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Senado italiano levantó inmunidad a Matteo Salvini, acusado de "secuestro de migrantes"

El líder de la Liga Matteo Salvini, en el Senado luego de su discurso este 12 de febrero de 2020.
El líder de la Liga Matteo Salvini, en el Senado luego de su discurso este 12 de febrero de 2020. © Guglielmo Mangiapane / Reuters

Con el retiro de la inmunidad por parte del Senado de Italia, Matteo Salvini, político de extrema derecha y exprimer ministro de Interior, podría ser juzgado por haber detenido a 131 migrantes rescatados el año pasado. Es acusado por los delitos de "secuestro de personas" y "abuso de poder".

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El líder italiano del movimiento político La Liga, Matteo Salvini, otrora poderoso ministro de Interior en la cesada coalición de gobierno con el Movimiento 5 estrellas, deberá enfrentar la Justicia sin inmunidad por el caso de los migrantes rescatados a los que les cerró el puerto para desembarcar.

La decisión mayoritaria del Senado de este 12 de febrero les dará a los magistrados luz verde para presentar cargos contra el exministro, que podría enfrentar una condena de hasta 15 años en prisión si es encontrado culpable. 

El Tribunal de Ministros de Catania, órgano encargado de juzgar los delitos cometidos por miembros del Gobierno, había pedido al Senado italiano el enjuiciamiento del senador Salvini pero este contaba con la inmunidad parlamentaria la cual solo el pleno de la Cámara Alta podía retirar, como finalmente sucedió.

Según EFE, el procedimiento siguiente es que este Tribunal regrese el caso a la Justicia ordinaria para que defina si el político debe ser procesado por los delitos de "secuestro de personas" y "abuso de poder".

Aunque es la política migratoria que aplicó mientras estuvo en el poder la que lo tiene en esta instancia judicial, en concreto el caso que le trasnocha es el que se remonta a julio de 2019, cuando impidió llegar a Italia a 131 migrantes salvados en el Mediterráneo y los mantuvo a bordo de un barco de la Guardia Costera italiana durante cinco días.

Pero el exministro no mostró arrepentimiento una vez conoció la decisión. "He defendido a Italia. Siento una fe total en el sistema de Justicia" dijo el político de extrema derecha a la agencia de noticias ANSA luego de la votación y agregó que "no estoy preocupado (…) lo volveré a hacer cuando este de vuelta en el poder".

En redes sociales también se defendió: "Gracias amigos por todo el apoyo que me dan hoy. Estoy tranquilo y con la cabeza en alto, enamorado de Italia. Reivindicaré mi trabajo como ministro porque defender el país no era mi derecho, sino mi deber".

El alza y caída de Salvini, rostro de la extrema derecha italiana

El caso se da en medio de un tenso clima de polarización política que ha tenido en la figura de Salvini a su máximo protagonista. El exministro ascendió meteóricamente desde su puesto como presentador de radio donde pedía la deportación de migrantes y hacia férreas defensas a aspectos de la dictadura de Benito Mussolini.

En las elecciones de 2018, su partido tuvo una votación por encima del tradicional Forza Italia, liderado por el expresidente Silvio Berlusconi. Una vez logró hacerse con el cargo de ministro del Interior, tras formar parte de la coalición de gobierno, inició una arremetida contra las organizaciones de ayudas de migrantes.

Salvini llegó a tener un 38% de apoyo, según las encuestas, y una influencia considerable en las redes sociales gracias a su discurso ultranacionalista, euroescéptico y xenófobo. Tras las elecciones europeas su partido arrasó en Italia, pero el gobierno quedó fracturado.

El líder del partido de extrema derecha de la Liga Italiana, Matteo Salvini, se marcha después de hablar con los medios de comunicación tras el cierre de las urnas para las elecciones regionales de Emilia-Romaña, en Bolonia.
El líder del partido de extrema derecha de la Liga Italiana, Matteo Salvini, se marcha después de hablar con los medios de comunicación tras el cierre de las urnas para las elecciones regionales de Emilia-Romaña, en Bolonia. © Flavio Lo Scalzo / Reuters

El entonces ministro del Interior había tomado varias decisiones políticas que alertaban a los organismos de derechos humanos: cerrar los puertos a los barcos de rescate, criminalizar la ayuda y lanzar duros discursos públicos contra la migración.

Las tensiones con Giuseppe Conte, presidente del Consejo de Ministros, fueron en alza. Cuando Salvini ordenó el cierre del puerto de Lampedusa al Open Arms, barco de rescate de bandera española, el primer ministro lo acusó de desleal y de "enfrentar el tema de la migración reduciéndolo a la fórmula de 'puertos cerrados'".

Salvini siempre recurrió a argumentos populistas para justificar sus decisiones y no en pocas ocasiones dijo que atendía solo a la "voz de los italianos".

Los errores de cálculo de Matteo Salvini 

La fractura creció y luego Salvini cometió al menos dos errores que le costaron estar en la posición que hoy se encuentra.

El primero fue el que le acaba de valer la probable investigación judicial ya sin inmunidad. Salvini rechazó autorizar que 131 migrantes rescatados desembarcaran de un bote de la Guardia Costera, donde llevaban semanas en precarias condiciones, hasta que un pacto fuera alcanzado con otros Estados europeos para albergarlos.

Una corte de Catania, una región al sur de Italia que enfrenta la crisis migratoria día a día, lo acusó de "abuso de poder" por bloquear ese bote entre julio 27 y julio 31. Para algunas organizaciones de DD.HH, el exministro incluso incurrió en el delito de secuestro.

Su segundo error fue político: en el verano del año pasado anunció una jugada arriesgada para forzar nuevas elecciones, rompió la coalición y anticipó la caída del Ejecutivo. Las Cámaras que estaban en vacaciones deberían volver y acelerar una moción de censura contra el primer ministro.

Pero el tiro le salió al revés. Beppe Grillo, fundador del M5S, y Matteo Renzi, del partido Socialdemócrata, empezaron a acercarse a pesar de años de ataques irreconciliables.  Los diálogos terminaron en una alianza que dejó por fuera a Salvini y su caída quedó sellada.

Archivo: el entonces ministro del Interior italiano y líder del partido de la Liga, Matteo Salvini, habla a los medios de comunicación al final de una reunión con los diputados de Lega Nord.
Archivo: el entonces ministro del Interior italiano y líder del partido de la Liga, Matteo Salvini, habla a los medios de comunicación al final de una reunión con los diputados de Lega Nord. Remo Casilli / Reuters


Ahora la decisión del Senado puede ser la estocada final para el líder populista, que sin embargo todavía cuenta con el apoyo de un sector importante de los italianos. La Liga sigue siendo el partido mayoritario en Italia con cerca del 30%, pero su derrota en una elección regional hace menos de un mes selló su destino político y la posibilidad de renovar alianzas.

Sin contar además con que La Liga enfrenta dos investigaciones por lavado de dinero y corrupción internacional tras un presunto y millonario acuerdo secreto por el petróleo ruso. Acusaciones que Salvini rechaza.

El exministro deberá enfrentar ahora la Justicia italiana como cualquier otro ciudadano más.

Con Reuter, EFE y AFP
 

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