolución política" a un público cada vez mayor. Pero ante todo, Biden puede contar con una sólida red para respaldarlo.

En los muros del local de Des Moines, unos afiches recuerdan los temas clave de la campaña del socialista: "Anulación de la deuda estudiantil", "Salario mínimo de 15 dólares" e incluso "La salud es un derecho humano". Cydney Macmillan, de 35 años, trabaja en la campaña. Desde hace un mes y medio es voluntario. Ya había votado por Bernie Sanders hace cuatro años. Esta vez se dio cuenta de que el campo demócrata es cada vez más progresista, en particular con las candidaturas de Elizabeth Warren y de Andrew Yang. "Yo creo que Bernie es el causante de eso y me parece algo bueno", afirma Macmillan.

Bernie y su "movimiento"

Macmillan está convencido de que el entusiasmo por su candidato nunca había sido tan grande. "Miren a su alrededor. ¡Hay gente que ha venido a ayudarnos desde Nueva York, California, Texas! ¡Llegan buses llenos de personas! Bernie convoca a los jóvenes, pero también a personas más mayores, a las minorías… Él tiene un movimiento que no tienen los demás". Según Cydney Macmillan, Sanders podría incluso atraer a quienes están decepcionados de Donald Trump gracias a su carta 'anti-establishment'.


A tres metros de él, otro voluntario regresa de una operación puerta a puerta. Simon Golovcsinko, de 26 años, le describe a sus compañeros su fórmula para hablarle a los trumpistas. "Si me dicen: 'Llamó a la puerta equivocada', les contesto con una broma: '¿Es usted una persona intolerante?'. ¡Nunca nadie me han contestado que sí! Y así se empieza una conversación".

Simon Golovcsinko, voluntario de Bernie Sanders, en una sala de campaña, el sábado 1 de febrero de 2020 en Des Moines.
Simon Golovcsinko, voluntario de Bernie Sanders, en una sala de campaña, el sábado 1 de febrero de 2020 en Des Moines. © Jessica Le Masurier / France 24


Convencer al bando opuesto para poder ganar el próximo noviembre es también el objetivo de Joe Biden. Si Bernie Sanders cree poder atraer a los decepcionados del "sistema", el ex vicepresidente juega la carta de la moderación y de la unidad.

"Me critican porque digo que quiero unir al país. Pero la democracia consiste en el consenso", le dijo a la muchedumbre el domingo 2 de febrero en Des Moines. Al escucharlo, parecería casi el candidato predilecto de los demócratas. Pero no ha hablado casi de su programa ni de sus rivales. Se ha limitado a recordar los peores escándalos del actual presidente y a enfrentarlos con su propio "código moral".



Falta de entusiasmo

Entre el público es imposible no darse cuenta de una cierta falta de entusiasmo entre los aplausos, en comparación a los partidarios de Bernie Sanders, movilizados en extremo. Tal vez sea algo relacionado con el promedio de edad, mucho más elevado entre quienes apoyan a Biden que al socialista. En la sala se percibe la presencia de algunos curiosos con pancartas de Pete Buttigieg, otro competidor del campo moderado.

Sin embargo, esto no impide que muchos partidarios de Joe Biden estén seguros de su decisión: "La razón principal de mi apoyo, aparte de su experiencia, es que actualmente estamos demasiado divididos y debemos resolver esta división racial, afirma James A. Benzoni, un abogado en inmigración interrogado al final de la reunión. La elección de Barack Obama reavivó los prejuicios racistas y hoy en día Biden es el único capaz de reconciliar ambos bandos".

James A Benzoni, partidario de Joe Biden, el 2 de febrero de 2020 en Des Moines, Iowa.
James A Benzoni, partidario de Joe Biden, el 2 de febrero de 2020 en Des Moines, Iowa. © Jessica Le Masurier / France 24


Aún así, el candidato septuagenario vacila -fue el único en haber leído sus notas en el estrado- y a veces parece cansado. Pero hay que reconocer que tiene una manera muy personal y calurosa de interactuar con el público. Cuando se expresa, se toma el tiempo de mirar a cada uno de los espectadores a los ojos. "Uncle Joe" no vende un simple programa sino también una personalidad capaz de consolar a un país herido. "Tiene un gran corazón, es un hombre muy bueno", asegura Tom Small, otro partidario de Biden. "Tiene experiencia y sabiduría", añade. "¡Y compasión!", insiste su esposa, Linda.

Bloomberg está listo para sacar ventaja

Las elecciones del lunes en la noche serán una prueba para Joe Biden. El favorito a nivel nacional, puede permitirse perder este Estado pues va liderando en los que aportan más representantes. Pero las elecciones demócratas se juegan también a nivel moral. Si Bernie Sanders logra movilizar a sus partidarios en masa y ganar en Iowa y luego en New Hampshire a la semana siguiente -donde figura como favorito- contará con un impulso considerable.

En dado caso, el multimillonario Michael Bloomberg está listo. Él no hizo campaña en Iowa ni en New Hampshire sino que se concentra en los estados con muchos representantes como California o Texas.

Le apuesta a la gran fragilidad de Biden y a un frente anti-Bernie en el seno del establecimiento demócrata. Bloomberg podría entonces parecer como el salvador centrista capaz de gastar sin medida frente al otro multimillonario a quien quiere desalojar de la Casa Blanca: Donald Trump.

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.