Saltar al contenido principal

¿Vive el fujimorismo el ocaso de su poderío en Perú?

La dos veces candidata presidencial Keiko Fujimori es investigada por presunto lavado de activos. A poco de cumplir diez años de creación, su organización política perdió el poder de acción que se había asegurado en comicios pasados.
La dos veces candidata presidencial Keiko Fujimori es investigada por presunto lavado de activos. A poco de cumplir diez años de creación, su organización política perdió el poder de acción que se había asegurado en comicios pasados. © Agencia Andina

Fuerza Popular, que se imponía en el hemiciclo antes de la disolución del Parlamento, ha retornado con pocas posibilidades de levantarse para las elecciones generales de 2021. Su fundadora, Keiko Fujimori, políticamente debilitada por el caso Odebrecht, se desvanece cada vez más de la carrera hacia Palacio de Gobierno.

Anuncios

El partido Fuerza Popular ha sufrido dos golpes que tendrán repercusión en su futuro político. Los resultados de las elecciones congresales extraordinarias para el periodo 2020-2021 dejarían a la agrupación con solo 15 representantes en el Congreso; una baja importante si consideramos que en el 2016 había obtenido una arrolladora mayoría de 73 parlamentarios.

Por otro lado, su lideresa Keiko Fujimori volvió a prisión preventiva por orden judicial a consecuencia de las investigaciones que la Fiscalía peruana le sigue por el caso Odebrecht. Si su defensa legal no logra revertir la medida, Fujimori permanecería recluida hasta abril del 2021; situación compleja como para intentar una vez más llegar a la Presidencia de la República.

De mayoría aplastante a bancada mediana en un Congreso fragmentado

Los últimos comicios parlamentarios -convocados con urgencia tras la disolución del Parlamento- no le dieron a ningún partido la ventaja de la mayoría absoluta. De acuerdo con el conteo de las actas a más del 91%, el partido con más votos es Acción Popular, seguido del Frepap y de Alianza para el Progreso. Fuerza Popular apenas figura en el sexto puesto con 989.889 votos.

En las elecciones generales ordinarias de 2016, la foto fue muy distinta: el partido naranja consiguió un total de 4.431.077 votos y dejó muy por detrás al oficialista Peruanos por el Kambio, de Pedro Pablo Kuczynski, que pese a ganar la contienda presidencial, obtuvo solo 18 curules en el Congreso.

Fuerza Popular se había consolidado como la mayor fuerza de oposición tras las elecciones de 2016, cuando logró 73 escaños en un Parlamento de 130 miembros.
Fuerza Popular se había consolidado como la mayor fuerza de oposición tras las elecciones de 2016, cuando logró 73 escaños en un Parlamento de 130 miembros. © Agencia Andina

La cifra obtenida este año ni siquiera se acerca a la del 2011, cuando Fuerza Popular -entonces, Fuerza 2011- compitió por primera vez como grupo político independiente y se aseguró 37 escaños con 2.948.781 votos.

Para la politóloga Adriana Urrutia Pozzi-Escot, el partido se encuentra en lo más parecido a una etapa de base. "Digamos que el fujimorismo vuelve a su 'voto duro', que es aquel conformado por electores que siempre han sido fujimoristas (incluyendo a los seguidores del expresidente Alberto Fujimori). Los sectores que Keiko había logrado agrupar -en torno a una propuesta de años de años de trabajo partidario- se han desafiliado", explica.

La también directora de la escuela de Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya considera que las investigaciones fiscales a Keiko Fujimori (cuya primera orden de prisión preventiva se dictó en octubre de 2018) y la conducta de la bancada congresal antes de la disolución del Parlamento han perjudicado casi irreparablemente al partido.

"Por un lado, está el proceso a su lideresa y por el otro, el carácter que ha sido calificable de obstruccionista dentro del Congreso pasado. Un carácter que la ciudadanía llegó a captar como poco productivo, pues realmente no se tradujo en acciones concretas que beneficien a la población. Podría concluir que, en estas elecciones, los votantes han penalizado o evaluado negativamente este desempeño anterior", dijo Urrutia a France 24.

Keiko Fujimori, en prisión preventiva por segunda vez

El martes 28 de enero, el Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional Especializado en Delitos de Crimen Organizado aceptó la solicitud que le formulara el Ministerio Público para recluir preventivamente a Fujimori. Según el fiscal José Domingo Pérez Gómez, integrante del Equipo Especial Lava Jato, la lideresa de Fuerza Popular habría liderado una organización dentro de la cúpula del partido con el fin de disfrazar más de un millón de dólares en aportes de Odebrecht como dinero obtenido de actividades proselitistas.

Dicho monto habría servido para financiar las campañas de 2011 y de 2016. De acuerdo con Pérez, una vez culminadas las indagaciones e iniciado el juicio, a Fujimori le correspondería una pena de 18 años de prisión efectiva por el concurso de dos delitos: lavado de activos con agravante de organización criminal y obstrucción a la Justicia. Este último cargo, sostiene, está relacionado con la presunta censura a testigos y supuestos acercamientos a autoridades judiciales influyentes.

Fujimori fue recluida el último miércoles tras la orden que dictó el juez Víctor Zúñiga Urday. La defensa legal de la excandidata presidencial informó que agotarán todas las vías jurídicas nacionales e internacionales para revocar la medida.
Fujimori fue recluida el último miércoles tras la orden que dictó el juez Víctor Zúñiga Urday. La defensa legal de la excandidata presidencial informó que agotarán todas las vías jurídicas nacionales e internacionales para revocar la medida. © Agencia Andina

La abogada de Fujimori, Giulliana Loza Ávalos, apeló la nueva orden de prisión preventiva y adelantó que, adicionalmente, el esposo (de nacionalidad estadounidense) y algunos partidarios de la excandidata visitarán a senadores de Estados Unidos para informarles sobre "las irregularidades que han estado pasando". Dijo también que esta resolución recae en una "persecución política" que tiene por objetivo anular una eventual candidatura de su defendida.

La abogada constitucionalista Gabriela Oporto Patroni señaló para este artículo que las aparentes intenciones de involucrar al Senado norteamericano no tendrían ningún efecto en el caso: "Eso, en estricto, no funciona como una instancia internacional. Para empezar, por un tema de soberanía, resulta muy difícil que un país pretenda interferir en procesos judiciales que se están llevando a cabo en otro país".

Oposición pequeña y con pocas chances al 2021

El analista político Juan De la Puente estima que este periodo legislativo complementario será aprovechado por las bancadas para garantizarle votos a sus partidos en el 2021. "Creo que, post-disolución del Parlamento, no existen las condiciones para un Congreso antagónico porque el grueso de los partidos tienen expectativas hacia el 2021. Entonces, se encuentran a sí mismos presionados por tener una conducta que les permita asegurar votos".

En el caso de Fuerza Popular, consolidarse como una opción electoral y recomponerse del fracaso de las extraordinarias sería un reto mucho mayor. Esto, considerando que ahora necesitarán establecer alianzas para impulsar sus planes legislativos; algo que en el anterior Congreso no les hacía falta.

Sin partidos como el APRA -la histórica fuerza política del desaparecido Alan García- y Solidaridad Nacional -que también había postulado a estos últimos comicios con algunos excongresistas 'reciclados' de Fuerza Popular como candidatos- desaparecieron los bloques de alianza asegurada para el partido naranja.

"Hay una cosa que el fujimorismo no necesitaba hacer en el Parlamento anterior, que era concertar con otros partidos. Ahora sí va a tener que concertar y, en esta dinámica, vamos a ver qué estrategia aplica. Porque, claro, no tendrán que concertar con una sola mayoría, pues no la hay, sino con varias organizaciones medianas como ellos. Y no veo con claridad con quién podrían aliarse para sus reformas de fondo o para provecho de su agenda partidaria", indicó Adriana Urrutia.

La politóloga Eliana Carlín Ronquillo no duda que el fujimorismo, con su lideresa en prisión, mantendrá una postura de victimización frente al Gobierno, el sistema judicial que los investiga y los medios. "Todo este año van a querer instalar una agenda de victimización política, que ya se inició con declaraciones de Keiko Fujimori, (la congresista electa) Martha Chávez y una carta de Alberto Fujimori hablando de una 'obsesión política' contra el fujimorismo".

La magíster en Políticas Públicas por la Universidad de Georgetown señala que, en cuanto a las alianzas y el desempeño legislativo, Fuerza Popular deberá calcular bien sus estrategias y comportamientos. "Posiblemente, sabrán aliarse con distintas agrupaciones de acuerdo al tópico de cada coyuntura. En la agenda conservadora religiosa, en la agenda económica, por ejemplo. Lo tendremos que ir viendo de acuerdo a cómo se vayan dando las votaciones en el nuevo Congreso. Lo cierto es que deben cuidarse y no mostrarse nuevamente agresivos y obstruccionistas, porque ya es sabido que la ciudadanía rechaza esas conductas con energía y no sería estratégico de cara a las elecciones generales de 2021", explica Carlín.

De momento, la posibilidad de una candidatura presidencial en la elección que viene o en futuros procesos electorales parece distante. "Yo sí creo que la ventana u oportunidad de llegar al poder y ser gobierno se ha cerrado para Fuerza Popular. Veo bien complicada la reconfiguración para llegar a una organización con la que llegó muy fuerte en el 2016", afirma la politóloga Urrutia.

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.