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Siria: fuerzas de Al Assad ganan terreno en Alepo y la ONU alerta sobre "horrible" situación

Soldados del ejército aliado al presidente Bashar al-Ásad se despliegan en la provincia de Alepo, en el noroeste de Siria, el 17 de febrero de 2020.
Soldados del ejército aliado al presidente Bashar al-Ásad se despliegan en la provincia de Alepo, en el noroeste de Siria, el 17 de febrero de 2020. © SANA / Handout vía Reuters

El ejército gubernamental sirio tomó el control de decenas de ciudades en la zona desmilitarizada en el noroeste de la provincia de Alepo tras expulsar a fuerzas rebeldes de una autopista clave. Mientras Al Assad promete continuar la batalla, la ONU advirtió por el incremento de los desplazamientos.

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El presidente sirio Bashar al Assad no parece dispuesto a retroceder en su campaña contra las fuerzas rebeldes en el noroeste del país. Pese a la presencia de Turquía en la zona, en apoyo a los insurgentes, el Ejército gubernamental anunció la toma de control de decenas de ciudades en el oeste de la provincia de Alepo, en una zona desmilitarizada.

Este avance de las tropas sirias se dio en territorios sobre los cuales Turquía y Rusia, aliado de Al Assad, habían creado una franja de entre 15 y 20 kilómetros para dividir las posiciones de las fuerzas gubernamentales y la oposición armada.

Sin embargo, el Gobierno sirio hizo caso omiso a esos acuerdos y avanzó sobre esta zona perimetral, luego de haber expulsado a los rebeldes de la autopista M5, la vía más rápida entre Alepo y Damasco, las dos principales ciudades del país. Según el periódico progubernamental 'Al-Watan', esta arteria estaría lista para el uso civil hacia el fin de semana luego de años, lo que representa una importante ganancia estratégica para Al Assad.

Asimismo, según un servicio militar de noticias dirigido por Hezbolá, aliado de Al Assad en el Líbano, el Ejército sirio también reabrió la vía internacional desde el norte de Alepo a las ciudades de Zahraa y Nubl, hacia la frontera turca.

En tanto, el ministro de Transporte sirio, Ali Hammoud, informó sobre la rehabilitación del aeropuerto internacional de Alepo, que permanecía cerrado desde 2012 por la amenaza del derribo de aviones por parte de los grupos rebeldes. Esta terminal tendría su primer vuelo comercial desde Damasco a Alepo el miércoles 18 de febrero y en los próximos días se reanudarían los trayectos a El Cairo, en Egipto, según reportó la agencia estatal de noticias 'Sana'.

Los avances de Al Assad se han visto respaldados por los intensos ataques aéreos de Rusia y por el apoyo de las milicias pro-iraníes. Así, la campaña del Gobierno sirio se ha intensificado desde comienzos de año tanto en el oeste de Alepo como partes de la provincia de Idlib, últimos bastiones rebeldes.

Las ofensivas de las fuerzas progubernamentales y los ataques aéreos rusos alcanzaron este 17 de febrero a Darat Izza, cerca de la frontera con Turquía, unos 30 kilómetros al norte de la ciudad de Alepo, dejando varios civiles heridos y dos hospitales obligados a cerrar, según relataron sus empleados.

Testigos también informaron sobre ataques aéreos en el sur de la provincia de Idlib, los cuales son denunciados por la oposición siria como una "política de tierra arrasada", dado que ha reducido a ruinas a decenas de pueblos y aldeas.

En un discurso televisado, Al Assad advierte que el avance en Alepo "no significa el fin de la guerra"

Pese a los avances logrados, en un mensaje televisado, Al Assad advirtió que "esta liberación" en el perímetro de la ciudad de Alepo "no significa el fin de la guerra ni la caída de todas las conspiraciones ni el fin del terrorismo ni la rendición del enemigo", pero "es el preludio de la derrota final (de las fuerzas opositoras), tarde o temprano".

"Esta liberación significa que no estamos pasivos, sino preparados para los combates que vienen, por eso la batalla para la liberación de las zonas rurales de Alepo e Idlib continúa a pesar de las voces y burbujas vacías que vienen del norte", agregó el mandatario, en referencia al país vecino, Turquía, que respalda a los grupos rebeldes.

Idlib y el oeste de Alepo son considerados los últimos bastiones de las fuerzas rebeldes a Bashar al Assad y están prácticamente bajo el dominio del Organismo de Liberación del Levante, una alianza islamista que incluye a la exfilial siria de Al Qaeda y es considerada por Siria y Rusia como "terrorista".

La ONU alerta sobre nuevos desplazamientos y la "horrible" situación en el noroeste de Siria

La intensificación de los ataques de las fuerzas progubernamentales en Idlib y Alepo han provocado que cientos de miles de civiles sirios huyeran hacia la frontera con Turquía, engrosando aún más el que es el mayor desplazamiento de personas desde el inicio de la guerra en Siria hace nueve años.

Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtieron sobre el incremento de la huida de personas y la "horrible" situación que se vive en el noroeste de Siria, donde, según estimaciones, unas 900.000 personas han sido desplazadas desde el 1 de diciembre.

El subsecretario general de la ONU para la coordinación de Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, alertó que los desplazados, en su gran mayoría mujeres y niños, "están traumatizados y obligados a dormir al aire libre con temperaturas gélidas porque los campamentos están llenos".

Según David Swason, portavoz de la ONU, más de 40.000 personas se han trasladado solo en los últimos cuatro días desde la provincia de Alepo a raíz de los intensos combates.

Por eso, en su comunicado, Lowcock reiteró que "la única opción es un alto el fuego" para frenar la que catalogó como "la mayor historia de terror humanitario del siglo XXI".

Moscú y Ankara reinician diálogos diplomáticos, pero sin avances

La frágil cooperación diplomática entre Rusia y Turquía, que respaldan a facciones opuestas en el conflicto sirio, tuvo una nueva ronda de conversaciones en Moscú este lunes 17 de febrero, aunque sin grandes avances.

Mientras Ankara reiteró sus demandas a Moscú para que facilite el retroceso de las tropas de Al Assad y se declare un alto el fuego, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, señaló que las fuerzas rebeldes islamistas continuaron sus ataques sobre bases rusas y posiciones sirias, por lo que “no es posible dejar esto sin respuesta".

"Las tropas de Rusia y Turquía en el terreno en Siria, en Idlib, están en contacto constante entre sí, observando los cambios en las condiciones. Se entienden completamente", aclaró Lavrov.

Mientras tanto, alarmado por la nueva crisis de refugiados en su frontera, el Gobierno turco ha dispuesto el envío de miles de tropas y cientos de convoyes militares para reforzar los puestos de observación en Idlib, establecidos en el acuerdo de desescalada de 2018 con Rusia.

Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha señalado en los últimos días que su ejército hará retroceder a las fuerzas sirias si éstas no se retiran de Idlib a finales de mes o incluso antes.

Con Reuters y EFE

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