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Coronavirus: Xi Jinping ofrece un mensaje de calma mientras la cifra de muertos supera los 1.000

El presidente de China, Xi Jinping, reapareció públicamente el 10 de febrero en un hospital en la comunidad de Anhuali, en Beijing.
El presidente de China, Xi Jinping, reapareció públicamente el 10 de febrero en un hospital en la comunidad de Anhuali, en Beijing. © Agencia de noticias Xinhua vía EFE

Xi Jinping visitó un hospital en Beijing y cambió ligeramente su discurso, al pasar de considerar el virus de Wuhan como un "demonio" a expresar que "eventualmente" podrán contenerlo. Pero las cifras siguen aumentando: ya son más de 1.000 las víctimas mortales y cerca de 42.000 los contagiados.

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Con un tapabocas y midiéndose la temperatura como todos los chinos. Así reapareció ante el público este 2 de febrero el presidente de China, Xi Jinping, que visitó al personal médico y a varios pacientes contagiados con el coronavirus que se encuentran en el hospital Ditan en Beijing. Allí se están implementando medidas para contener el virus que se propagó desde la ciudad de Wuhan.

"Aquí, en nombre del Comité Central del Partido Comunista de China, rindo mi mayor respeto y les doy mis sinceros agradecimientos a todos los trabajadores médicos que están combatiendo la epidemia en todo el país", dijo el presidente y también secretario general del Partido Comunista. 

Según el medio estatal chino 'CCTV', el presidente observó cómo era el tratamiento de los pacientes e hizo una videollamada con varios médicos que se encuentran en Wuhan.

La novedad es que Xi no aparecía públicamente desde hace varias semanas a pesar de la epidemia en la que se convirtió el coronavirus. También mostró un cambio frente a su posición respecto a la enfermedad.

Esta vez se mostró más optimista al alentar al personal clínico diciéndoles que "eventualmente" podrían contener la epidemia. Su frase contrasta con la que expresó a finales de enero durante la reunión con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Beijing. "La epidemia es un demonio y no podemos dejar que este demonio se esconda", sostuvo en ese momento al comprometerse a compartir toda la información con la entidad de la ONU para combatir el coronavirus.

El mensaje del tapabocas que usó Xi Jinping

La aparición de Xi también llama la atención porque en los videos registrados por los medios locales se le ve con un tapabocas común. Esto contrasta con la polémica que surgió hace una semana, cuando funcionarios del Gobierno chino aparecieron con tapabocas especiales, que únicamente tiene el personal clínico que está atendiendo el virus por tener respiradores especiales. 

El presidente Xi Jinping usó un tapabocas corriente al visitar el hospital de Ditan, en Beijing, China.
El presidente Xi Jinping usó un tapabocas corriente al visitar el hospital de Ditan, en Beijing, China. © Agencia de noticias Xinhua vía Reuters

El hecho conmocionó porque conseguir un tapabocas se ha vuelto una tarea difícil, al punto que el Gobierno de Taiwán tuvo que regular la venta y limitarla a solo dos mascarillas semanales por persona, a la vez que redujeron los precios

La escasez ha llegado a tal punto que empresas como Foxconn, que se dedica a hacer aparatos tecnológicos, dedicó una de sus líneas de producción en Taiwán a hacer tapabocas para sus miles de empleados. 

Las maniobras políticas para evitar el impacto económico

El coronavirus no solo ha impactado a la industria de los tapabocas. Otros aspectos de la economía también se han visto golpeados, por lo que Xi Jinping aprovechó su aparición para decir que cumplirán sus metas económicas del año y que harán los ajustes necesarios para minimizar el impacto económico del virus. 

Esto se une a las movidas políticas que ha hecho el mandatario desde el 7 de febrero, cuando habló telefónicamente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para pedirle que actúe de manera calmada frente al coronavirus. 

En esa ocasión, los dos mandatarios aprovecharon para mantener en pie la primera fase del acuerdo económico al que llegaron a mediados de enero, luego de la guerra comercial que se desató entre ambas naciones y que podría ser uno de los más afectados con el virus. 

Por ahora, Trump se muestra favorable con la situación de China. El magnate ha respaldado públicamente lo que ha hecho su homólogo para contener el virus e incluso ha ofrecido "toda la ayuda necesaria" de Estados Unidos.

A pesar de los intentos políticos por contener el impacto económico, el coronavirus ya ha golpeado a multinacionales, como lo reportó Reuters. Así pasó con Apple, que está considerando reabrir sus fábricas en Wuhan, y con H&M que vio sus ventas afectadas en enero por las 45 tiendas que cerraron en China. Incluso Amazon habría decidido acumular reservas de productos hechos en el país asiático ante el temor de ver afectada su cadena de producción, según correos publicados por 'Business Insider'.

China intenta volver a la normalidad laboral 

El coronavirus no solo está afectando la economía china sino también su día a día laboral.

Hasta ahora, la situación era distinta porque la mayoría de los trabajadores estaban en vacaciones por el año lunar, un periodo que el Gobierno extendió por 10 días más ante la expansión del coronavirus. 

Hasta ahora, el Gobierno chino ha bloqueado ciudades enteras en la provincia de Hubei y no a parado de aconsejar a sus ciudadanos que no salgan de casa. Las medidas han llegado al punto que la OMS las ha elogiado mientras que algunos ciudadanos han contado cómo el Gobierno está usando cámaras para detectar si las personas tienen fiebre o si están usando tapabocas

Sin embargo, ya las vacaciones terminaron este 10 de febrero, con lo que las autoridades enfrentarán un nuevo reto. Esto hizo que ciudades que permanecían parcialmente vacías tuvieran mucho más tráfico ahora, como ocurre en Beijing, Shanghái y Guangzhou, en el sur del país. 

Y es que los transportes volvieron a su funcionamiento usual, lo que podría dificultar aún más las medidas de prevención de las autoridades. Pero los ciudadanos chinos todavía están atemorizados y esto se evidencia en hechos tan cotidianos como la cantidad de pasajeros en el metro de Beijing: según los medios oficiales, el primer día laboral se registró la mitad de viajeros en comparación con un día regular de trabajo. También son comunes las imágenes de centros comerciales desolados y bancos cerrados.

Un hombre camina frente a los retratos del presidente chino Xi Jinping y el difunto Mao Zedong mientras el país se ve afectado por un brote del coronavirus, en una calle de Shanghái, China, el 10 de febrero de 2020.
Un hombre camina frente a los retratos del presidente chino Xi Jinping y el difunto Mao Zedong mientras el país se ve afectado por un brote del coronavirus, en una calle de Shanghái, China, el 10 de febrero de 2020. © Aly Song / Reuters

Por su parte, la gente toma sus propias precauciones en los locales, tomándole la temperatura a todos los clientes, desinfectando constantemente cualquier objeto y pidiéndole a los visitantes que se laven las manos. 

La prevención no solo viene por parte de los ciudadanos. El Gobierno de Shanghái, por ejemplo, sugirió a las empresas que escalonaran los horarios de trabajo para evitar al máximo tener grandes grupos de personas en un mismo lugar, también pidió a los trabajadores evitar las comidas grupales y mantenerse por lo menos a un metro de distancia de sus compañeros. 

Con AFP, Reuters y medios locales

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