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Michael Bloomberg fue el centro de los ataques en el debate demócrata de Nevada

De izquierda a derecha: Michael Bloomberg, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Joe Biden, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar, durante el debate demócrata, en Las Vegas, Estados Unidos, el 19 de febrero de 2020.
De izquierda a derecha: Michael Bloomberg, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Joe Biden, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar, durante el debate demócrata, en Las Vegas, Estados Unidos, el 19 de febrero de 2020. © Mike Blake / Reuters

El debate previo al caucus del 22 de febrero dejó una lucha apasionante entre los seis candidatos. Bloomberg, que debutaba en el debate, fue uno de los más golpeados, seguido de Sanders, que lidera los sondeos. Ambos mostraron como están en las antípodas ideológicamente; Biden reivindicó el legado de Obama; Warren atacó a todos los candidatos; y Klobuchar le preguntó a Buttigieg si insinuaba que ella es imbécil.

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El 22 de febrero, después de Iowa y New Hampshire, Nevada será la tercera parada en la votación para escoger al candidato del partido demócrata. Antes de esa fecha, este miércoles 19 de febrero, en Las Vegas, tuvo lugar el debate demócrata, donde seis de los precandidatos tuvieron un apasionante y tenso cara a cara televisado. 


El centro de los ataques fue Michael Bloomberg, y exalcalde de Nueva York, que se presentó por primera vez al debate. El multimillonario resultó el principal beneficiado de un reciente cambio en las reglas del Comité Nacional Demócrata que dejó de exigir un número mínino de donantes a las campañas (Bloomberg financia su carrera por la nominación con su vasta fortuna de más de 60 mil millones de dólares) y se concentró en pedir como requisito haber superado el umbral del 10% en al menos cuatro encuestas nacionales. El más reciente de los sondeos lo dejó en un sorpresivo segundo lugar con el 19% de la intención de voto, solo por detrás del más a la izquierda de los candidatos, Bernie Sanders, que encabeza los sondeos con un 31% de apoyos y que enfocó el debate con una pregunta de clave: "¿Deben existir los multimillonarios?".

Junto a los dos favoritos, también participaron el exvicepresidente Joe Biden, que va cayendo en las encuestas, aunque ocupa la tercera plaza con un 15%, así como la senadora por Massachussets Elizabeth Warren, la senadora por Minessotta Amy Klobuchar, o el exalcalde de South Bend en Indiana, Pete Buttigieg. 
El seguro médico, la transparencia, el racismo o la igualdad de género fueron ejes del intercambio de ataques y argumentos, donde cada candidato trató de demostrar por qué cree ser la mejor opción para derrotar al presidente Donald Trump en noviembre. 


Bernie Sanders: "Tenemos un socialismo para los muy ricos, y un individualismo para los más pobres". 

Los primeros instantes del debate recogieron la síntesis de lo que sería el resto de la discusión. El líder de los sondeos, Bernie Sanders, tuvo el primer turno de palabra y aventuró que "quizás va siendo la hora de la clase obrera". 

Sanders vio como el resto de precandidatos le acusaban de no ser realista en sus planes para implementar un seguro médico universal, un tema que centró la primera parte del debate. También recibió la acusación de recibir el apoyo de votantes "tóxicos" que atacan al resto de aspirantes con palabras ofensivas. Ante las acusaciones de Bloomberg de "comunista", Sanders respondió: "Tenemos un socialismo para los muy ricos, y un individualismo para los más pobres". 

Sin embargo, más que Sanders, el centro de los ataques fue el debutante, Michael Bloomberg. Warren fue contundente desde el inicio y aseguró que los demócratas estarían en peligro si cambian a "un millonario arrogante como Trump por otro como Bloomberg". Sanders le acusó de haber financiado las campañas republicanas de George W. Bush, mientras ellos luchaban por el partido demócrata. 

 En el inicio del debate, quién más intentó rivalizar con Bloomberg, debido a la cercanía en las encuestas, fue el exvicepresidente Joe Biden, que le acusó de perseguir a la comunidad afroamericana, durante su alcaldía en Nueva York. Esta acusación llevó al multimilonario a reconocer que "le avergüenza" lo sucedido en aquel tiempo donde se aplicó la política del Stop and Frisk (Parar y Registrar) con la que la policía tenía luz verde para detener en la calle a presuntos sospechosos y registrarlos. Dicha normativa, que en su momento terminó por afectar principalmente a hombres afroamericanos o de origen hispano, se ha convertido en el talón de aquiles de Bloomberg. 

Sin embargo, el exalcalde salió al paso de los ataques defendiendo su legado en la gestión posterior a los atentados del 11 de septiembre. Pero el conjunto de los candidatos cuestionó la transparencia de Bloomberg al no haber publicado su declaración de impuestos.

Warren, que estuvo activa durante todo el debate cuestionando a sus pares, protagonizó uno de los principales encontronazos cuándo sacó el tema del presunto acoso sexual que ha salpicado a Bloomberg, y le preguntó por los contratos de confidencialidad que firmaban las mujeres en sus empresas. Tanto ella como Biden instaron a Bloomberg a usar los micrófonos del debate para poner fin a dichos contratos y permitir que las mujeres que los firmaron puedan salir libremente a dar su versión de los hechos, algo a lo que Bloomberg se negó en medio de los abucheos de la audiencia. 

Por su parte, Biden aprovechó sus turnos de palabra para reivindicar el legado de Barack Obama, de quien que fue vicepresidente. Desde su responsabilidad en la implementación del Obamacare, pasando por las denuncias a Bloomberg por sus registros a la comunidad afroamericana o la transparencia que demostraron en el último Gobierno demócrata. 

Bloomberg, a la izquierda, va segundo en los sondeos con un 19%, mientas que Sanders, a la derecha, lidera a los demócratas, con un 31%.
Bloomberg, a la izquierda, va segundo en los sondeos con un 19%, mientas que Sanders, a la derecha, lidera a los demócratas, con un 31%. © David Becker / Reuters

Por su parte, Pete Buttigieg trató de mostrarse como una opción de centro y verdaderamente demócrata, al asegurar que se enfrentaba a "los dos candidatos más polarizantes", en referencia a Bernie Sanders y Michael Bloomberg, situados cada uno en una punta del eje ideológico del partido. "Pongamos a un demócrata de verdad", sugirió. 

Klobuchar comenzó con una fuerte arenga: "Si no quieren un candidato sexista, voten por una mujer". Sin embargo, este aplaudido momento dio también al cuestionamiento generalizado por no recordar el nombre del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, principal socio comercial de Estados Unidos, en una entrevista reciente con Telemundo. 

Precisamente, este descuido trajo uno de los momentos más polémicos del debate entre los dos candidatos que van en la cola de las encuestas en Nevada. Klobuchar se defendió de las acusaciones de Buttigieg y le preguntó directamente si el candidato trataba de decir que "ella era imbécil" por haber olvidado el nombre del presidente mexicano.

La cita, que ha sido calificada en medios estadounidenses como la más brutal hasta la fecha, dejó al descubierto las cartas de cada precandidato. En su intervención final los dejaron a un lado la lucha para enfocarse en el objetivo común de derrotar a Trump y retomar la Casa Blanca. 
 

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