Saltar al contenido principal

Los afganos salen a las calles para celebrar el comienzo de una semana de cese al fuego

En esta foto tomada el 21 de febrero de 2020, jóvenes y activistas por la paz se reúnen mientras celebran la reducción de la violencia, en Kandahar. - Una tregua parcial de una semana de duración se apoderó de Afganistán el 22 de febrero, con algunos civiles jubilosos bailando en las calles mientras el país cansado de la guerra se despertaba en lo que potencialmente es un punto de inflexión en su largo conflicto.
En esta foto tomada el 21 de febrero de 2020, jóvenes y activistas por la paz se reúnen mientras celebran la reducción de la violencia, en Kandahar. - Una tregua parcial de una semana de duración se apoderó de Afganistán el 22 de febrero, con algunos civiles jubilosos bailando en las calles mientras el país cansado de la guerra se despertaba en lo que potencialmente es un punto de inflexión en su largo conflicto. AFP - JAVED TANVEER

Una trengua parcial entró en vigencia en Afganistán a partir de las cero horas de este sábado 22 de febrero de 2020. Cientos de civiles salieron a las calles para celebrar un punto de inflexión potencialmente histórico en la guerra, incluso cuando los ataques aislados amenazaron con socavar el proceso.

Anuncios

Los talibanes y las fuerzas estadounidenses y afganas han llamado a una reducción de la violencia que, si se mantiene, será solo la segunda pausa en una lucha que mantienen las autoridades contra este grupo insurgente desde 2001.

“Es la primera mañana que salgo sin tener miedo a ser asesinado por una bomba o un atacante suicida. Espero que dure siempre”, dijo en Kabul el taxista Habib Ullah, mientras que en otras partes del país la gente bailaba en las calles.

Sin embargo, en la provincia de Balkh, en el norte, los combatientes talibanes atacaron la sede de un distrito cerca de la capital provincial de Mazar-i-Sharif, matando a dos soldados afganos, dijo un funcionario local a la agencia AFP.

El ataque se produjo después de la medianoche, cuando la tregua parcial ya había empezado. También hubo informes de un incidente separado en la provincia central de Uruzgan.

Nuevos pasos hacia la eventual firma de un acuerdo de paz

El general Scott Miller, quien dirige las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, declaró que las fuerzas occidentales monitorearían continuamente la “reducción de la violencia”.

“El objetivo aquí es reducir la violencia en Afganistán y que no aumente”, dijo Miller a los periodistas, y agregó que confiaba en el compromiso general de los talibanes con el proceso.

Se espera que la tregua parcial establezca las condiciones para que Washington y los insurgentes firmen un acuerdo que podría, en última instancia, sacar a las tropas estadounidenses después de más de 18 años y lanzar a Afganistán, cansado de la guerra, hacia un futuro incierto.

Una semana exitosa demostraría que los talibanes pueden controlar sus fuerzas y demostrar buena fe antes de cualquier firma de un acuerdo, lo que, tanto Estados Unidos, como los insurgentes, han dicho que podría llevarse a cabo el 29 de febrero en Doha.

También da un respiro muy necesario a los civiles, que han soportado durante mucho tiempo el peso de esa guerra sangrienta.

La misión de la ONU en Afganistán declaró el sábado que más de 10.000 personas fueron asesinadas o heridas en la guerra, solo en 2019.

Una danza de esperanza en el "corazón talibán" 

En Kandahar, en el sur, considerado el corazón de los talibanes, y en la provincia oriental de Jalaladab, se podía ver este sábado en la madrugada a decenas de afganos bailando el attán, un baile tradicional pashtún, a manera de celebración.

Los residentes de Jalalabad también celebraron organizando una carrera de bicicletas improvisada por la ciudad.

En Kabul -que durante años ha sido uno de los lugares más mortíferos del país para los civiles-, quienes hablaron con AFP se mostraron más desconfiados.

“Un descanso temporal en la guerra es bueno, pero queremos un alto al fuego permanente”, dijo el trabajador del gobierno Fazul Rahman y agregó que también quiere que las conversaciones de paz entre los talibanes y Kabul comiencen “lo antes posible”.

El comerciante Emamuddin, que como muchos afganos tiene un solo nombre, dijo que su connacionales quieren la paz "cueste lo que cueste". “Una semana sin violencia pasará en un abrir y cerrar de ojos”, dijo. “Deberían encontrar una solución duradera para el problema de este país”.

Un momento peligroso

No existen muchos detalles sobre cómo funcionará exactamente la reducción de la violencia. Estados Unidos ha dicho que hay un “entendimiento” para una "reducción significativa y nacional de la violencia en Afganistán", mientras que las fuerzas de seguridad afganas permanecerán “en estado de defensa activa”.

“Los talibanes deben demostrar su compromiso con una reducción significativa de la violencia”, dijo el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, en Twitter.


“Si los talibanes rechazan el camino de paz, seguimos preparados para defendernos a nosotros mismos y a nuestros socios afganos”, agregó.

En Kandahar, un insurgente le dijo a AFP que había recibido órdenes de retirarse, pero otro dijo que solo se le había ordenado abstenerse de atacar las principales ciudades y carreteras.

Cualquier tregua está llena de peligros, y los analistas advierten que el intento de detener el derramamiento de sangre de Afganistán está lleno de complicaciones y podría fallar en cualquier momento.

La segunda tregua desde que comenzó la guerra

Desde la invasión de Estados Unidos en 2001, solo ha habido otra pausa en la lucha: un alto el fuego de tres días entre los talibanes y Kabul que marcó las fiestas religiosas de Eid en 2018.

Los afganos respondieron con alegría, con combatientes talibanes, fuerzas de seguridad y civiles abrazándose, compartiendo helados y tomándose selfies en escenas previamente inimaginables.

Washington ha estado en conversaciones con los talibanes desde más de un año para asegurar un acuerdo que permita la retirada de aproximadamente la mitad de las entre 12.000 y 13.000 tropas actualmente en Afganistán.

A cambio, los talibanes darían garantías de seguridad y una promesa de mantener conversaciones de paz con el gobierno de Kabul.

El jueves 20 de febrero, el subdirector del grupo, Sirajuddin Haggani, escribió un artículo de opinión en el New York Times en el que afirmó que los insurgentes estaban “totalmente comprometidos” a cumplir el acuerdo.

Este artículo fue adaptado de su original en inglés 

 

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.