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El fiscal general responde a Trump: sus tweets "hacen imposible mi trabajo"

Donald Trump y William Barr.
Donald Trump y William Barr. © France 24, Reuters

El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, le hizo frente a Trump por sus últimos tweets en los que critica al Departamento de Justicia sobre las decisiones en el caso de su asesor Roger Stone, que espera una sentencia para ir a prisión. ¿La luna de miel de Barr y Trump, en suspenso?

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En Washington se habla de si se trata de un distanciamiento estratégico o un verdadero hartazgo de uno de los hombres más fuertes de la Administración del presidente Donald Trump.

William Barr, que no es un hombre mediático, escogió uno de los medios preferidos de Trump, la televisión, para cuestionar los últimos mensajes que el presidente publicó en Twitter  criticando a los fiscales encargados del caso Stone, por recomendar una sentencia de hasta nueve años de prisión para su antiguo socio, que fue declarado culpable en noviembre de 2019 por mentir al Congreso y por obstrucción y manipulación de testigos en la investigación sobre la trama rusa.

Barr decidió no atender la sugerencia de los fiscales justamente un día después de que Trump lanzara un tweet criticando la proposición. El fiscal general fue fuertemente cuestionado y su decisión envió un mensaje de falta de independencia y credibilidad que lo hizo ver muy mal. 

Al ser abordado sobre si había discutido con Trump sobre las recomendaciones en el caso Stone, Barr respondió: "Nunca" y agregó que "me complace decir que, de hecho, el presidente nunca me ha pedido que haga algo en un caso penal". Sin embargo, remarcó que tiene "un problema con algunos de los tweets". 

En la entrevista con la cadena 'BBC News', Barr expresó que "no puedo hacer mi trabajo aquí con un comentario de fondo constante que me debilita. Creo que es hora de dejar de tuitear sobre los casos criminales del Departamento de Justicia", pidió el alto cargo que insistió en que "no voy a ser acosado o influenciado por nadie ya sea el Congreso, los consejos editoriales de los periódicos o el presidente. Voy a hacer lo que creo que es correcto".

Lo exótico de la crítica al uso que el presidente le da a su cuenta de Twitter para atacar instituciones, es que esta  provenga de Barr, que se ha convertido en un poderoso defensor de Trump, ganándose el apodo de "abogado del presidente", por parte de algunos sectores de la oposición. Pero algunas fuentes explicaron al diario estadounidense 'The Washington Post' que existían tensiones más profundas entre el mandatario republicano y el fiscal general, que tenían que ver con el exdirector del FBI, James Comey. 

¿Por qué Barr pasó de la defensa al ataque con Donald Trump?

Según acota 'The Washington Post', la puja interna entre el presidente y el Departamento de Justicia tiene que ver con que el republicano ha querido desde hace un tiempo atrás, que Comey sea acusado formalmente, algo que todavía no sucedido. Trump ha querido que el exdirector del FBI responda penalmente por el manejo que le dio a unos documentos de interacciones que tuvo con él y que Comey guardó en su casa.

Las fuentes que hablaron con el medio aseguraron que el presidente está molesto porque ese departamento no ha sido más duro con sus enemigos. Pero varios mensajes de la Casa Blanca respaldando a Barr intentaron sofocar los mensajes de una posible ruptura. 

U.S. Attorney General Bill Barr arrives prior to U.S. President Donald Trump's statement about his acquittal on impeachment charges by the U.S. Senate in the East Room of the White House in Washington, U.S., February 6, 2020.
U.S. Attorney General Bill Barr arrives prior to U.S. President Donald Trump's statement about his acquittal on impeachment charges by the U.S. Senate in the East Room of the White House in Washington, U.S., February 6, 2020. © Joshua Roberts, Reuters

La portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, dijo que Trump tenía "plena fe" en Barr.

"Al presidente no le molestaron en absoluto los comentarios", dijo en un comunicado. Grisham agregó además que lo dicho por Barr no cambiarían eso y defendió el activo papel de Trump en Twitter: "El presidente usa las redes sociales de manera muy efectiva para luchar por el pueblo estadounidense contra las injusticias en nuestro país, incluidas las noticias falsas", dijo.

Estos comentarios fueron amplificados por el Asesor de Seguridad Nacional de Trump, Robert O'Brien, quien insistió en que el presidente tiene "una tremenda confianza" en el fiscal general. "Es un miembro fantástico del gabinete, tiene una relación muy fuerte con el presidente", dijo O'Brien a los periodistas en la Casa Blanca.

Pero en esta dinámica de versiones encontradas, las palabras de Barr tuvieron eco en el senador republicano Mitch McConnell: "Si el fiscal general dice que se está interponiendo en su trabajo, tal vez el presidente debería escuchar al fiscal general", dijo a 'Fox News'.

Los comentarios de Barr, una oportunidad perfecta para una nueva arremetida demócrata

La decisión del Departamento de Justicia de no atender la recomendación de la sentencia de Stone envió ondas de choque a través de Washington y llevó a los cuatro fiscales a abandonar el caso (y uno a abandonar la agencia).

Y eso llegó directamente a los demócratas del Congreso. "Debería haber una investigación", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, líder demócrata en la Cámara Baja. Otros opositores acusaron a Trump de llenar al Gobierno estadounidense de enemigos percibidos luego de su absolución por cargos de destitución la semana pasada.

Además, los demócratas aseguraron que interrogarían a William Barr sobre el asunto cuando testifique ante el Congreso el 31 de marzo. "Ha tomado medidas que plantean serias preguntas sobre su liderazgo en el Departamento de Justicia", escribieron los miembros demócratas del Comité Judicial de la Cámara a Barr en una carta.

Con Reuters y AFP

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