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Sudán del Sur constituye gobierno de unidad y concreta acuerdo de paz

Fotmontaje del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y su rival político y actual vicepresidente, Reik Machar
Fotmontaje del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y su rival político y actual vicepresidente, Reik Machar Samir Bon / Zacharias Abubeker, AFP | Archival images show South Sudan President Salva Kiir (L), and former vice-president turned rebel leader Riek Machar

Quien hasta ahora era el principal líder opositor del país, Reik Machar, juró como vicepresidente en un gabinete de reconciliación estipulado en el acuerdo de paz alcanzado en 2018 junto al presidente Salva Kiir. 

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Al gobierno del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y sus detractores, les tomó más de un año concretar un acuerdo de paz firmado en septiembre de 2018. Pero este sábado 22 de febrero de 2020 ese pacto ya es una realidad. 

El nuevo gobierno representa un acuerdo de unidad nacional y es por eso que las carteras se repartieron entre los sectores políticos tradicionalmente opuestos. La oposición armada, liderada por Reik Machar, quien juró como vicepresidente, tendrá nueve ministerios, mientras que Kiir mantendrá 26 carteras. De esta manera, se intenta cumplir con uno de los ejes del pacto de paz.

Machar fue hasta hoy el líder de la oposición armada y su juramentación como como primer vicepresidente se da precisamente el día en que se cumple el plazo fijado en el marco del acuerdo de paz de septiembre de 2018, que fue prorrogado en dos ocasiones debido a discrepancias entre las partes.

El juramento de Machar y el inicio de un gobierno de unidad nacional supone un salto fundamental para cumplir con el acuerdo de paz, pero aún persisten diferencias entre el presidente Salva Kiir y la principal facción de la oposición armada.

La nación más joven del mundo vivió casi toda su vida en una guerra política y étnica

Sudán del Sur obtuvo su independencia en 2011, marcando el final de una larga guerra civil, pero la paz no llegó.  A finales de 2013, el mandatario acusó a quien era su vicepresidente, Reik Machar, de orquestar un golpe de Estado en su contra. Tras las acusaciones, se desencadenó otra guerra. Esta vez entre los dinka, tribu a la que pertenece Kiir, y los Nuer, etnia de la que procede Machar. 

De esta manera, el conflicto tuvo en sus orígenes dos factores determinantes, uno político y otro étnico: los dinka y nuer eran los dos grupos étnicos de mayor presencia en el país y ambos bandos fueron acusados de cometer atrocidades.


El conflicto en Sudán del sur se ha cobrado decenas de miles de vidas, ha desplazado a cuatro millones de personas y ha dejado en ruinas la economía rica en petróleo del país recién creado.
El conflicto en Sudán del sur se ha cobrado decenas de miles de vidas, ha desplazado a cuatro millones de personas y ha dejado en ruinas la economía rica en petróleo del país recién creado. © AFP / Archivo

"Esperamos que el nuevo gobierno de unidad aborde las causas profundas del conflicto para evitar volver a la guerra nuevamente", dijo a la agencia de noticias británica Reuters, Ángelo Wani, residente de Juba, la capital de este país que depende casi por completo del petróleo para obtener ingresos.

Algunos de los retos para Sudán del Sur en la era de paz

Una vez alcanzado el acuerdo y su punto central, la paz y con ella el cese de hostilidades, las partes deberán ahora lidiar con un escenario que requiere avanzar en diversas áreas conflictivas.

La resolución de problemas como la unificación de las fuerzas armadas, el regreso de los desplazados y las reformas económicas son fundamentales para una paz duradera, declaró James Okuk, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos y Políticos con sede en Juba, citado por la agencia de noticias Reuters.

Otro de los puntos a resolver tiene que ver con el reparto administrativo en estados que tendrá el país y los mecanismos de seguridad para los líderes de los diferentes bandos contendientes.

El punto del acuerdo de paz que se ha demostrado más complicado de llevar a cabo es la formación y entrenamiento de un ejército nacional de alrededor de 180.000 efectivos, integrado tanto por los soldados leales al gobierno, como por los rebeldes. La falta de financiación ha sido uno de los principales obstáculos para la creación de ese Ejército, pero ese no es la única piedra en el camino. 

Los niños soldados se sientan con sus rifles en una ceremonia de desarme, desmovilización y reintegración en Pibor, Sudán del Sur, en febrero de 2015.
Los niños soldados se sientan con sus rifles en una ceremonia de desarme, desmovilización y reintegración en Pibor, Sudán del Sur, en febrero de 2015. AFP

Además de la financiación, la lealtad de los soldados a cada uno de los líderes es un obstáculo clave a la hora de formar un ejército uniforme. Para muchos resulta casi imposible imaginar luchando en el mismo campo de batalla, ya no entre ellos, sino unidos contra un eventual enemigo en común, a los militares leales a Kiir y a los hombres de Machar, que se han enfrentado en una cruenta guerra entre 2013 y 2018.

En 2015 hubo un intento frustrado de alcanzar la paz

Las dos partes en conflicto llegaron a un acuerdo en 2015, pero ese primer intento de poner fin a la guerra colapsó en 2016, cuando nuevos combates estallaron en la capital del país y Machar tuvo que huir a la República Democrática del Congo para salvar su vida, según la versión del líder rebelde.

Desde el Congo, fue llevado a Sudán para recibir tratamiento médico y posteriormente se dirigió a Sudáfrica, donde fue puesto bajo el arresto domiciliario por decisión de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo en el Este de África (IGAD), que media en el conflicto.

Desde las conversaciones de paz de 2018, Machar se encuentra en Jartum, donde tampoco tiene libertad de movimiento. Cuando viaja necesita un permiso y en general lo hace acompañado de algún militar de los países involucrados en la mediación.

Con su juramento, Machar recupera su libertad y volverá a gobernar junto a Kiir, en el mismo cargo que tenía antes del comienzo del conflicto.

¿Qué determinó el acuerdo de paz de 2018?

El acuerdo de 2018 estipuló un periodo transitorio de ocho meses, durante el cual se debía aplicar un alto al fuego en todo el país y comenzar la formación del Ejército Nacional.

Después de ese periodo, que se ha extendido desde mayo de 2019 hasta la actualidad, se debía formar un gobierno de unidad nacional que asumiera las riendas del país durante 36 meses, con Kiir a la cabeza y Machar como vicepresidente.

Según el pacto, la oposición ocupará nueve carteras de un total de 35 en el Ejecutivo, además de 128 escaños de un total de 550 en el Parlamento, mientras que al actual gobierno le corresponden 332 escaños y el resto, 90, serán asignados a las otras cuatro facciones opositoras que rubricaron el acuerdo de paz.

Con la toma de posesión del nuevo gobierno se cumplió el principal punto del acuerdo de paz, pero todavía quedan deudas pendientes y los antecedentes de acuerdos frustrados mantienen escéptica a parte de la población que hace años pide vivir en paz.

Con Reuters y EFE

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