La altura, el enemigo implacable de los europeos en el Tour Colombia

4 min
Anuncios

Paipa (Colombia) (AFP)

La mano izquierda sujetando una baranda y la cabeza reposando sobre el metal y el brazo. Sudor y jadeos. El francés Julian Alaphilippe encarnó el padecimiento de los europeos por un enemigo quizás más implacable que los 'escarabajos': la altura en las etapas del Tour Colombia.

La imagen del corredor del Deceuninck Quick-step extenuado sobre una vía del pueblito de Santa Rosa de Viterbo silenció a quienes dudan de los efectos de pedalear más cerca del cielo.

"Me quedé sin oxígeno, no podía respirar los últimos 30 metros", atinó a decir quien fuera designado Bicicleta de Oro en 2019 luego del esprint final de la cuarta etapa de la carrera, según declaraciones que recoge el diario El País de España.

Todo indicaba que el galo, de 27 años, pelearía el triunfo, pero a metros de la meta fue superado por Sergio Higuita y Egan Bernal, los dos bólidos colombianos que pasaron a su lado sin hallar resistencia.

Lejos del nivel que lo vistió 14 días de amarillo en el Tour de Francia, Alaphilippe pasaba desapercibido hasta la válida del viernes, en la que ajustó su primer podio en la tercera edición de la competencia.

Pero el esfuerzo a 2.760 metros sobre el nivel del mar pasó factura, y evidenció la dificultad de los europeos para valerse en la altitud.

Cuando restan las dos últimas etapas, Alaphilippe marcha rezagado en la casilla 28, a 2:30 minutos del líder Higuita.

- Soldado advertido -

Ya al inicio de la carrera, una de las principales de América, los 'escarabajos' advertían del sufrimiento que enfrentarían los 54 representantes del Viejo Continente en los departamentos céntricos de Boyacá y Cundinamarca, que cruzan Los Andes.

"Falta un poco el aire", dijo a AFP el español David Lozano, del Novo Nordisk.

La altimetría en las primeras cinco etapas oscila entre los 2.498 y los 2.951 metros. La sexta y última, la prueba reina, registrará un máximo de 3.290, cuando los ciclistas lleguen a El Verjón, un puerto de montaña de segunda categoría aledaño a Bogotá.

La máxima altitud en el Tour de Francia de 2019 fue de 2.770 metros. En la edición anterior del Tour Colombia, donde Alaphilippe y el luxemburgués Bob Jungels ganaron etapas, se corrió a un promedio de 2.200.

"A mí me daba muy duro la altura. La verdad, con el tiempo me estoy acostumbrando", reconoció el suizo Simon Pellaud, del Androni Giocattoli, quien desde hace tres años vive y entrena en Antioquia (noroeste).

Los embates de la falta de oxígeno son categóricos. De los 161 ciclistas que iniciaron la carrera, 54 son europeos. Entre la segunda y la cuarta etapa -la primera fue una crono por equipos-, situaron solamente a cinco representantes en el top 10 y a dos de ellos en el podio.

"La altura acelera el organismo, el metabolismo, y es muy complicada", explicó a AFP el periodista británico Matt Rendell, autor del libro "Reyes de las Montañas", sobre la historia del ciclismo cafetero.

- Dilema -

Mientras los invitados languidecen, la afición colombiana le reclama a la organización del Tour Colombia mayor altimetría y válidas de montaña, donde los cafeteros difícilmente son derrotados.

Pero deportistas y expertos coinciden en que un desgaste excesivo en el inicio del año sería contraproducente para los pedalistas y alejaría a varios de una competencia que cada año toma más relevancia.

"Muchos de ellos no vendrían a competir porque generarían una fatiga tan grande que ya estarían reventados para el resto de la temporada", afirmó Bernal, campeón del Tour de Francia, antes del debut.

Algunos corredores extranjeros, como Alaphilippe y el italiano Fabio Aru, han dicho que viajan a Colombia porque la elevación les resulta funcional para preparar la temporada, pues les permite tener un mayor fondo físico.

"Espero que por lo menos se lleven la forma, para algunos que vinieron a buscarla, y que no repercuta en sobresfuerzos", anotó la comentarista Georgina Ruiz.

Aunque el estadounidense Education First parece tener asegurado el triunfo e incluso el podio, con los locales Higuita y Daniel Martínez y el ecuatoriano Jonathan Caicedo, El Verjón tendrá la última palabra.

En aquel pico empinado se definirá al sucesor de los anteriores campeones, Bernal y el ausente Miguel Ángel López. Los hombres del otro lado del Atlántico no pierden la esperanza.

"Para nosotros, los europeos, es difícil respirar después de los 3.000 metros", dijo Aru al portal Cycling News. "Pero trataremos de hacer lo mejor posible".